Lo que hay detrás del doble feminicidio en Cuautitlán por Antonio "N": el rapto de Erika Camila y violencia contra Cindy

Metzli Escalante 14 enero, 2026

Violencia vicaria, asesinato de mujeres y denuncias que no fueron suficientes: El caso de Cindy Medrano Tavera y Teresita de Jesús Tavera

 ©Especial. - Cindy Medrano Tavera y Teresita de Jesús Tavera.

El doble feminicidio de una mujer adulta mayor y su hija dentro de un departamento en la colonia San Francisco Cascantitla, en el municipio de Cuautitlán, Estado de México (Edomex), expuso una cadena de violencia familiar ignorada durante meses y derivó en el rapto de una niña de tres años, Erika Camila Anaya Medrano, hija del presunto agresor.

El crimen ocurrió alrededor de las 15:00 horas del martes 13 de enero, cuando familiares de las víctimas, preocupados por la falta de respuesta telefónica, ingresaron al domicilio ubicado en el edificio 8, primer piso, de la calle Orano Poniente. Lo que encontraron fue una escena devastadora: dos mujeres asesinadas, un niño sobreviviente encerrado en el baño y una menor desaparecida.

Quiénes eran las víctimas del doble feminicidio

Las mujeres asesinadas fueron Teresita de Jesús Tavera, de 52 años, y su hija Cindy Medrano Tavera, de 25. Ambas vivían juntas luego de que la joven decidiera huir de la violencia familiar que sufría por parte de su pareja, Erik Antonio “N”, en su anterior domicilio en Tultepec.

Cindy era madre de dos menores:

  • Damián, de seis años, quien sobrevivió al ataque tras ser encerrado en el baño.

  • Erika Camila, de tres años, hija del presunto agresor, quien fue sustraída tras el crimen.

Las autoridades confirmaron que madre e hija presentaban múltiples golpes provocados con un objeto contundente. En el lugar fue localizado un martillo, señalado como la posible arma homicida. También fue hallado sin vida el perrito de la familia, lo que refuerza la brutalidad del ataque.

 ©Especial. - Cindy Medrano y Teresita de Jesús.

Erik Antonio “N”, el presunto agresor que huyó con la menor

Las investigaciones apuntan como principal sospechoso a Antonio “N”, pareja sentimental de Cindy y padre de Erika Camila. De acuerdo con los primeros reportes, el hombre irrumpió en el departamento, atacó a las dos mujeres, encerró al niño de seis años y huyó llevándose a la menor de tres años.

Testimonios de familiares y vecinos indican que Cindy ya había denunciado previamente a Antonio “N” por violencia familiar, incluso por lesiones graves, pero la denuncia no prosperó luego de que la víctima desistiera, una decisión que hoy cobra un peso trágico.

 ©Especial. - Erik Antonio "N".

El rescate de Erika Camila y el resguardo de los menores

Tras varias horas de incertidumbre, autoridades del Estado de México confirmaron que Erika Camila Anaya fue localizada con vida y puesta bajo resguardo oficial. La menor se encuentra protegida conforme a los protocolos de atención a niñas, niños y adolescentes.

El niño sobreviviente, Damián, también fue resguardado por las autoridades correspondientes.

Mientras tanto, Antonio “N” permanece prófugo, a pesar de los operativos coordinados entre la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la policía de género y corporaciones estatales, desplegados en Cuautitlán y Tultepec.

Las carpetas de investigación por doble feminicidio y sustracción de menor ya fueron abiertas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

Un contexto alarmante: feminicidio y violencia contra niñas en México

El caso de Cindy, Teresita y Erika Camila se inscribe en una crisis más amplia. De acuerdo con el Balance Anual de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), durante 2025 se registraron 501 asesinatos de niñas y adolescentes, aunque solo 58 fueron investigados como feminicidio, lo que evidencia un grave subregistro.

Entre 2015 y noviembre de 2025, se documentaron 884 feminicidios de niñas y adolescentes en el país. El Estado de México concentró 145 casos, seguido de Veracruz y Jalisco, confirmando una violencia territorializada y persistente.

Solo en 2025, el Estado de México registró 310 asesinatos violentos de mujeres, pero apenas 52 fueron clasificados como feminicidio.

Violencia vicaria: cuando el daño se ejerce a través de los hijos

Especialistas y organizaciones han señalado elementos claros de violencia vicaria, una forma extrema de violencia de género en la que el agresor daña a la mujer a través de sus hijas e hijos.

La violencia vicaria incluye prácticas como:

  • Sustraer u ocultar a los hijos.

  • Amenazar con hacerles daño o asesinarlos.

  • Usarlos como instrumento de control, castigo o venganza.

En 2022, el Congreso de la Ciudad de México reconoció legalmente la violencia vicaria como una forma de agresión. En marzo de 2023, la Cámara de Diputados aprobó reformas para definirla a nivel federal, aunque aún no está tipificada en todo el país.

De acuerdo con datos oficiales, el Estado de México concentra el 27% de los casos de violencia familiar contra menores cometida por padres o padrastros, lo que coloca a la entidad como una de las más peligrosas para la infancia.

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Justicia pendiente

La Fiscalía del Estado de México continúa las diligencias para judicializar el caso y capturar a Antonio “N”, mientras la familia de Cindy y Teresita exige justicia plena, garantías de no repetición y una revisión profunda de los mecanismos de protección para mujeres y menores en riesgo.

El caso de Cuautitlán vuelve a evidenciar una verdad dolorosa: la violencia que no se atiende a tiempo, escala, y cuando hay niñas y niños involucrados, las consecuencias pueden ser irreparables.

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