La obra contra las inundaciones que Ejército de Oriente esperó por más de 40 años hoy pone en riesgo la vida y el patrimonio de los vecinos

Alejandra Jiménez 3 agosto, 2026

Lo que durante décadas fue una de las principales exigencias de miles de habitantes de Ejército de Oriente para combatir las inundaciones hoy se convirtió en motivo de preocupación

 ©Especial - Vecinos denuncian presuntas irregularidades en las obras hidráulicas, aseguran que ya existen daños en viviendas y exigen estudios técnicos que, afirman, nunca les fueron mostrados.

Hay una frase que se repite una y otra vez entre los vecinos de Ejército de Oriente: "Nosotros no estamos en contra de la obra."

La dicen casi como una aclaración obligada antes de comenzar cualquier explicación.

Y es que quienes viven en esta zona de Iztapalapa conocen mejor que nadie lo que significa esperar la temporada de lluvias.

Durante años han visto calles convertidas en ríos, viviendas inundadas, muebles perdidos, automóviles atrapados y familias enteras intentando rescatar lo poco que queda cuando el agua supera el metro de altura.

Las inundaciones no son una noticia nueva para ellos, son parte de su vida cotidiana.

Por eso, cuando el Gobierno de la Ciudad de México anunció un proyecto hidráulico para reducir ese problema histórico sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, muchos pensaron que finalmente había llegado una solución largamente esperada.

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Sin embargo, esa expectativa comenzó a cambiar conforme avanzaron los trabajos.

Hoy, un grupo de vecinos sostiene que el problema ya no es únicamente el agua. Ahora el temor está debajo de sus propias casas, aseguran que las excavaciones comenzaron sin que se les presentaran estudios técnicos sobre las condiciones del subsuelo, pese a que la colonia se ubica en una zona donde históricamente existen fallas geológicas, hundimientos y grietas estructurales, situación que, afirman, incrementa el riesgo de cualquier intervención de gran magnitud. 

Su preocupación no gira alrededor de la utilidad del proyecto. Lo que cuestionan es si éste puede realizarse sin poner en riesgo la vida y el patrimonio de cientos de familias.

"Las grietas ya existían porque vivimos sobre una zona de alto riesgo, pero con estos trabajos sentimos que el problema se está agravando."

¿Cómo comenzó el conflicto entre vecinos y la obra hidráulica?

De acuerdo con los testimonios recabados para este reportaje, el punto de quiebre ocurrió hace algunos meses.

Los vecinos relatan que durante las maniobras para colocar tubería de gran tamaño, trabajadores dejaron caer uno de los tubos utilizados para la obra.

El impacto, aseguran, fue tan fuerte que muchos habitantes pensaron que se trataba de un sismo.

Minutos después comenzaron a revisar sus viviendas. Algunos dicen haber encontrado nuevas grietas, otros aseguran que las fisuras existentes aumentaron de tamaño.

Fue entonces cuando, según los habitantes entrevistados, decidieron detener momentáneamente los trabajos y exigir la presencia de responsables de la obra para conocer qué estaba ocurriendo. 

Lo que empezó como un reclamo por ese incidente terminó convirtiéndose en una investigación vecinal mucho más amplia.

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La pregunta que cambió todo: "¿Dónde están los estudios?"

Después del incidente, varios vecinos comenzaron a solicitar información técnica.

Querían conocer, explican, qué estudios respaldaban una obra de esa magnitud en una colonia catalogada por distintas autoridades como zona de riesgo geológico.

Fue entonces cuando surgieron nuevas dudas.

Los habitantes aseguran que solicitaron los estudios de mecánica de suelos, análisis de impacto, permisos de construcción y documentación relacionada con el proyecto ejecutivo.

Afirman que esos documentos nunca les fueron entregados. Incluso sostienen que durante varias reuniones con representantes de SEGIAGUA, dependencia responsable del proyecto, únicamente recibieron explicaciones verbales sin acceder a la documentación que pedían.

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Una colonia construida sobre un terreno que lleva décadas moviéndose

Para entender el conflicto hay que mirar mucho antes de que iniciaran las obras.

Ejército de Oriente no enfrenta únicamente problemas de inundaciones.

