¿Quién ordenó matar a “La China Polo”? Las amenazas que la periodista denunció 9 días antes y el arma de un policía
Un arma robada a un policía y amenazas de muerte: las pistas detrás del asesinato de la periodista Susy Aponte Polo, “La China Polo”
Nueve días antes de ser asesinada durante un acto de campaña en Caraz, Susy Aponte Polo, periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash conocida como “La China Polo”, aseguró públicamente que su vida corría peligro. Dijo haber recibido llamadas desde tres cárceles que le advertían sobre un supuesto plan para matarla y señaló directamente al entonces jefe de Investigación Criminal de la Policía Nacional de Perú, Víctor Revoredo Farfán.
Ahora, la investigación sobre su muerte dio un giro: la Fiscalía de Perú dejó atrás la clasificación inicial de presunto feminicidio y pasó a investigar el crimen como presunto sicariato, es decir, un posible homicidio por encargo.
Hasta el momento hay tres personas detenidas, entre ellas quien es investigado como presunto autor material, pero permanece abierta la pregunta central del caso: ¿quién habría ordenado matar a “La China Polo” y por qué?
A las amenazas denunciadas por la propia periodista se suma una pieza que puede resultar clave para reconstruir el crimen: la pistola Glock calibre 9 × 19 milímetros encontrada en poder del presunto atacante había sido denunciada como robada en 2023 y pertenecía a un integrante de la propia Policía Nacional del Perú.
¿Cómo fue asesinada “La China Polo” durante su campaña en Caraz?
Susy Aponte participaba en la contienda electoral por el movimiento Socios por Áncash y realizaba actividades proselitistas en las inmediaciones del mercado de Caraz, provincia de Huaylas, cuando fue atacada a tiros.
El crimen ocurrió el sábado 19 de septiembre, pasado el mediodía, mientras caminaba acompañada por simpatizantes e integrantes de su equipo electoral en la avenida Ramón Castilla, frente a la Caja Huancayo.
El atentado quedó registrado en video y las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales. Aponte se encontraba entre simpatizantes y miembros de su campaña cuando un hombre armado abrió fuego y la hirió en la cabeza.
Los médicos del Hospital San Juan de Dios de Caraz certificaron posteriormente su fallecimiento.
Los primeros reportes difundieron cifras distintas sobre las personas lesionadas. La información incluida posteriormente en el caso señala que cinco personas resultaron heridas por proyectiles de arma de fuego, entre ellas tres menores de edad. Dos de los heridos tuvieron que ser trasladados a Huaraz para recibir atención especializada.
¿Por qué la Fiscalía investiga el asesinato como presunto sicariato?
Las primeras diligencias estuvieron a cargo de la Fiscalía Especializada en Violencia contra la Mujer y los Integrantes del Grupo Familiar de Huaylas, que abrió una investigación preliminar por presunto feminicidio.
Posteriormente, la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaylas, Tercer Despacho, asumió el expediente y recalificó la investigación como presunto sicariato, abriendo así la línea de un posible homicidio por encargo.
La nueva clasificación, sin embargo, no significa que el móvil o la identidad de un posible autor intelectual estén establecidos. Las autoridades todavía deben determinar quién participó en el crimen, qué función habría desempeñado cada persona y si existió alguien que ordenó o financió el asesinato.
El fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, informó que existen tres detenidos y explicó que entre ellos se encontrarían el supuesto sicario, un presunto financista y otra persona que habría trasladado previamente al atacante.
“Ya se tiene detenido al sicario, se ha detenido también a un supuesto financista (...) y también a otra persona que estaba transportando previamente al sicario”.
Gálvez agregó que, hasta el momento, son tres las personas detenidas y que el caso continúa bajo esclarecimiento.
Entre los capturados en flagrancia figuran Luis Iván Obispo Díaz, ciudadano venezolano, y Ronald José Toro Artila, de nacionalidad peruana.
El equipo encabezado por el fiscal provincial Raúl Godos y la fiscal adjunta Sheyla Romero dirige las diligencias urgentes del caso.
Las investigaciones incluyen el levantamiento del cadáver, la necropsia de ley, el recojo de evidencias junto con la Policía Nacional, las declaraciones de las víctimas heridas, pericias de absorción atómica y el análisis de cámaras de videovigilancia.
