Energía a cambio de alivio arancelario: Trump presiona a México para que cierre acuerdos, reporta Financial Times
¿Qué busca Trump en el sector energético mexicano? Gas, activos y aranceles entran en las negociaciones, según Financial Times
Donald Trump presionó a Claudia Sheinbaum para ampliar los acuerdos y las alianzas entre empresas energéticas mexicanas y estadounidenses, según un reporte del Financial Times. Las propuestas incluyen aumentar las compras de gas natural y explorar la venta de activos mexicanos, en medio de unas negociaciones comerciales cuya siguiente ronda fue aplazada y posteriormente cancelada.
De acuerdo con el Financial Times, que publicó la información este viernes 9 de octubre, el presidente estadounidense planteó estas posibilidades durante una llamada con la mandataria mexicana a mediados de septiembre de 2026.
El objetivo de Washington, explicó un funcionario estadounidense citado por el diario, es reducir el superávit comercial de México frente a Estados Unidos. Para conseguirlo, el sector energético se ha convertido en uno de los asuntos centrales de las conversaciones.
¿Qué acuerdos energéticos planteó Trump a Sheinbaum?
Una fuente consultada por el medio afirmó que Trump preguntó inicialmente por un acuerdo para vender activos mexicanos a Estados Unidos. El reporte también señala que insistió en establecer más alianzas entre compañías energéticas de ambos países.
Según dos de las fuentes, los mandatarios analizaron un esquema similar al convenio firmado el año pasado con Corea del Sur, mediante el cual Seúl se comprometió a comprar 100 mil millones de dólares en productos energéticos estadounidenses, además de invertir miles de millones adicionales en territorio estadounidense.
Otra posibilidad discutida fue que México incremente sus compras de gas natural estadounidense, de acuerdo con el funcionario citado por el Financial Times. El país ya depende de ese suministro para cubrir aproximadamente tres cuartas partes de su demanda del combustible.
El diario situó la llamada dos semanas después de que Estados Unidos tomara el control de una parte de las reservas petroleras de Venezuela. También recordó las restricciones que México ha impuesto durante años a la inversión privada en el sector energético.
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🚨¿Puede Estados Unidos presionar a México con el gas natural? La dependencia energética detrás del margen de 72 horas https://t.co/xSoa3ZBzRd
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) October 8, 2026
La ronda comercial fue aplazada y después cancelada
México y Estados Unidos tenían previsto celebrar en Washington una nueva ronda formal de negociaciones comerciales durante septiembre. Sin embargo, el encuentro fue pospuesto y posteriormente cancelado, sin que se haya anunciado una nueva fecha.
Un funcionario estadounidense explicó al diario que el retraso inicial ocurrió porque el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, se encontraban en Milwaukee, Wisconsin, para participar en la reunión de ministros de Comercio del G20.
Pero ese no habría sido el único motivo. Según dos fuentes consultadas por el medio, las nuevas solicitudes estadounidenses en materia energética también contribuyeron al aplazamiento de la cuarta ronda formal.
Pese a ello, el funcionario estadounidense describió las conversaciones como “muy positivas” y aseguró que los equipos negociadores permanecían en “contacto constante”. El gobierno mexicano declinó hacer comentarios, según el reporte.
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México busca negociar energía a cambio de alivio arancelario
El equipo mexicano, encabezado por Ebrard, busca contrarrestar la presión estadounidense mediante un intercambio de concesiones, de acuerdo con el Financial Times.
Uno de sus objetivos es que Washington retire las amenazas de imponer aranceles bajo la Sección 232 a las importaciones de acero, aluminio y productos automotrices. La estrategia mexicana pretende vincular cualquier apertura en materia energética con avances en las condiciones arancelarias que afectan a esos sectores.
A esa discusión se suma otro punto de fricción: las inversiones y los componentes de origen chino.
Estados Unidos exige garantías para impedir que estos ingresen a su mercado a través de México. Washington busca evitar la triangulación comercial que permita eludir las restricciones aplicadas a productos e inversiones procedentes de China.
Así, las conversaciones reúnen distintas prioridades: las propuestas energéticas estadounidenses, las condiciones comerciales que busca México y las exigencias sobre la participación china.
Pemex y CFE, en el centro de las diferencias
Las solicitudes de Washington abren un nuevo frente de tensión por las diferencias sobre el papel de la inversión privada en el sector energético mexicano.
El Congreso de México aprobó reformas constitucionales orientadas a devolver a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) un papel predominante en el mercado nacional.
Sheinbaum, por su parte, ha planteado que la recuperación de la soberanía energética pasa por fortalecer ambas empresas públicas y aumentar la participación de las fuentes renovables.
Entre los objetivos para el resto del sexenio está incorporar 32 mil megawatts adicionales al Sistema Eléctrico Nacional. Según las cifras presentadas por el gobierno, la participación de las energías renovables pasaría de 24% a 38%.
Estas disposiciones contrastan con el interés estadounidense por ampliar la presencia de sus empresas y establecer contratos de suministro de gas natural a largo plazo.
SOBRE LA RELACIÓN BILATERAL:
La dependencia del gas estadounidense pesa en las negociaciones
México obtiene de Estados Unidos aproximadamente 75% del gas natural que consume, según las cifras citadas en el reporte. Esa dependencia constituye uno de los elementos centrales de la negociación y de la propuesta para incrementar las compras.
Al mismo tiempo, el gobierno mexicano puso en marcha el Plan Nacional de Gasoductos, que contempla una inversión de 141 mil millones de pesos hacia 2030.
El proyecto busca ampliar y modernizar la red de transporte, principalmente para atender la demanda del sureste del país. También contempla suministrar gas a 13 nuevas centrales eléctricas de ciclo combinado y a los Polos de Desarrollo para el Bienestar.
Mientras México impulsa esa infraestructura y el fortalecimiento de Pemex y CFE, Washington busca mayores compras y alianzas energéticas. Según el Financial Times, estas solicitudes ya influyeron en el calendario de las negociaciones comerciales, cuya siguiente ronda permanece sin fecha anunciada.
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