“Me quería matar”: así sobrevivió Samuelito al ataque en Santa Fe; el niño de 3 años que hoy vive con secuelas emocionales

Alejandra Jiménez 17 abril, 2026

Su historia revela miedo, pobreza y una realidad que golpea más allá de la agresión

 ©Especial - El caso de Samuel expone no solo la violencia contra menores, sino la vulnerabilidad de familias migrantes.

Lo que debía ser una tarde de juego terminó en una escena de terror. Samuelito, un niño de apenas 3 años, fue apuñalado en la cabeza mientras jugaba en un parque de la zona de Santa Fe, en la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México.

El menor sobrevivió. Pero el impacto no terminó en el hospital: hoy enfrenta miedo constante, llanto y ansiedad, mientras su familia intenta rehacer su vida tras el ataque.

Los hechos ocurrieron el pasado 10 de abril, cuando un hombre adulto —ya detenido— se acercó al menor, lo cargó y lo atacó con un arma punzocortante tipo machete.

El propio niño, quien solo habla tzotzil, relató a su madre lo sucedido:

“Dice que lo cargó el señor… y le dio cuchillo… que lo quería matar”

La agresión le provocó cuatro heridas en la cabeza, que requirieron sutura inmediata.

Cinco días hospitalizado: sobrevivió, pero no está bien

Tras el ataque, el menor permaneció cinco días hospitalizado antes de ser dado de alta.

Aunque físicamente logró recuperarse, su madre, Catalina Rivera, describe un cambio profundo:

  • Llanto constante

  • Nerviosismo

  • Miedo a separarse de ella

“Le digo que se va a curar… pero él me dice que ese señor lo quería matar”, relató.

Una familia en extrema vulnerabilidad

Detrás del caso hay una historia aún más dura. La familia de Samuelito llegó hace cinco meses a la Ciudad de Méxicodesde Chiapas, en busca de mejores ingresos.

Hoy viven en condiciones precarias, e un cuarto de apenas 3 metros cuadrados; sin estufa, cocinan en un anafre; ocho hijos durmiendo en un solo colchón y realizando un pago de 2 mil pesos de renta mensual

El padre trabaja jornadas de hasta 15 horas diarias, mientras la madre dejó su empleo para cuidar al menor tras el ataque.

Deuda, migración y miedo

La familia arrastra una deuda cercana a 200 mil pesos, adquirida por gastos médicos, alimentación y trabajo.

A pesar de la violencia vivida en la capital, aseguran que regresar a su comunidad no es una opción inmediata.

“En nuestro pueblo la gente es buena… aquí tenemos miedo, pero es donde podemos trabajar”, expresó la madre.

Detenido el agresor, pero persiste la herida

Autoridades confirmaron la detención del agresor, aunque no se han detallado públicamente los motivos del ataque.

El caso abre nuevamente el debate sobre violencia contra menores, seguridad en espacios públicos y protección a familias vulnerables e indígenas.

Aunque Samuelito salió del hospital, su historia refleja una realidad más amplia: en la Ciudad de México, la violencia no solo deja víctimas, también deja secuelas invisibles.

Hoy, el niño que jugaba en un parque no quiere soltarse de su madre. Y una familia entera vive con miedo en una ciudad que, aseguran, ya no se siente segura.