También se ordenó revisar las cámaras de la zona y las de un hotel donde se habría hospedado uno de los supuestos atacantes el 15 de septiembre.
¿Qué dijo “La China Polo” nueve días antes de ser asesinada?
Uno de los antecedentes que ahora ocupa un lugar central en el caso ocurrió el 10 de septiembre, nueve días antes del asesinato.
Aponte aseguró en sus redes sociales que había recibido llamadas procedentes de tres centros penitenciarios en las que le advertían sobre un supuesto plan para atentar contra su vida.
La periodista afirmó que ya había presentado una denuncia ante las autoridades y señaló directamente al entonces director de Investigación Criminal de la Policía Nacional, Víctor Revoredo Farfán.
“De tres penales he recibido llamadas advirtiéndome que este señor Víctor Revoredo Farfán ha ordenado un atentado contra mi persona. Ya puse la denuncia en las entidades correspondientes”, sostuvo.
Aponte relacionó las amenazas con sus denuncias sobre supuestos vínculos entre altos mandos policiales y organizaciones criminales, entre ellas Los Pulpos.
La comunicadora lanzó entonces fuertes acusaciones contra integrantes de la Policía y sostuvo que ejercía su labor periodística investigando esas presuntas irregularidades.
“Yo ejerzo la labor periodística, a mucha honra. Yo miedo no tengo, señor Revoredo, pero esto no puede quedar impune”, afirmó.
También acusó directamente a Revoredo de presuntas actividades ilícitas y pronunció una frase que, tras su asesinato, adquirió especial relevancia dentro de la reconstrucción pública de sus últimas denuncias:
El 18 de septiembre, un día antes del ataque, Aponte volvió a referirse públicamente a las amenazas.
“Como siempre he dicho, señores: ¡miedo no tengo!, pero tampoco soy ingenua. Si están intentando callarme o preparar algo contra mí, quiero que desde ahora quede evidencia de todo lo que está ocurriendo”, publicó en Facebook.
Estas acusaciones fueron realizadas por la propia Aponte antes de morir. Hasta ahora, no se han presentado elementos en la información disponible que permitan vincular los señalamientos contra Revoredo con el asesinato. Será la investigación la que deberá establecer si aquellas amenazas tenían relación con el crimen o si el móvil se encuentra en otra parte de su actividad periodística o política.
¿Qué pasó con Víctor Revoredo después del asesinato?
Horas después del ataque, el Gobierno peruano oficializó la reasignación de Víctor Revoredo Farfán a la Dirección de Asuntos Internacionales de la Policía Nacional.
El movimiento formó parte de una reestructuración más amplia que involucró a 19 generales y tres tenientes generales.
La Dirección de Investigación Criminal pasó a estar encabezada por el general Ricardo Espinoza, quien se encontraba al frente de la región policial de La Libertad, una de las jurisdicciones señaladas en el texto por sus problemas de criminalidad organizada.
La coincidencia temporal entre el asesinato y la reasignación forma parte del contexto del caso, pero no acredita por sí misma ninguna responsabilidad de Revoredo en el crimen.
El arma encontrada tras el asesinato: ¿por qué puede ser una pista clave?
A las amenazas previas se suma otro elemento que deberá esclarecer la investigación: el origen del arma encontrada en poder del presunto autor material.
Se trata de una pistola Glock calibre 9 × 19 milímetros, negra y con serie BTVG236, que había sido reportada como robada casi tres años antes.
De acuerdo con el parte policial, el arma pertenece al agente Christian Arévalo Calderón, quien denunció que fue sustraída, junto con su cargador, del interior de su vivienda en Villa El Salvador, Lima, el 15 de noviembre de 2023.
La pistola reapareció después en poder de Luis Iván Obispo Díaz, ciudadano venezolano de 30 años señalado como presunto sicario y capturado en la Carretera Central, frente al cruce Palmira, minutos después del ataque.
El hallazgo abre otra interrogante para los investigadores: ¿cómo llegó un arma perteneciente a un policía, denunciada como robada en Lima en 2023, hasta Áncash y terminó presuntamente en manos del atacante?
Por ahora, esa ruta no ha sido esclarecida.
¿Qué investigaba “La China Polo” antes de ser asesinada?
