Sin cita ni orientación: aspirantes de la UNAM temen perder su lugar en el examen de control

Alejandra Jiménez 11 agosto, 2026

Aspirantes denuncian que han acudido a oficinas y enviado correos sin recibir una solución antes del inicio de la evaluación, prevista del 12 al 19 de agosto

 ©Especial - Aspirantes que ya habían sido seleccionados para ingresar a la UNAM denuncian que no han podido obtener una cita para presentar el examen de control.

A dos días de que comience el examen de control de la UNAM, aspirantes que ya habían obtenido un lugar para estudiar una licenciatura denuncian problemas para conseguir una cita y conocer con certeza cuándo y dónde deberán presentar la evaluación.

El reclamo coloca una nueva tensión en un proceso de admisión que ya había quedado bajo cuestionamiento después de que la Universidad Nacional Autónoma de México detectara resultados estadísticamente atípicos y posibles casos de uso de inteligencia artificial (IA) o ayuda externa durante el examen de ingreso aplicado entre mayo y junio.

La Universidad convocó a 58 mil 783 aspirantes a realizar esta segunda evaluación entre el 12 y el 19 de agosto. Sin embargo, algunos jóvenes que ya habían sido seleccionados aseguran que, pese a sus intentos por obtener una cita, no han conseguido una respuesta que les permita presentar la prueba.

El problema no es menor: para estos estudiantes, la evaluación ocurre después de haber recibido la noticia de que habían conseguido un lugar en la UNAM y, en algunos casos, de haber comenzado a organizar su traslado a la Ciudad de México.

“Si se tiene que volver a hacer, pues lo hacemos, pero aquí el problema es que no nos están dejando hacerlo”, afirmó Grecia, nombre utilizado para proteger su identidad.

La joven obtuvo 104 aciertos para ingresar a Medicina y asegura que ha acudido a distintas oficinas universitarias y enviado correos electrónicos para resolver su situación, sin conseguir hasta ahora una cita.

¿Por qué algunos aspirantes no tienen cita para el examen de control?

Las quejas se centran en el proceso para obtener las citas, pero también existen inconformidades relacionadas con las sedes asignadas y con quiénes deben presentar la evaluación.

Grecia cuenta que, al buscar ayuda, recibió respuestas que no resolvieron el problema. Incluso, explicó, algunas fechas de atención que le ofrecieron serían posteriores al periodo en que se aplicará el examen.

“Nos dan largas, nos mandan de un lugar a otro. La fecha de atención nos la dan para después de los exámenes de control, pero ya no nos serviría de nada”, relató.

Su caso ilustra una de las principales preocupaciones de los inconformes: qué ocurrirá con los aspirantes que no puedan presentar el examen por no haber logrado obtener una cita.

Su padre, Javier Ramos, viajó desde Cuernavaca, Morelos, para buscar una solución. La familia ya había rentado un departamento después de que la joven fuera seleccionada y ahora enfrenta nuevos gastos relacionados con el proceso.

Para él, sin embargo, el principal problema no es económico. Es que su hija, después de obtener el puntaje necesario para ingresar, permanece sin una cita y sin una respuesta clara sobre cómo podrá cumplir con la nueva evaluación.

¿Qué reclaman los aspirantes seleccionados a la UNAM?

El conflicto por las citas se suma a una exigencia más amplia: que el examen de control no elimine ni modifique los lugares que los aspirantes ya habían obtenido.

Emiliano De la Cruz, vocero de la movilización, sostiene que los estudiantes seleccionados no deberían asumir las consecuencias de las irregularidades detectadas durante el proceso original.

“No tiene por qué tener efectos sobre los ya seleccionados. Si la Universidad tuvo el error, no tenemos por qué pagarlo”, afirmó.

El reclamo adquiere mayor relevancia porque no todos los aspirantes están enfrentando exactamente la misma situación.

