El regalo de cumpleaños de Javier: 128 aciertos y un lugar en el CCH oriente

Alejandra Jiménez 20 agosto, 2026

El 18 de agosto Javier no solo celebró sus 15 años. Al revisar los resultados de la UNAM, descubrió que había conseguido un puntaje perfecto

 ©Especial - Javier celebró su cumpleaños con una excelente noticia.

Javier abrió la página de resultados de la UNAM esperando conocer si había conseguido un lugar en el bachillerato. Lo que encontró fue mucho más de lo que imaginaba: 128 aciertos de 128 posibles.

El resultado llegó el 18 de agosto de 2026, justo el día en que cumplió 15 años.

Pero detrás del puntaje perfecto hay otra historia que hizo todavía más especial el momento. Javier ingresará al CCH Oriente, el mismo plantel donde estudió su padre en 1986.

Exactamente 40 años después, padre e hijo compartirán un vínculo con las mismas aulas, aunque Javier tiene claro que no quiere limitarse a repetir una historia familiar.

“Para mí sería bonito continuar ese legado familiar y llevar nuevamente nuestro apellido a ese lugar, pero también construir mi propia historia”, expresó.

¿Cómo consiguió Javier el puntaje perfecto en el examen de la UNAM?

El resultado fue producto de varios meses de preparación.

Desde finales de diciembre, Javier comenzó una rutina que combinaba la secundaria con un curso de preparación para el examen de ingreso al nivel medio superior.

Sus días comenzaban alrededor de las 5:00 de la mañana. Después de asistir a clases, regresaba a casa para cambiarse y acudir al curso, una jornada que terminaba cerca de las 7:00 de la noche.

Durante ese proceso realizó alrededor de 18 exámenes de simulación, entre los que aplicaba su curso y los que presentaba en su escuela.

Sin embargo, ni siquiera esa preparación le hacía pensar que alcanzaría el puntaje máximo.

En los simulacros, Javier obtenía normalmente entre 110 y 120 aciertos. Por eso, cuando finalmente vio el número 128 en la pantalla, la sorpresa fue enorme.

“Siendo honestos, no esperaba un puntaje alto. Pero al ver 128 aciertos fue una emoción muy grande”, relató.

El examen en línea también le hizo temer que todo pudiera cancelarse

La preparación no fue el único reto para Javier.

Durante la aplicación del examen en línea recibió advertencias del sistema de vigilancia mediante inteligencia artificial, una situación que le generó preocupación porque temía que algo ajeno a él pudiera afectar su resultado.

Una de las alertas estuvo relacionada con el ruido exterior provocado por motocicletas y otra por un movimiento detectado frente a la cámara.

Para Javier, el problema no era haber cometido una irregularidad, sino la posibilidad de que esas situaciones pudieran interpretarse de otra manera.

“Me terminó agobiando, más que nada, porque era algo que no dependía de mí”, explicó sobre el temor de que su examen o su preparación pudieran verse afectados.

Esa incertidumbre lo acompañó hasta que llegaron los resultados.

La página estaba saturada, pero la espera terminó con una sorpresa

Los resultados comenzaron a publicarse desde la noche anterior, pero la página registró saturación y Javier decidió esperar.

La mañana del 18 de agosto volvió a ingresar al portal. Cerca de las 10:00 horas buscó su folio y encontró el resultado que cambiaría el rumbo de los siguientes tres años: 128 aciertos y un lugar en el CCH Oriente.

La noticia llegó el día de su cumpleaños.

Su madre lo abrazó al conocer el resultado y su padre, quien había estudiado en ese mismo plantel cuatro décadas antes, celebró que su hijo comenzará ahora su propio camino en las aulas del CCH.

La coincidencia convirtió el resultado en algo más que un puntaje perfecto.

En 1986, su padre ingresó al CCH Oriente. En 2026, Javier hará lo mismo.

¿Qué quiere estudiar Javier después del CCH?

Aunque consiguió uno de los mejores resultados posibles para ingresar al bachillerato de la UNAM, Javier todavía no tiene definida la carrera que estudiará.

Por ahora le interesan las áreas relacionadas con matemáticas, finanzas, contabilidad y economía.

Sus padres siguieron caminos distintos: su papá es arquitecto y su mamá ingeniera. Él quiere aprovechar su paso por el CCH para descubrir cuál será su propia ruta profesional.

También tiene otros planes.

Después de varios meses centrado en la escuela y en la preparación para el examen, espera participar en proyectos, practicar algún deporte, conocer nuevas personas y aprovechar las oportunidades que encuentre en el plantel.

“No quiero simplemente pasar por el CCH, quiero aprovechar todo lo que pueda ofrecer para mi futuro”, señaló.

De los 128 aciertos a una historia que ahora será suya

En medio de la presión por el examen y la preocupación que le generaron las advertencias durante su aplicación, Javier llegó incluso a preguntarse si su resultado podría enfrentar algún problema.

Por ahora, su ingreso permanece firme.

A los 15 años, Javier consiguió 128 aciertos de 128 posibles y un lugar en el mismo plantel donde estudió su padre hace 40 años.

La coincidencia familiar será parte de su llegada al CCH Oriente, pero su objetivo es claro: continuar el legado de su padre sin dejar de construir una historia propia.

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