Antes de convertirse en candidata, Aponte había ganado notoriedad en redes sociales por sus denuncias sobre presuntos actos de corrupción en municipalidades y otras instituciones públicas, entre ellas el Ministerio Público y la Policía Nacional.
Además de su actividad política, dirigía el espacio digital China Polo Dominical, desde donde difundía información sobre presuntas irregularidades, corrupción, crimen organizado, minería ilegal y asuntos relacionados con autoridades de Áncash.
El 15 de septiembre participó en el debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones para los aspirantes al Gobierno Regional de Áncash.
Además, tenía previsto transmitir una nueva edición de su programa el domingo posterior al ataque. Había anunciado una investigación sobre el historial de Ladislao Cruz, conocido como “Lalo Villa”, candidato a la alcaldía de Huaraz por Alianza para el Progreso.
Por ello, otra de las tareas de la Fiscalía será establecer si el móvil estuvo relacionado con alguna de sus investigaciones periodísticas, con su actividad política o con otro hecho todavía desconocido.
“Queremos saber quién mandó asesinarla”
El Consejo de la Prensa Peruana pidió que se esclarezca el móvil del homicidio y recordó que existen otros asesinatos que no han sido resueltos.
El Gobierno Regional de Áncash también condenó el crimen y reclamó una respuesta inmediata de las autoridades nacionales, mientras que la Defensoría del Pueblo de Perú confirmó la condición de Aponte como periodista y candidata y exigió identificar y procesar a los responsables.
Desde las redes sociales de China Polo Dominical, el equipo de la periodista resumió la principal interrogante que permanece abierta:
“No queremos solo al que jaló el gatillo, queremos saber quién mandó asesinarla”.
Violencia contra periodistas en Perú: las amenazas que antecedieron otros ataques
El asesinato de Aponte ocurre en medio de un escenario de agresiones contra periodistas en Perú.
La Asociación Nacional de Periodistas del Perú registró 140 ataques contra periodistas y medios entre enero y los primeros días de mayo de 2026, desde discursos estigmatizantes y amenazas hasta agresiones físicas y dos tentativas de homicidio.
Durante 2025 se contabilizaron 458 ataques contra periodistas y medios y cuatro periodistas fueron asesinados, la cifra más alta de profesionales de la prensa asesinados en el país en lo que va del siglo. Amnistía Internacional también ha advertido sobre el incremento de agresiones contra periodistas.
Los episodios recientes no se concentran en una sola región. El 17 de septiembre, Kenny Yucra, director del medio digital La Lupa, en Ica, recibió mensajes de WhatsApp acompañados de dos videos en los que aparecía un arma simulando dispararle. Los autores también mencionaron la dirección de su vivienda y el nombre de su hijo de un año y medio.
Una semana antes, dos hombres dispararon cuatro veces contra las instalaciones del medio digital La Noticia Clave, en Lambayeque, cuando todavía había periodistas dentro.
En julio, Kevin Rodríguez, periodista de Iquitos, encontró frente a su vivienda un mensaje intimidante acompañado de dos balas después de investigar gastos de distintas municipalidades.
¿Quién ordenó matar a “La China Polo”?
Esa pregunta continúa sin respuesta.
La Fiscalía ya investiga el asesinato como presunto sicariato y tiene a tres personas detenidas. Una de ellas es señalada como el presunto autor material, otra como supuesto financista y una tercera como la persona que habría transportado previamente al atacante.
Sin embargo, todavía falta esclarecer si existió un autor intelectual, cuál fue el móvil y si las amenazas que Susy Aponte denunció nueve días antes tienen alguna relación con su asesinato.
También permanece abierta otra línea que puede resultar relevante: reconstruir la ruta de la Glock encontrada en poder del presunto sicario, desde que un integrante de la Policía Nacional denunció su robo en Lima en 2023 hasta que apareció, casi tres años después, tras el asesinato de la periodista en Caraz.
Aponte fue asesinada mientras disputaba el Gobierno Regional de Áncash por Socios por Áncash, a pocas semanas de las elecciones regionales y municipales del 4 de octubre de 2026.
La captura de los presuntos involucrados responde, por ahora, solo a una parte de la historia. La investigación deberá determinar quién disparó, quién financió el ataque, si alguien dio la orden y por qué mataron a “La China Polo”.
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