Doble nacionalidad y candidaturas: qué cambiará en 2028 para la Presidencia, gubernaturas y CDMX
Una sola nacionalidad para gobernar: qué exige la reforma de Sheinbaum y qué falta definir rumbo a 2028
La doble nacionalidad quedará cerrada para quienes busquen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a partir del proceso electoral de 2028. La reforma constitucional obliga a renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de solicitar el registro de una candidatura.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó del decreto después de que la modificación constitucional obtuvo mayoría calificada en la Cámara de Diputados y el Senado, además del respaldo de 22 congresos locales, suficiente para completar el procedimiento previsto en el artículo 135 de la Constitución.
Detalles de la reforma constitucional y sus implicaciones
"A partir del 2028, quien quiera postularse al cargo de gobernador o gobernadora, jefa de gobierno, jefe de gobierno, presidenta o presidente de la República, solo puede ser mexicano", explicó Sheinbaum durante la conferencia matutina.
La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Además de exigir la renuncia a otra nacionalidad antes del registro, establece que quien ocupe alguno de esos cargos no podrá adquirir otra ciudadanía, utilizar un pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos ante otro Estado ni acogerse a su protección diplomática mientras permanezca en funciones.
Luisa María Alcalde Luján, consejera jurídica de la Presidencia de la República, explicó que todavía deberán definirse los trámites para acreditar la renuncia ante México y el país cuya nacionalidad también posea la persona aspirante.
El régimen transitorio concede al Congreso de la Unión 90 días naturales para ajustar la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral. Las entidades federativas tendrán el mismo plazo para armonizar sus constituciones y normas electorales.
Reacciones y próximos pasos tras la aprobación
La aplicación hasta 2028 evita modificar las reglas del proceso electoral inmediato. Sheinbaum ya había explicado el 1 de octubre que la disposición comenzará con el proceso correspondiente a ese año por las restricciones constitucionales para cambiar normas electorales cuando una elección se encuentra próxima.
La reforma abrió una disputa con la oposición durante su paso por el Congreso. Legisladores del PAN argumentaron que la restricción reduce derechos políticos de mexicanos migrantes con otra nacionalidad, mientras el oficialismo defendió la medida como una garantía para que quienes encabecen los poderes ejecutivos representen únicamente al Estado mexicano.
Con la reforma constitucional cerrada, la siguiente batalla será reglamentaria: definir cómo y ante qué autoridades deberá acreditarse la renuncia a una segunda nacionalidad antes de que comiencen los registros de 2028.
Con información de Roberto Cortez en Ovaciones.