Damián, un niño de 6 años, es el único testigo del feminicidio en Cuautitlán de su madre y su abuela

Metzli Escalante 15 enero, 2026

El único testigo del doble feminicidio en Cuautitlán tiene 6 años: Así vivió Damián Medrano el crimen contra Cindy Medrano Tavera y María Teresa de Jesús Tavera Guadarrama

 ©Elaboración propia. - María Teresa de Jesús Tavera Guadarrama y Cindy Medrano Tavera.

Damián Medrano tiene seis años y es el único sobreviviente del doble feminicidio que conmocionó a Cuautitlán, Estado de México (Edomex). También es el único testigo directo del asesinato de su madre, Cindy Medrano Tavera, y de su abuela, María Teresa de Jesús Tavera Guadarrama, conocida como “Teresita”. Su voz, pequeña y firme, fue la primera en revelar lo ocurrido dentro del departamento donde ambas mujeres perdieron la vida.

Mi papá es mala persona, mató a mi mamá”, dijo el niño a sus familiares tras ser rescatado. Esa frase se convirtió en una de las claves del caso y en un testimonio que expone la violencia extrema que se vivía al interior del hogar.

El crimen que marcó a un niño

El ataque ocurrió la tarde del 13 de enero, en el departamento 101 del edificio 8, ubicado en la calle Oraño Poniente, en la colonia San Francisco Cascantitla. En ese lugar fueron encontradas sin vida la joven de 25 años, y su madre, de 53.

Teresita vivía en condiciones de alta vulnerabilidad: se desplazaba en silla de ruedas tras la amputación de ambas piernas a causa de la diabetes. Ambas mujeres presentaban golpes contusos en la cabeza, presuntamente provocados con un objeto contundente, como un martillo.

Damián logró sobrevivir al ataque al encerrarse en el baño, donde permaneció solo durante varias horas. Desde ahí escuchó la agresión contra su madre y su abuela. Cuando familiares ingresaron al inmueble, lo encontraron llorando y en estado de shock.

“Vi cómo mataron a mi mamá y a mi abuelita”

De acuerdo con el testimonio recabado por el hermano de Teresita, Rafael Tavera, el niño relató que el agresor ingresó por la fuerza, amarró a las víctimas y las golpeó. También señaló que el hombre huyó del lugar llevándose a su hermanita, Erika Camila, de apenas tres años.

Vecinos confirmaron además que durante el ataque el agresor mató al perro de la familia, una chihuahua que presuntamente intentó defender a las mujeres.

El testimonio de Damián se convirtió en un elemento clave para la investigación, pues confirmó que el agresor era una persona cercana: Eric Antonio Anaya, expareja de Cindy y padre de la niña menor.

Un historial de violencia ignorado

Familiares revelaron que Eric Antonio ya había sido denunciado anteriormente por violencia familiar. En uno de esos episodios, el hombre habría fracturado el fémur de Damián, hecho que derivó en una carpeta de investigación. Sin embargo, el proceso no avanzó luego de que Cindy desistiera de continuar con la denuncia.

Ese antecedente hoy genera cuestionamientos profundos sobre las fallas institucionales en la atención de la violencia doméstica. “Si se hubiera actuado a tiempo, esto se pudo evitar”, lamentan los familiares.

Cindy se había separado de su agresor apenas dos semanas antes del crimen. Decidió huir del domicilio que compartían en Tultepec y refugiarse en casa de su madre en Cuautitlán junto con sus hijos.

La búsqueda de Erika Camila y el resguardo de Damián

Tras el hallazgo de los cuerpos, se activó un operativo urgente para localizar a Erika Camila, quien inicialmente fue reportada como raptada. Horas después, autoridades confirmaron que la menor se encontraba en una guardería en Tultepec y fue puesta bajo resguardo del DIF.

Damián, por su parte, quedó bajo protección de las autoridades y posteriormente fue entregado a familiares maternos. Ambos menores se encuentran fuera de peligro físico, aunque especialistas señalan que requerirán acompañamiento psicológico especializado por el trauma vivido.

El último adiós y la exigencia de justicia

La noche del miércoles, los cuerpos de Cindy y Teresita fueron entregados a sus familiares en instalaciones forenses de Barrientos, en Tlalnepantla. Desde la mañana del jueves 15 de enero, ambas son veladas en el velatorio del DIF Cuautitlán. Posteriormente, se contempla que a las 14:00 horas se realice una misa de cuerpo presente en la Catedral de Cuautitlán.

Vecinos recuerdan a Teresita como una mujer alegre, solidaria y fuerte, pese a su discapacidad. A Cindy la describen como una madre joven que luchaba por romper el círculo de violencia.

 ©Especial. - Velorio de Cindy y Teresita.

El agresor sigue prófugo

Hasta el cierre de esta edición, Eric Antonio “N” permanece prófugo. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México mantiene un operativo de búsqueda para localizarlo y cumplimentar la orden de aprehensión correspondiente.

Las autoridades confirmaron que dos familiares del presunto agresor, su madre y su hermano, fueron presentados ante la Fiscalía de Justicia del Estado de México para rendir su declaración; no pueden salir del país y se encuentran bajo custodia.

 ©Especial. - Eric Antonio Anaya.

Un niño marcado por la violencia

Damián no solo perdió a su madre y a su abuela: perdió la seguridad de su infancia. Su testimonio revela la dimensión más cruel de la violencia feminicida, aquella que deja niños huérfanos, testigos del horror y víctimas invisibles.

El caso de Cindy y Teresita se suma a la larga lista de feminicidios en el Estado de México, una entidad con Alerta de Género desde 2015. Hoy, la voz de un niño de seis años vuelve a poner sobre la mesa una pregunta urgente: ¿cuántas tragedias más pudieron evitarse si las denuncias hubieran sido escuchadas a tiempo?

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