De policía a líder del CJNG: el pasado policial de Nemesio Oseguera y su ascenso al narco
La historia de Nemesio Oseguera comenzó en el ámbito de la seguridad pública, un pasado poco difundido que contrasta con su posterior consolidación como líder del CJNG
La historia de Nemesio Oseguera Cervantes revela una transformación que ha marcado el análisis de expertos en seguridad: antes de convertirse en uno de los capos más buscados, tuvo vínculos con labores policiales a nivel local, un antecedente que, con el paso de los años, sería eclipsado por su ascenso en el crimen organizado.
Nacido el 17 de julio de 1966 en Aguililla, Michoacán, su juventud estuvo marcada por la migración hacia Estados Unidos, donde fue detenido en las décadas de los ochenta y noventa por delitos relacionados con armas y narcotráfico, según registros judiciales. Tras cumplir condena y regresar a México, su trayectoria dio un giro definitivo hacia las estructuras criminales.
Del uniforme a la estructura criminal
Analistas de seguridad coinciden en que el conocimiento institucional adquirido en sus primeras etapas facilitó su posterior consolidación dentro del narcotráfico, particularmente en tareas de organización, disciplina operativa y control territorial. Con el tiempo, Oseguera se integró al Cártel del Milenio, desde donde comenzó a escalar posiciones en la jerarquía criminal.
Tras la fragmentación de esa organización y la muerte de líderes clave del narcotráfico en la década de 2010, encabezó la facción conocida como “Los Torcidos”, grupo que en 2011 se consolidó como el CJNG, iniciando una expansión acelerada basada en control territorial y violencia estratégica.
La construcción del cártel más sanguinario
En apenas 15 años, el CJNG logró presencia en al menos 22 estados del país y extendió sus operaciones hacia Estados Unidos, Europa, África y Oceanía, diversificando sus fuentes de ingreso mediante el tráfico de cocaína, metanfetaminas, opiáceos sintéticos como el fentanilo y el contrabando de hidrocarburos.
El modelo de crecimiento de la organización combinó tácticas de violencia extrema con infiltración económica y social, lo que permitió su rápida consolidación en rutas clave del narcotráfico y su posicionamiento como una de las organizaciones criminales más poderosas del continente.
Ellos son los hijos de "#ElMencho" y esta es su importancia en el #CJNG.https://t.co/qyLFC4mVBi
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) February 22, 2026
Un liderazgo marcado por la disciplina y el control
Especialistas en seguridad nacional han señalado que su perfil operativo estuvo caracterizado por una estructura jerárquica rígida y una estrategia de expansión territorial agresiva, rasgos que distinguieron al CJNG frente a otros grupos del crimen organizado.
Su figura, asociada a la consolidación de una maquinaria criminal global, fue considerada durante años como una de las más influyentes dentro del narcotráfico internacional, debido a su capacidad para diversificar mercados ilícitos y sostener redes logísticas en distintas regiones del mundo.
El fin de una trayectoria que redefinió el mapa criminal
Con su muerte tras un operativo federal en Jalisco, autoridades y expertos coinciden en que se cierra un capítulo clave en la historia reciente del crimen organizado en México, aunque advierten que el verdadero impacto se medirá en la capacidad del Estado para debilitar las fuentes de financiamiento y la estructura operativa del CJNG, el imperio criminal que un hombre con pasado policial logró construir desde las sombras hasta convertirlo en uno de los más violentos del país.
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