México tiene nueva Ley General de Aguas: Senado la avala en lo particular tras intenso debate

Estefanía Arreola 4 diciembre, 2025

La aprobación definitiva de la Ley General de Aguas podría marcar un antes y un después en la gobernanza hídrica del país

 ©cuartoscuro - La Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento estuvo presente en la votación.

Este jueves 5 de diciembre, al cuarto para las 12:00 de la noche, el Senado ratificó en lo particular el dictamen de la nueva Ley General de Aguas, así como las reformas a la Ley de Aguas Nacionales. La votación arrojó 82 sufragios a favor y 34 en contra, con lo que se aprueban también los artículos reservados y modificaciones acordadas en la minuta.

Con ello, queda completado el procedimiento legislativo necesario para que la norma, tras su publicación oficial, entre en vigor, marcando el fin de un debate que desde hace años generaba fuertes tensiones por la gestión del recurso hídrico en el país.

Qué implica la aprobación final

La nueva ley establece como derecho humano universal el acceso al agua, prohíbe el acaparamiento del recurso y contempla sanciones severas, hasta ocho años de prisión, para quienes cometan delitos contra las aguas nacionales, como contaminación, desvíos ilícitos o uso indebido de concesiones.

También otorga facultades renovadas al organismo regulador, aumenta la protección de sistemas comunitarios, impulsa mecanismos de captación pluvial y prioriza el abastecimiento doméstico.

Su aprobación final representa un marco normativo integral para regular la gestión del agua, algo demandado desde hace más de una década.

Por qué la aprobación es clave ahora

  • La ley llega en un contexto de estrés hídrico agravado, crecientes conflictos por uso de agua, protestas de comunidades agrícolas y debates sobre sostenibilidad.

  • Establece nuevas reglas para regular concesiones y evitar abusos de grandes usuarios, lo que puede afectar la distribución del agua en zonas rurales, agrícolas y urbanas.

  • Crea un precedente legal para sancionar delitos ambientales relacionados con el agua, lo que podría incentivar fiscalización más rigurosa a empresas y autoridades.

Dado su alcance, que va desde derechos individuales hasta regulación de industrias y comunidades, la aprobación definitiva de la Ley General de Aguas podría marcar un antes y un después en la gobernanza hídrica del país.