Eduardo tenía 16 años cuando denunció por abuso a Francisco “Paco Pachangas”; 17 años después, el profesor de La Salle sigue prófugo

Alejandra Jiménez 10 junio, 2026

Francisco “N”, exprofesor de la preparatoria La Salle Benjamín Franklin, investigado por abuso sexual calificado

 ©Especial - La Fiscalía de la Ciudad de México mantiene vigente una orden de aprehensión contra Francisco “N”, exprofesor de la preparatoria La Salle.

Diecisiete años después de los hechos que marcaron su adolescencia, Eduardo decidió contar públicamente lo que asegura vivió cuando era alumno de la preparatoria La Salle, campus Benjamín Franklin, en la Ciudad de México.

Su relato es hoy una de las piezas centrales de la investigación que mantiene bajo búsqueda a Francisco "Paco Pachangas", un docente con más de tres décadas de trayectoria dentro de la institución educativa y contra quien existe una orden de aprehensión vigente por el delito de abuso sexual calificado.

Según el testimonio de la víctima, los hechos ocurrieron cuando tenía 16 años. Eduardo sostiene que denunció lo sucedido el mismo día ante directivos del plantel, convencido de que la institución actuaría para evitar que otros estudiantes atravesaran una situación similar.

Sin embargo, asegura que la respuesta fue distinta.

“Ellos dijeron que me apoyarían y que Francisco no volvería a aparecer por la escuela”, relata al recordar la reunión en la que participaron directivos y responsables administrativos de la institución.

“No es solo Francisco, es todo un sistema”

Más allá de las acusaciones contra el docente, Eduardo sostiene que el problema fue mayor.

“No es solo Francisco, es todo un sistema”, afirma al referirse a lo que considera una estructura de encubrimiento que permitió que el presunto agresor continuara teniendo contacto con estudiantes durante años.

De acuerdo con su versión, pese a que las autoridades escolares fueron informadas de los hechos, el profesor continuó vinculado a actividades con alumnos y mantuvo presencia en espacios relacionados con la comunidad lasallista.

El denunciante incluso señala la existencia de fotografías y registros de años posteriores en los que el docente aparece conviviendo con estudiantes y autoridades educativas.

Para Eduardo, la denuncia no solo busca justicia personal, sino visibilizar lo que considera una falla institucional que habría permitido la continuidad de conductas presuntamente irregulares.

La denuncia que derivó en una orden de aprehensión

La investigación ministerial refiere que uno de los hechos denunciados ocurrió en abril de 2009, cuando un estudiante fue trasladado desde el campus de la colonia Condesa hacia una de las denominadas Casas de los Hermanos Lasallistas.

Según la carpeta de investigación CI-FIDCANNA/E/UI-E-11/00518/11-2024, en ese lugar se habrían cometido actos de carácter sexual en agravio del menor.

Las indagatorias señalan que Francisco “N” desempeñaba funciones de acompañamiento y orientación para estudiantes, una posición que le permitía mantener cercanía con adolescentes dentro y fuera de las instalaciones escolares.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México integró diversos elementos al expediente y posteriormente obtuvo una orden de aprehensión por abuso sexual calificado, la cual permanece vigente desde abril de este año.

Hasta ahora, el profesor no ha sido localizado por las autoridades.

La investigación apunta a más posibles víctimas

Uno de los aspectos que más preocupa a quienes acompañan el caso es que la denuncia inicial podría no ser un hecho aislado.

La propia investigación ministerial recoge versiones de exalumnos que habrían compartido experiencias similares relacionadas con el docente.

Eduardo asegura que, con el paso de los años, conoció a otras personas que relataron situaciones parecidas, lo que lo impulsó a formalizar la denuncia ante las autoridades.

“Hay más víctimas”, sostiene.

Los testimonios incorporados al expediente también refieren que los comentarios sobre la conducta atribuida al profesor circulaban entre estudiantes de distintas generaciones, aunque corresponderá a la Fiscalía determinar el alcance de esos señalamientos y verificar si existen más denuncias formales.

La Salle, bajo cuestionamientos

Además de la conducta atribuida al docente, la investigación busca establecer qué información conocieron las autoridades escolares y qué acciones fueron implementadas cuando comenzaron a surgir reportes sobre el comportamiento del profesor.

Los denunciantes sostienen que algunos directivos fueron informados de distintos señalamientos, aunque consideran que las medidas adoptadas resultaron insuficientes.

Hasta el momento no existe una resolución judicial que determine responsabilidades institucionales y la institución educativa no ha emitido una postura pública sobre los señalamientos contenidos en la carpeta de investigación ni sobre la orden de aprehensión vigente contra Francisco “N”.

Diecisiete años después

La historia de Eduardo también refleja las secuelas que, según relata, enfrentó durante años.

El denunciante asegura que tras los hechos comenzó a sufrir episodios de ansiedad y crisis que afectaron su vida personal.

Su caso fue acompañado posteriormente por organizaciones de apoyo a víctimas de pederastia clerical y, tras años de silencio, logró avanzar hasta la judicialización.

Hoy, mientras la Fiscalía mantiene activa la búsqueda del exdocente, la investigación continúa abierta y con una pregunta aún sin respuesta definitiva: si existen más víctimas que durante años guardaron silencio y que ahora podrían sumarse a las denuncias contra quien fuera una figura conocida dentro de la comunidad educativa lasallista.

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