Irán evalúa romper su prohibición nuclear ante nuevos ataques de Trump tras las elecciones de EE.UU.

Anahlin Rosales 31 octubre, 2026

Teherán reconoció que debate modificar su prohibición de desarrollar armas nucleares mientras Washington evalúa nuevos ataques tras las elecciones del 3 de noviembre

 ©CANVA/THE WHITE HOUSE - Ormuz concentra tensiones por suministro petrolero.

Irán abrió la posibilidad de revisar su histórica prohibición de desarrollar armas nucleares si Estados Unidos e Israel reanudan los ataques militares, en una advertencia que eleva el riesgo de una nueva fase de la guerra en Oriente Medio. Mohsen Rezaei, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, confirmó este sábado 31 de octubre que el asunto está bajo discusión, aunque todavía no existe una decisión.

La declaración coincidió con una orden del líder supremo Mojtaba Jamenei para preparar una respuesta militar inmediata y sin límites geográficos ante cualquier nueva ofensiva. El mensaje se produjo mientras negociadores iraníes mantenían conversaciones en Qatar para intentar evitar una escalada después de las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre.

Por qué las elecciones de Estados Unidos marcan el calendario de la guerra con Irán

Las elecciones intermedias del 3 de noviembre de 2026 se convirtieron en una referencia central para la crisis. Trump ha pospuesto nuevos ataques durante las semanas previas a la votación, mientras su Partido Republicano intenta conservar las mayorías en ambas cámaras del Congreso.

Funcionarios estadounidenses advirtieron a gobiernos aliados sobre la posibilidad de una nueva campaña militar contra Irán después de las elecciones, según reportó Associated Press. Las conversaciones incluyeron escenarios de represalias contra instalaciones energéticas e infraestructura estratégica, aunque ninguna operación ha sido anunciada formalmente.

 ©CANVA - Mojtaba Jamenei ordenó preparar represalias.

La proximidad electoral también condiciona los incentivos de ambos gobiernos. Una investigación de Reuters del 20 de octubre reveló que funcionarios iraníes consideraban prolongar las negociaciones para aumentar la presión política sobre Trump antes de los comicios.

La amenaza iraní tiene además una dimensión militar inmediata. Mojtaba Jamenei ordenó ampliar la preparación para responder a ataques estadounidenses o israelíes, mientras los mandos militares revisan posiciones en el Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y otras regiones fronterizas.

La advertencia nuclear de Irán cambia el alcance de la negociación

El elemento más delicado apareció cuando Mohsen Rezaei reconoció que el gobierno iraní debate abandonar su prohibición de fabricar armas nucleares si las hostilidades continúan.

Durante años, Irán sostuvo que las armas nucleares estaban prohibidas por criterios religiosos y políticos establecidos durante el liderazgo de Alí Jamenei.

El cambio de discurso podría fortalecer las posiciones más duras dentro del aparato de seguridad iraní y complicar las negociaciones. Estados Unidos busca compromisos verificables sobre el programa nuclear, mientras Teherán exige garantías frente a nuevos ataques y medidas económicas que alivien el impacto de las restricciones estadounidenses.

En ese contexto, el vicepresidente JD Vance envió una carta a Rezaei para explorar una salida diplomática. Medios estadounidenses interpretaron el contacto como un intento de reactivar las conversaciones, mientras Trump redujo su alcance a la posibilidad de facilitar suministros médicos.

 ©The White House vía X - Trump mantiene abiertas sus opciones militares.

El plan de siete días y el estrecho de Ormuz concentran la disputa

La mediación de Qatar plantea un esquema de siete días para que Washington y Teherán adopten medidas graduales de confianza antes de abrir una negociación más amplia. Los enviados iraníes mantuvieron más de doce horas de conversaciones con funcionarios qataríes el viernes y continuaron los contactos el sábado en Doha.

Sin embargo, Irán considera insuficiente la propuesta presentada por Qatar y sostiene un plan alternativo que incluye levantar el bloqueo estadounidense sobre sus puertos, descongelar activos financieros y aceptar una ruta de navegación respaldada por Teherán en el estrecho de Ormuz. Washington ha rechazado esas condiciones.

El control de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, explica buena parte de la urgencia diplomática. Según el informe de octubre de la Agencia Internacional de Energía, el flujo petrolero por el estrecho se recuperó hasta aproximadamente 10.9 millones de barriles diarios en septiembre, pero continuaba por debajo de los niveles anteriores a la guerra.

La misma agencia documentó precios internacionales del petróleo y del diésel sometidos a fuertes presiones por las interrupciones del suministro. Una nueva escalada podría encarecer el transporte marítimo, los combustibles y las mercancías en distintas economías, incluida México, aunque el impacto final dependería de la duración de los ataques, la oferta disponible y las medidas de cada gobierno.

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