Diputados dan luz verde al veto de vapeadores: estas son las medidas clave
La nueva ley propone dar hasta 8 años de cárcel a quienes hagan uso ilícito de cigarrillos electrónicos
El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, en lo general y particular, la reforma a la Ley General de Salud para prohibir cigarrillos electrónicos, vapeadores y dispositivos análogos, pese a la férrea oposición de legisladores presentes en San Lázaro. Algunos diputados inconformes incluso llevaron sus propios vapeadores y los usaron en plena tribuna como acto de protesta.
Con con 292 votos a favor, y 163 en contra, la iniciativa fue aprobada ahora en la discusión en lo particular, por lo que ahora la minuta pasará al Senado de la República, cuyo eventual aval permitiría su publicación en el Diario Oficial de la Federación, incorporando formalmente las nuevas disposiciones a la legislación sanitaria.
🚨 #ÚLTIMAHORA | @Mx_Diputados aprueban prohibición de vapeadores en lo general y penas de hasta 8 años de prisión pic.twitter.com/2tB3iqNaP4
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) December 9, 2025
Penas de hasta 8 años de prisión
Según el documento aprobado, quienes fabriquen, importen, exporten, distribuyan, comercialicen o promocionen estos dispositivos podrían enfrentar hasta ocho años de cárcel y multas que van de 11 mil a 226 mil pesos.
Algunos análisis técnicos refieren que, aunque estos dispositivos no generan combustión como el tabaco tradicional, la exposición constante a aerosoles y compuestos inhalados podría generar efectos adversos, especialmente en población joven.
#ALMOMENTO | El Pleno de la #CámaraDeDiputados aprueba, en lo general, el dictamen por el que se reforma la Ley General de Salud, en materia de prohibición de cigarrillos electrónicos, vapeadores y otros sistemas o dispositivos análogos. pic.twitter.com/MS5D6RDfds
— H. Cámara de Diputados (@Mx_Diputados) December 9, 2025
Un debate social en ascenso
El tema también ha provocado un intenso debate social. En los últimos años, los vapeadores han ganado popularidad entre adolescentes y adultos jóvenes, quienes los perciben como una alternativa “más segura” frente al cigarro convencional o como una herramienta para dejar de fumar.
La reforma ha polarizado posiciones: mientras sectores de salud pública celebran mayores controles, usuarios y comerciantes advierten que una prohibición podría impulsar el mercado informal y limitar opciones para quienes buscan alejarse del tabaco tradicional.