La colonia también convive desde hace años con hundimientos diferenciales y fallas geológicas que han sido documentadas por diversas instancias técnicas, según señalan los propios habitantes.

Los vecinos cuentan con planos y documentos oficiales que identifican zonas con grietas estructurales y explican que muchas viviendas ya presentaban afectaciones antes del inicio del proyecto hidráulico.

Su preocupación, explican, es que una intervención de esta magnitud acelere un proceso que ya existía. "Las grietas ya estaban, pero ahora son más grandes", resume uno de los habitantes entrevistados. 

De acuerdo con los testimonios, en algunas calles existen alrededor de 200 viviendas expuestas a distintos niveles de afectación, aunque el problema abarcaría una zona mucho mayor.

Por ello insisten en que la obra requería estudios específicos antes de iniciar cualquier excavación.

"No queremos cancelar la obra; queremos que sea segura"

Una de las ideas que más repiten los vecinos es que no buscan impedir el proyecto.

Al contrario, reconocen que las inundaciones representan una emergencia histórica para esta parte del oriente de la capital y consideran indispensable modernizar la infraestructura hidráulica.

Lo que piden es que las autoridades expliquen públicamente por qué eligieron el trazo actual, presenten los estudios técnicos que respalden la obra y garanticen que las viviendas no sufrirán daños.

También afirman que nunca fueron convocados a una consulta o reunión previa antes de que los trabajos comenzaran en las calles donde viven, situación que consideran una omisión importante en un proyecto de estas características. 

Esa falta de información, sostienen, terminó generando desconfianza.

Y la desconfianza, con el paso de las semanas, se convirtió en una movilización vecinal.

"No cuestionamos que la obra sea necesaria; cuestionamos que se realice sin la certeza de que nuestras familias y nuestras viviendas estarán protegidas."

Lo que sigue...

Mientras los trabajos permanecen bajo cuestionamiento por parte de un grupo de habitantes, la exigencia principal ya no se limita a conocer permisos o planos.

Los vecinos aseguran haber presentado escritos ante distintas autoridades de la Ciudad de México y solicitan la instalación de mesas de trabajo con especialistas en riesgos geológicos, Protección Civil y representantes de SEGIAGUA, para revisar técnicamente el proyecto antes de que continúe avanzando

También aseguran haber pedido los estudios de mecánica de suelos, análisis de impacto ambiental, permisos de construcción, certificaciones de Protección Civil y el proyecto ejecutivo que justificara el paso de la nueva tubería por calles habitacionales.

Sin embargo, sostienen que, pese a varias reuniones con personal de SEGIAGUA, la información nunca les fue entregada de manera documental.

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"Todo ha sido de palabra", resume uno de los habitantes entrevistados. Esa afirmación corresponde exclusivamente al testimonio de los vecinos consultados para este reportaje. 

La incertidumbre aumentó cuando, según narran, tampoco encontraron señalización completa de la obra, información sobre las empresas constructoras ni datos visibles relacionados con permisos, responsables técnicos o fechas de ejecución.

Para ellos, esas omisiones terminaron alimentando la desconfianza.

La inspección que, aseguran, cambió el rumbo del conflicto

Uno de los momentos que más recuerdan ocurrió durante una visita de personal de Protección Civil.

Los vecinos relatan que, durante esa inspección, funcionarios solicitaron a quienes ejecutaban los trabajos la documentación correspondiente de la obra.

Según su versión, las empresas no pudieron exhibir los documentos requeridos en ese momento.

Los habitantes aseguran que posteriormente recibieron la recomendación de no permitir que los trabajos continuaran hasta que la situación fuera regularizada. Ese episodio marcó un antes y un después.

A partir de entonces decidieron mantener suspendido el acceso de la maquinaria en algunos puntos mientras continuaban solicitando información.

La preocupación no termina en las grietas: ahora también hablan de los seguros

Conforme avanzaron las reuniones vecinales apareció otra inquietud. Los habitantes aseguran que algunas viviendas ya afectadas por las primeras etapas de la obra únicamente fueron fotografiadas por personal contratado por las constructoras.

Dicen que esas imágenes serían utilizadas como evidencia para responder en caso de daños posteriores.

El problema, afirman, es que nunca recibieron documentos oficiales, pólizas, dictámenes periciales o garantías firmadas que les permitieran reclamar una eventual reparación.

