Daño cerebral, neumonía y secuelas graves que puede dejar el sarampión
El sarampión no solo provoca fiebre y erupciones, puede afectar pulmones, cerebro y sistema inmune, además de dejar al organismo vulnerable a otras enfermedades durante meses o años
El sarampión es una de las infecciones más contagiosas y también una de las que puede generar complicaciones severas en el organismo. Aunque suele asociarse con síntomas como fiebre alta y erupciones en la piel, especialistas advierten que el virus puede dejar daños importantes en órganos y sistemas del cuerpo, sobre todo en niñas y niños no vacunados.
Entre las principales complicaciones se encuentra la neumonía, considerada la causa más frecuente de muerte asociada a esta enfermedad, el virus puede inflamar los pulmones y facilitar infecciones bacterianas que complican el cuadro clínico. A su vez, existe el riesgo de encefalitis, una inflamación del cerebro que puede provocar convulsiones, pérdida de visión, discapacidad permanente e incluso la muerte.
Del contagio a las complicaciones en el organismo
Luego de la infección, el organismo puede perder parte de su memoria inmunológica, lo que lo vuelve más vulnerable a otras enfermedades. Durante meses o incluso años después del contagio, la persona puede enfermar con mayor facilidad de infecciones respiratorias, gastrointestinales o bacterianas.
En casos graves, el sarampión puede afectar la vista y causar ceguera, así como desencadenar una enfermedad neurológica poco frecuente pero mortal llamada panencefalitis esclerosante subaguda, que aparece años después del contagio inicial. Estas complicaciones se presentan principalmente en menores sin esquema completo de vacunación o en personas con defensas bajas.
En México, el sarampión había sido eliminado como transmisión constante desde los años noventa, pero en años recientes se han detectado nuevos contagios relacionados con la baja cobertura de vacunación y la llegada de casos importados. Autoridades sanitarias han reforzado jornadas de inmunización en diversas entidades ante el incremento de casos en el país e implementado el uso de cubrebocas en escuelas y lugares con casos detectados.
Casos en México reactivan campañas de vacunación
El sarampión se transmite por el aire a través de gotas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o hablar. El virus puede permanecer suspendido en espacios cerrados hasta por dos horas, lo que permite que una persona se contagie incluso sin contacto directo con quien está enfermo. Su nivel de transmisión es uno de los más altos entre enfermedades infecciosas, ya que un solo caso puede infectar a entre 12 y 18 personas no vacunadas.
La vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, es la principal herramienta de prevención. Con dos dosis, la protección supera el 95 por ciento y reduce de forma considerable el riesgo de complicaciones graves.
Especialistas insisten en que el sarampión no es una enfermedad leve. Puede dejar secuelas duraderas en pulmones, cerebro y sistema inmune, por lo que completar esquemas de vacunación sigue siendo la medida más efectiva para evitar contagios y daños a largo plazo.
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