EE.UU. libera millones de archivos inéditos de Epstein: ¿qué quedó sin publicar? Las omisiones clave
Las autoridades confirmaron que la divulgación cumple con una ley de transparencia aprobada por el Congreso
El Departamento de Justicia de Estados Unidos concluyó la revisión de los archivos vinculados al caso Jeffrey Epstein y comenzó este viernes la publicación escalonada de un volumen inédito de materiales. Sin embargo, más allá de la magnitud del acervo, millones de páginas, miles de videos e imágenes , el anuncio dejó claro qué información no será revelada y por qué, un punto que mantiene viva la inconformidad pública y legislativa.
Las autoridades confirmaron que la divulgación cumple con una ley de transparencia aprobada por el Congreso, pero subrayaron que la norma permite amplias excepciones. En consecuencia, una parte sustantiva del contenido permanecerá editada o completamente censurada, incluso para quienes esperaban conocer detalles sensibles de la investigación.
Lo que queda fuera de los archivos públicos
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, no se liberará información que identifique a víctimas, ni materiales de abuso sexual infantil, ni datos que puedan poner en riesgo investigaciones federales activas. Estas categorías concentran buena parte de las tachaduras que aparecen en los documentos ya disponibles, algunas de ellas totales.
El propio Departamento reconoció que entre los archivos hay contenido explícito que no necesariamente fue producido por Epstein o su círculo cercano, sino que fue incautado de sus dispositivos. Aun así, ese material está sujeto a filtros de acceso y recortes para cumplir con la ley y proteger a terceros. Asimismo, se excluyen acusaciones no verificadas y afirmaciones sensacionalistas presentadas en momentos políticamente sensibles, las cuales —según la autoridad— carecen de sustento probatorio.
En paralelo, no se publicará una “lista de clientes”, figura que el propio Departamento ha dicho no existir como documento formal. Ese punto ha sido uno de los principales focos de tensión, pues sectores del Congreso y de la opinión pública sostienen que la información divulgada no satisface la promesa de transparencia.
Acceso limitado y reclamos persistentes
Aunque los legisladores pueden consultar versiones completas de los archivos bajo coordinación directa con el Departamento, el público en general solo tendrá acceso a versiones editadas. Para críticos bipartidistas, este esquema reduce el alcance de la rendición de cuentas y perpetúa la opacidad, sobre todo cuando muchas páginas aparecen totalmente censuradas.
La polémica también se cruza con el debate político. El Departamento reiteró que Donald Trump no ha sido acusado por delitos relacionados con Epstein y ha negado conocer los crímenes. Aun así, el caso sigue siendo un lastre político, alimentado por teorías conspirativas que persisten desde la muerte del financiero en 2019, dictaminada oficialmente como suicidio.