En otras palabras, temen quedarse sin herramientas legales si las afectaciones aumentan una vez concluida la obra.

También sostienen que desconocen qué empresas participan en los trabajos y quién respondería patrimonialmente en caso de daños estructurales. 

"No conocemos quiénes son las constructoras, quién responderá si hay daños ni qué garantías tendremos cuando termine la obra."

La propuesta de los vecinos: mover el proyecto unos metros

Lejos de pedir la cancelación definitiva del proyecto, los habitantes plantean una alternativa.

Los vecinos también proponen una alternativa al proyecto original. Plantean que el nuevo colector permanezca sobre la Calzada Ignacio Zaragoza y continúe por la zona del puente Crisóstomo, evitando internarse en la franja habitacional donde, aseguran, existen viviendas asentadas sobre fallas geológicas y con antecedentes de hundimientos.

A su juicio, modificar el trazo permitiría proteger a las familias sin frenar la obra. Sin embargo, advierten que también es necesario revisar la capacidad del vaso regulador al que se pretende conducir el agua, ya que —según explican— ese sistema recibirá el escurrimiento de al menos cinco colonias y, afirman, históricamente ha presentado desbordamientos, además de que no ha sido ampliado ni rehabilitado para soportar un mayor volumen.

Por ello, sostienen que antes de continuar con los trabajos deben presentarse los estudios hidráulicos que demuestren que la infraestructura podrá operar sin generar nuevos riesgos para las comunidades cercanas.

Una colonia que vive entre inundaciones... y hundimientos

Quienes habitan Ejército de Oriente describen una paradoja. Durante décadas exigieron infraestructura hidráulica porque estaban cansados de perder su patrimonio cada temporada de lluvias.

Hoy aseguran que esa misma obra amenaza con afectar el patrimonio que pretendía proteger.

La colonia enfrenta dos problemas históricos que conviven al mismo tiempo: por un lado, las inundaciones y, por otro, el comportamiento del subsuelo.

Los vecinos explican que muchas viviendas fueron construidas hace más de medio siglo y que el terreno continúa presentando hundimientos diferenciales año tras año. Esa combinación, dicen, convierte cualquier excavación profunda en un motivo de preocupación.

Incluso recuerdan que buena parte de la población está integrada por adultos mayores, lo que complicaría una eventual evacuación si ocurriera alguna emergencia mayor. 

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"Queremos que alguien nos explique"

Después de meses de reuniones, documentos entregados y mesas de trabajo solicitadas, la exigencia de los vecinos puede resumirse en una sola frase.

Quieren respuestas. Piden conocer los estudios que respaldan la obra, saber quiénes son las empresas responsables de ejecutarla, contar con garantías oficiales sobre posibles afectaciones y que especialistas independientes revisen las condiciones del proyecto.

También buscan que intervengan instancias técnicas relacionadas con riesgos geológicos y protección civil para emitir una evaluación que les dé certeza.

Los habitantes aseguran que han entregado escritos a distintas dependencias del Gobierno de la Ciudad de México, entre ellas SEGIAGUA, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, la Secretaría de Gobierno y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, sin que hasta ahora, afirman, sus principales inquietudes hayan sido resueltas. 

¿Qué dice la autoridad?

Al momento de la elaboración de este reportaje, SEGIAGUA, las empresas constructoras mencionadas por los vecinos y el Gobierno de la Ciudad de México no habían fijado una postura pública específica sobre los señalamientos expuestos en esta entrevista.

Dado que se trata de una denuncia ciudadana, este medio mantiene abierta la cobertura para incorporar la versión oficial de las autoridades y de las empresas responsables de la ejecución del proyecto en cuanto sea emitida.

¿Qué sigue?

Los vecinos anunciaron que continuarán solicitando mesas de trabajo con especialistas y autoridades antes de permitir que los trabajos avancen en los tramos que consideran más sensibles.

También esperan una nueva reunión con representantes de SEGIAGUA, en la que buscarán obtener la documentación técnica que, aseguran, han solicitado desde hace semanas y una explicación sobre el trazo elegido para la obra. 

Mientras tanto, la maquinaria permanece detenida en algunos puntos por decisión de los habitantes entrevistados y el conflicto continúa abierto.


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