Día del Perro sin festejos: ¿qué pasó con los 858 animales retirados del Refugio Franciscano?
Los perros fueron distribuidos entre instalaciones del Ajusco, Gustavo A. Madero y la Brigada de Vigilancia Animal. Al menos 34 murieron, decenas necesitaron hospitalización y más de 800 continúan bajo resguardo mientras las autoridades y el Refugio negocian su destino
Mientras las redes sociales se llenan de fotografías y mensajes por el Día Mundial del Perro, más de 800 animales retirados del Refugio Franciscano continúan separados del albergue donde vivían en Cuajimalpa y sin un acuerdo definitivo sobre su destino.
El último reporte oficial con una distribución completa fue presentado el 26 de marzo. En ese momento, el Gobierno de Ciudad de México mantenía bajo su cuidado a 824 perros, después de que 34 murieran durante los primeros meses posteriores al operativo realizado el 7 de enero.
La cifra de 858 corresponde a los perros que inicialmente fueron reubicados. El Gobierno capitalino reportó, además, que el operativo abarcó 936 animales en total, incluidos perros y gatos encontrados dentro del inmueble.
Seis meses después, las actualizaciones públicas consultadas no incluyen un nuevo censo individual que precise cuántos siguen vivos, cuántos permanecen hospitalizados, cuántos fueron adoptados y en qué instalación se encuentra actualmente cada uno.
Dónde fueron llevados los perros del Refugio Franciscano
La primera distribución reportada colocó a 304 perros en un espacio temporal del Ajusco, 371 en la Brigada de Vigilancia Animal de Xochimilco y 183 en instalaciones habilitadas en la alcaldía Gustavo A. Madero. Algunos fueron trasladados a hospitales veterinarios debido a su estado de salud.
Para el 26 de marzo, las cifras habían cambiado. Las autoridades informaron que permanecían 171 perros en Gustavo A. Madero, 293 en el Ajusco y 360 en la Brigada de Vigilancia Animal, lo que daba un total de 824 ejemplares. Otros 37 gatos relacionados con el caso seguían en una clínica veterinaria privada.
La Secretaría del Medio Ambiente anunció entonces que los 293 perros del Ajusco serían llevados paulatinamente a la Brigada de Vigilancia Animal. Después se realizaría el traslado de los ejemplares alojados en Gustavo A. Madero.
En junio, el Gobierno capitalino todavía hablaba de 824 perros distribuidos en distintas sedes, incluidos aquellos que habían requerido atención en el Hospital Veterinario. También informó que las visitas del Refugio Franciscano a los espacios temporales continuarían mientras se construía un acuerdo definitivo.
Cuántos perros murieron después del operativo
El primer reporte médico detallado, publicado el 21 de enero, registró seis fallecimientos. En ese momento, 171 perros se encontraban delicados, 49 estables y 638 en condición regular.
El número de muertes aumentó a 34 para el 26 de marzo. Doce ocurrieron entre los perros instalados en Gustavo A. Madero, 11 en el refugio temporal del Ajusco y 11 en la Brigada de Vigilancia Animal.
Las autoridades capitalinas atribuyeron los decesos a padecimientos digestivos, respiratorios, dermatológicos, osteomusculares, dentales y cuadros de desnutrición detectados después del retiro. El Refugio Franciscano ha rechazado las acusaciones de maltrato y sostiene que el traslado también afectó a animales enfermos y geriátricos.
Durante esos meses, 76 perros necesitaron atención en el Hospital Veterinario. De ellos, 42 fueron dados de alta y regresaron a los espacios de resguardo, mientras 34 permanecían hospitalizados al cierre del informe de marzo. Seis presentaban tumores cancerígenos y estaban reportados como graves.
Después de marzo no se difundió otro balance oficial detallado que actualizara el número de fallecimientos, altas médicas o animales todavía internados.
Por qué no han regresado ni han sido adoptados
En marzo, una resolución judicial permitió al Gobierno capitalino avanzar con adopciones responsables. Otro fallo citado por el Refugio, sin embargo, ordenaba mantener a los perros localizables y bajo control institucional mientras continuaba el juicio, lo que abrió interpretaciones distintas sobre la posibilidad de entregarlos a nuevas familias.
El 28 de abril, autoridades y representantes del Refugio anunciaron que prepararían una campaña conjunta para dar en adopción a los animales considerados aptos. Los ejemplares que no encontraran una familia permanecerían bajo cuidado del albergue una vez que las instalaciones fueran revisadas.
El proceso no quedó resuelto. En mayo, una jueza suspendió provisionalmente el regreso de los animales al inmueble y el Gobierno de CDMX comunicó ante un juzgado que no tenía intención inmediata de devolverlos.
Las negociaciones continuaron durante junio. Ambas partes acordaron trabajar en un convenio definitivo, reactivar las adopciones y mantener visitas periódicas, pero las actualizaciones revisadas no ofrecen una cifra consolidada de perros ya entregados a familias.
La posibilidad de reconstruir el historial completo también enfrenta una barrera de transparencia. La PAOT reservó hasta 2031 la información relacionada con la cantidad de animales retirados, los fallecimientos, el gasto utilizado para mantenerlos y los acuerdos sobre su eventual retorno, bajo el argumento de que forma parte de una investigación penal en curso.
El conflicto llegó nuevamente al predio el 20 de julio, cuando el Refugio Franciscano denunció que alrededor de 20 personas encapuchadas ingresaron durante la madrugada y destruyeron jaulas, paredes y una zona preparada para recibir animales. La organización responsabilizó a la Fundación Antonio Haghenbeck, señalamiento que deberá ser investigado por las autoridades.
Así, el Día del Perro encuentra a los llamados franciscanitos distribuidos en instalaciones temporales, con 34 muertes reconocidas oficialmente y sin un registro público actualizado que permita seguir individualmente el destino de los 824 perros contabilizados en marzo.
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