Ellos son los integrantes de la familia que asesinó a Roberto Torres, hombre enterrado en cocina económica de la GAM

Metzli Escalante 27 mayo, 2026

Vendían comida y droga: el escalofriante caso de la familia que enterró a Roberto Torres bajo su "fondita" en la colonia Maximino Ávila Camacho

 ©Especial. - Cocina económica de la GAM.

Lo que durante años pareció una simple cocina económica en el norte de la Ciudad de México (CDMX) terminó convertido en uno de los casos más perturbadores registrados recientemente en la alcaldía Gustavo A. Madero (GAM).

Entre ollas, mesas y platillos caseros, autoridades capitalinas descubrieron el cuerpo enterrado de un hombre debajo del patio donde diariamente clientes acudían a comer. El hallazgo reveló no solo un posible homicidio, sino también una presunta red de narcomenudeo operada por la misma familia que administraba el negocio.

La escena ocurrió en un domicilio ubicado sobre la calle Norte 1-B, esquina con Licenciado José Urbano Fonseca, en la colonia Maximino Ávila Camacho, a escasos metros del Hospital Juárez de México y del hospital 1 de Octubre del ISSSTE.

El cateo que destapó el horror en la cocina económica “Don Light”

La investigación comenzó por denuncias relacionadas con venta de droga. Durante semanas, agentes de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) dieron seguimiento al inmueble, identificado como la cocina económica “Don Light”.

El martes 26 de mayo, elementos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX), policías de investigación, agentes de inteligencia y personal de Marina ingresaron al predio mediante una orden de cateo.

Dentro del inmueble localizaron más de 180 dosis de droga entre cocaína, cristal y marihuana. Sin embargo, lo más estremecedor apareció después.

Mientras realizaban la inspección, uno de los detenidos comenzó a mostrar nerviosismo. Fue entonces cuando las autoridades iniciaron excavaciones en el patio del negocio, justo en el área donde presuntamente se colocaban mesas para los clientes.

Poco después, el olor a descomposición confirmó las sospechas. Debajo del suelo donde diariamente se servían comidas, los peritos encontraron enterrado el cuerpo de un hombre.

 ©Especial. - Autoridades en el lugar.

¿Quién era la víctima hallada enterrada en la GAM?

De acuerdo con las primeras investigaciones, la víctima fue identificada como Roberto Eumir Torres Hernández, de 29 años.

Las indagatorias señalan que Roberto era expareja de una de las integrantes de la familia detenida y que presuntamente había abusado sexualmente de una joven relacionada con el núcleo familiar, situación que habría desencadenado el crimen.

Aunque la Fiscalía capitalina no ha confirmado oficialmente todos los detalles del móvil, la confesión preliminar de uno de los detenidos abrió la línea de investigación por homicidio.

Los integrantes de la familia detenida

Durante el operativo, autoridades detuvieron a tres personas presuntamente relacionadas tanto con la venta de droga como con el homicidio:

  • Adriel García López, de 18 años

  • Sandra Erika López Ruiz, de 49 años

  • Diana Yatzin Salazar, de 44 años

Según reportes preliminares, Adriel habría confesado detalles sobre el asesinato y el enterramiento clandestino de Roberto Torres.

Las investigaciones apuntan a que todos habitaban el inmueble y participaban en la operación de la cocina económica mientras el cadáver permanecía oculto bajo el patio.

 ©C4 Jiménez. - Detenidos.

El cuerpo tenía mutilaciones

La brutalidad del caso aumentó cuando peritos forenses confirmaron que el cuerpo presentaba huellas de violencia y mutilaciones.

De acuerdo con los reportes preliminares, al cadáver le faltaban ambas piernas, extremidades que hasta el momento no han sido localizadas por las autoridades.

Especialistas trabajan ahora para determinar con precisión:

  • La causa exacta de muerte

  • El tiempo que el cuerpo permaneció enterrado

  • La participación de cada integrante de la familia

  • Si existen más personas involucradas

Las primeras estimaciones indican que Roberto llevaba entre tres semanas y un mes sepultado clandestinamente.

Una cocina económica sobre una presunta fosa clandestina

Uno de los aspectos que más ha impactado a vecinos y autoridades es que el negocio continuó operando con normalidad mientras el cuerpo permanecía enterrado.

En la fachada todavía podían verse anuncios ofreciendo sopa, arroz y comida corrida mientras, al interior, peritos trabajaban entre tierra removida, trajes de bioseguridad y restos humanos.

Clientes acudían diariamente al lugar sin imaginar que debajo de las mesas había un cadáver.

La escena generó conmoción entre habitantes de la zona y trabajadores de hospitales cercanos que frecuentaban el establecimiento.

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La investigación sigue abierta

El inmueble permanece bajo resguardo de la Fiscalía capitalina mientras continúan las diligencias ministeriales y periciales.

Hasta ahora, las autoridades no han informado si existen más órdenes de aprehensión o si la cocina económica también era utilizada como punto de distribución de droga para la zona norte de la Ciudad de México.

La Fiscalía busca esclarecer completamente cómo ocurrió el homicidio, quién ordenó el enterramiento clandestino y desde cuándo operaba el negocio con el cuerpo oculto bajo el patio.

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