El giro de Trump en Ucrania: menos presión económica sobre Rusia y más exigencias políticas para Zelenski
La exigencia de Donald Trump para sustituir a Volodímir Zelenski llegó un día después de pactar con Vladimir Putin el regreso del diésel ruso al mercado. El giro ocurre en plena crisis de combustibles en Estados Unidos y mientras Washington intenta reactivar una negociación de paz
Donald Trump abrió una nueva fractura con Volodímir Zelenski al plantear que Ucrania necesita “un nuevo presidente” capaz de alcanzar un acuerdo con Rusia.
El mandatario estadounidense responsabilizó a Zelenski de haber dejado pasar oportunidades para cerrar el conflicto y cuestionó también los ataques ucranianos contra refinerías rusas, una campaña que Kiev utiliza para golpear una de las principales fuentes de ingresos y abastecimiento de Moscú.
Del diésel ruso al choque con Zelenski
La ruptura se aceleró después de que Trump hablara durante aproximadamente 90 minutos con Vladimir Putin y anunciara un acuerdo para que Rusia colocara nuevamente grandes volúmenes de diésel en los mercados estadounidense y mundial. El gobierno de Estados Unidos autorizó temporalmente operaciones con combustible ruso que estaban restringidas por las sanciones.
El primer compromiso contempla más de 300 mil toneladas métricas de diésel de manera inmediata, seguido de nuevos cargamentos durante noviembre y posteriores entregas por millones de toneladas. Washington sostiene que el objetivo es contener los precios del combustible, que se han convertido en un problema económico y electoral para la Casa Blanca antes de los comicios legislativos del 3 de noviembre.
Estados Unidos llegó a octubre con el diésel cerca de 6.50 dólares por galón, inventarios particularmente bajos y presión sobre la capacidad mundial de refinación. La guerra con Irán, las alteraciones en las rutas energéticas y los ataques ucranianos contra instalaciones rusas han estrechado todavía más el mercado. Trump ya había adoptado otras medidas extraordinarias para intentar abaratar el combustible.
.@POTUS: We told Zelensky, 'You can do whatever you want to Russia, but don't hit the refineries because that's a world problem.' And what does he do? He goes and hits the diesel fuel. He better damn well stop. https://t.co/CdRlMcPlKr
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) October 10, 2026
El giro es más significativo porque apenas el 18 de septiembre Trump había firmado una ley para elevar la presión económica sobre Rusia, con medidas dirigidas a los sectores energético y militar y a la denominada flota fantasma utilizada para esquivar sanciones. Tres semanas después, una necesidad interna de combustible llevó a Washington a abrir una excepción justamente en uno de los sectores utilizados para presionar al Kremlin.
Washington mueve la presión en plena negociación
En Miami, enviados estadounidenses encabezados por Steve Witkoff y Jared Kushner se reunían con representantes ucranianos y europeos para construir una propuesta común que eventualmente pudiera ser presentada a Moscú. Entre los asuntos sobre la mesa estaban las garantías de seguridad para Ucrania y las condiciones de una eventual posguerra.
Al mismo tiempo, Trump reclamaba que Zelenski detuviera los ataques contra instalaciones petroleras rusas. Kiev ha utilizado esas operaciones para disminuir la capacidad de refinación de Moscú y golpear ingresos relacionados con el esfuerzo militar ruso; uno de los ataques recientes involucró cientos de drones y alcanzó infraestructura de combustible en la región de Moscú.
Zelenski reaccionó al pacto energético señalando que reabrir ingresos petroleros para Rusia permite financiar una guerra que Washington afirma querer terminar. Putin, en contraste, describió con Trump nuevas posibilidades económicas y mantuvo sus exigencias territoriales dentro de cualquier eventual acuerdo.
Ucrania sí discute el futuro de Zelenski, pero no quiere elecciones ahora
Una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev, levantada entre el 12 y el 21 de septiembre, encontró que 53% de los ucranianos considera que Zelenski debería limitarse a su actual mandato, frente a 42% que apoya que participe en la siguiente elección presidencial.
Pero el mismo estudio encontró que 71% rechaza organizar elecciones en este momento y sólo 24% pide celebrarlas ahora. Incluso entre sectores críticos del presidente existe resistencia a abrir un proceso electoral mientras continúan las hostilidades.
Trump ya había atacado ese punto en febrero de 2025, cuando llamó a Zelenski “dictador” por la ausencia de elecciones. Días después, ambos protagonizaron el enfrentamiento público en la Casa Blanca que llevó temporalmente a Washington a suspender parte del apoyo militar y de inteligencia a Kiev.
El problema para Kiev rebasa a Zelenski
Esta vez, sin embargo, la disputa ocurre cuando Estados Unidos necesita combustible ruso, Trump enfrenta presión doméstica por el costo de vida y Washington intenta conseguir un acuerdo de paz.
Europa ya comenzó a marcar distancia. Alemania respondió al acuerdo estadounidense reiterando que mantendrá las sanciones contra Moscú, mientras la Unión Europea continúa ampliando medidas contra sectores vinculados a la industria militar rusa.
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