De la Cruz señaló que algunos jóvenes recibieron mensajes en los que se les indicó que no tenían que presentar el examen, mientras otros fueron asignados a sedes distintas de aquellas que esperaban.

El caso de los cambios de ciudad también genera inconformidad.

Un estudiante originario de Oaxaca, por ejemplo, ya se había mudado a Ciudad de México después de ser seleccionado, pero recibió una cita para presentar la prueba en su estado de origen.

Otro aspirante de Ameca, Jalisco, también se trasladó a la capital y, de acuerdo con el vocero, deberá viajar hasta León, Guanajuato, para realizar la evaluación.

Eso significa que algunos jóvenes deben asumir nuevos gastos de transporte, alojamiento y alimentación después de haber comenzado una mudanza que partía de una premisa: que ya habían conseguido un lugar en la Universidad.

¿Cuántos aspirantes ya tienen cita para el examen de control?

La UNAM informó el domingo que 43 mil 619 aspirantes, equivalentes al 74.3 por ciento de los 58 mil 783 convocados, ya contaban con fecha, sede y horario para presentar el examen de control.

La Universidad también señaló que el portal para obtener las citas permanece habilitado.

El dato muestra que una parte importante de los convocados ya tiene definida su participación, pero también significa que todavía existe un grupo de aspirantes que no había concretado su cita al momento del último corte divulgado por la institución.

Para quienes ya fueron seleccionados y permanecen sin una cita, el tiempo es el principal factor de presión: la evaluación comienza este 12 de agosto.

El problema, por tanto, no se limita a una dificultad administrativa. Para los jóvenes que no logren resolverla antes de la prueba, la incertidumbre es qué efecto podría tener no presentar una evaluación que la Universidad implementó después de detectar anomalías en el proceso original.

¿Por qué la UNAM aplica un examen de control?

La nueva evaluación surgió después del proceso de admisión realizado entre mayo y junio, cuando la UNAM detectó resultados estadísticamente atípicos y posibles indicios de uso de inteligencia artificial u otras formas de ayuda externa.

La Universidad decidió entonces realizar un examen de control para verificar los resultados obtenidos por los aspirantes.

Esta segunda prueba se aplicará de manera presencial en Ciudad de México, León, Oaxaca y Tijuana entre el 12 y el 19 de agosto.

El objetivo es contrastar el desempeño de los estudiantes y contar con un mecanismo adicional para validar el proceso de selección.

Para los aspirantes inconformes, sin embargo, la discusión ahora va más allá de la necesidad de repetir una evaluación.

Su principal preocupación es que una decisión tomada después de las irregularidades detectadas pueda terminar afectando a estudiantes que ya habían sido seleccionados y que, aseguran, no tuvieron responsabilidad en lo ocurrido.

¿Qué puede pasar con quienes no logren sacar una cita?

Este es uno de los puntos que mantiene abierta la incertidumbre entre los aspirantes.

Los estudiantes consultados reclaman que la falta de una cita no dependa de ellos y que, por tanto, no pueda convertirse en una razón para afectar su proceso de ingreso.

La situación es especialmente sensible para quienes viven fuera de las sedes establecidas o ya se trasladaron a otra entidad para comenzar sus estudios.

Por ahora, las quejas de los aspirantes se concentran en conseguir una respuesta antes del inicio de la evaluación y en garantizar que el resultado obtenido originalmente sea tomado en cuenta.

Si la Universidad tuvo el error, no tenemos por qué pagarlo”, insistió De la Cruz.

Mientras tanto, las pancartas de algunos manifestantes resumen el reclamo: “Respeten mi lugar” y “Respeten mi derecho a la educación”.

La aplicación del examen de control comenzará este miércoles y será entonces cuando la UNAM enfrente uno de los momentos más delicados de este proceso: verificar los resultados de admisión sin ampliar la incertidumbre entre los estudiantes que ya habían recibido la noticia de que tenían un lugar en la Universidad.

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