Colombia, México y Japón tienen algo en común: ¿Qué es el cinturón de fuego? la zona que explica por qué tiembla tanto en el Pacífico

Alejandra Jiménez 11 agosto, 2026

El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia volvió a poner bajo la lupa una enorme zona sísmica que también atraviesa a México

 ©EFE - El devastador sismo de Colombia del 10 de agosto tiene algo en común con los terremotos que ocurren en México.

El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia volvió a poner sobre la mesa una pregunta que también preocupa a millones de mexicanos: ¿qué tiene que ver este sismo con los movimientos de tierra que ocurren en México?

La respuesta está a miles de kilómetros bajo el océano Pacífico. Colombia y México forman parte del contexto tectónico del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona donde interactúan diferentes placas tectónicas y se concentra una gran actividad sísmica y volcánica.

Pero hay una aclaración importante: el terremoto ocurrido en Colombia no provoca los sismos que se registran en México. Lo que comparten ambos países es un escenario geológico marcado por el movimiento y la interacción de grandes bloques de la corteza terrestre.

Y ahí comienza la explicación de por qué México es un país donde los sismos forman parte de su realidad cotidiana.

¿Qué tiene que ver el terremoto de Colombia con México?

El Cinturón de Fuego del Pacífico no es una falla única ni una especie de línea que atraviesa los países donde ocurren terremotos. Es una extensa zona tectónica asociada con los bordes de la placa del Pacífico y otras placas que interactúan a su alrededor.

La UNAM explica que se trata de una región particularmente propensa a la actividad sísmica y volcánica, debido a la interacción entre placas tectónicas. En varias zonas del cinturón existen procesos de subducción, en los que una placa se introduce por debajo de otra.

Eso permite entender la conexión entre Colombia y México: ambos están vinculados a la dinámica tectónica del margen del Pacífico y a placas que se encuentran en movimiento constante.

En México, por ejemplo, las placas de Cocos y Rivera se deslizan por debajo de la placa de Norteamérica. Ese proceso está relacionado con una parte importante de la actividad sísmica y volcánica del país.

En Colombia, la configuración tectónica es distinta. El terremoto del 10 de agosto ocurrió en una región sísmicamente activa y fue catalogado por el Servicio Geológico Colombiano como el sismo más fuerte registrado en el país durante el siglo XXI, de acuerdo con reportes de Reuters.

Por eso, no existe una cadena directa entre el terremoto colombiano y los sismos mexicanos. La conexión está en el sistema tectónico mucho más amplio que comparten.

¿Qué es realmente el ‘Cinturón de Fuego’ del Pacífico?

Imagina la Tierra como un enorme rompecabezas. Sus piezas no están quietas: son las placas tectónicas, enormes bloques de roca que se desplazan lentamente.

En los bordes donde esas placas interactúan se acumula y libera energía. Cuando el desplazamiento ocurre de manera brusca, puede producirse un sismo. La UNAM explica que las placas pueden separarse, chocar o deslizarse horizontalmente unas respecto de otras, y que estos movimientos están relacionados con la actividad sísmica.

El Cinturón de Fuego rodea buena parte del océano Pacífico y concentra algunas de las principales zonas de subducción del planeta. Por eso en esta región coinciden terremotos, volcanes y grandes estructuras montañosas.

Su importancia no está solamente en la cantidad de países que abarca, sino en la enorme actividad geológica que se desarrolla en sus límites.

Y México está dentro de ese escenario.

¿Por qué tiembla tanto en México?

México se encuentra en una zona donde interactúan varias placas tectónicas. La placa de Cocos y la placa de Rivera se introducen por debajo de la placa Norteamericana frente a las costas del Pacífico.

Ese proceso, conocido como subducción, es fundamental para entender buena parte de los terremotos que ocurren en el país.

Las placas se mueven lentamente, pero la energía puede acumularse en sus límites. Cuando las rocas ya no pueden resistir las fuerzas que actúan sobre ellas y ocurre un desplazamiento repentino, esa energía se libera en forma de ondas sísmicas.

Por eso un sismo puede sentirse con gran intensidad aunque el movimiento de las placas que lo originó haya ocurrido a lo largo de un periodo mucho mayor.

La propia UNAM señala que los procesos tectónicos responsables de los sismos en México existen desde mucho antes de la formación del país y continuarán durante millones de años.

Esto también explica por qué no se puede interpretar cada sismo como una señal de que viene otro de mayor magnitud.

¿Entonces un sismo en Colombia puede provocar uno en México?

No de manera directa.

Que Colombia y México formen parte del contexto tectónico del Cinturón de Fuego no significa que un terremoto ocurrido en un país “active” automáticamente otro en el segundo.

Los sismos están relacionados con procesos geológicos locales y regionales, particularmente con la interacción de las placas y las fallas en cada zona.

Por eso, aunque después de un terremoto de gran magnitud puedan surgir preguntas sobre si otros países están en riesgo, no existe una regla que permita afirmar que el sismo de Colombia provocará otro en México.

Lo que sí puede decirse es que ambos países se encuentran en una región del planeta donde la actividad sísmica es una característica permanente de la dinámica terrestre.

Y esa diferencia es importante: compartir el Cinturón de Fuego no significa compartir el mismo terremoto.

¿Qué otros países están dentro del Cinturón de Fuego?

La zona se extiende alrededor del Pacífico y alcanza regiones de América y Asia-Oceanía.

Además de México y Colombia, el sistema tectónico del Pacífico está relacionado con la actividad sísmica y volcánica de países como Chile, Perú, Ecuador, Estados Unidos, Canadá, Rusia, Japón, Filipinas, Indonesia y Nueva Zelanda, entre otros.

Japón es uno de los ejemplos más conocidos. Su ubicación en una región donde convergen varias placas explica su elevada actividad sísmica.

Chile también ofrece un ejemplo extremo de lo que puede ocurrir en estas zonas de subducción. El terremoto de Valdivia de 1960, de magnitud 9.5, es considerado el mayor terremoto registrado instrumentalmente.

La idea central, sin embargo, no es que todos esos países estén conectados por una misma falla. Lo que los relaciona es la enorme dinámica tectónica alrededor del océano Pacífico.

¿El Cinturón de Fuego también explica los volcanes de México?

Sí. La actividad del cinturón no se limita a los terremotos.

En México, la interacción de las placas tectónicas también está relacionada con procesos volcánicos. La UNAM señala que los volcanes mexicanos forman parte del Cinturón de Fuego y que varios están asociados con procesos de subducción.

Pero existe otra estructura geológica que es importante para entender el territorio mexicano: el Cinturón Volcánico Transmexicano, que atraviesa buena parte del centro del país y concentra volcanes como el Popocatépetl, el Paricutín, el volcán de Colima y el Pico de Orizaba.

Esto significa que la historia sísmica y volcánica de México es más compleja que simplemente decir que “el país está sobre el Cinturón de Fuego”.

Hay diferentes placas, fallas y estructuras geológicas que interactúan entre sí.

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