Entre extorsiones y secuestro: las claves en el caso de la pareja de comerciantes hallada calcinada en Guanajuato

Elena Martínez 29 enero, 2026

Un grupo armado ingresó de manera violenta al domicilio de las víctimas y se les llevó por la fuerza

 ©Especial. - No hay personas detenidas por este crimen.

La desaparición de Raúl Lara Lemus y Damaris Contreras Cervantes, comerciantes de Michoacán, terminó por confirmarse como un homicidio tras semanas de incertidumbre para sus familiares. La madrugada del 3 de enero, ambos fueron sacados por la fuerza de su vivienda en Puruándiro; días después, sus cuerpos fueron localizados sin vida en Guanajuato. La identidad se estableció hasta finales de enero, cuando los estudios genéticos arrojaron coincidencia plena.

El caso se convirtió en una búsqueda marcada por la angustia. Desde el primer momento, familiares y conocidos difundieron la alerta por la desaparición de la pareja, mientras autoridades de Michoacán iniciaban las diligencias. Sin embargo, el estado en el que fueron encontrados los restos impidió un reconocimiento inmediato, lo que prolongó la espera por una confirmación oficial.

De acuerdo con reportes ministeriales, el hecho se originó durante la madrugada. Un grupo armado ingresó de manera violenta al domicilio de las víctimas, ubicado en la zona centro de Puruándiro, municipio colindante con Guanajuato. Los agresores se llevaron a Raúl y Damaris contra su voluntad. En la vivienda se encontraba un menor de edad, hijo de la pareja, quien no fue privado de la libertad y posteriormente recibió atención por parte de vecinos y familiares.

¿Qué se sabe sobre el móvil del crimen?

Poco tiempo después de la desaparición, fueron hallados dos cuerpos calcinados en territorio guanajuatense. No obstante, la condición de los restos obligó a las fiscalías a recurrir a pruebas científicas para establecer la identidad. Fue hasta este martes cuando la Fiscalía de Guanajuato notificó a su homóloga de Michoacán que los perfiles genéticos correspondían a Raúl Lara Lemus, de 45 años, y Damaris Contreras Cervantes, de 30.

Con la confirmación, concluyó la fase de búsqueda, pero se abrió una nueva etapa centrada en la investigación del móvil y la identificación de los responsables. Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas. Las autoridades de ambos estados mantienen coordinación para reconstruir el trayecto de las víctimas, el posible lugar de cautiverio y las circunstancias en que ocurrió el homicidio.

Una de las principales líneas de investigación está relacionada con la actividad económica de la pareja. Raúl y Damaris eran conocidos en su comunidad por administrar una paletería y nevería. Debido a ello, se indaga si el crimen pudo estar vinculado con prácticas de extorsión o “cobro de piso”, un delito que ha afectado a comerciantes en distintas regiones de Michoacán y Guanajuato. Las fiscalías buscan determinar si existieron amenazas previas o exigencias económicas.

Otra familia también fue calcinada en Michoacán

Este caso se suma a otros episodios recientes de violencia en la región. A mediados de enero, tres integrantes de una familia dedicada a la interpretación de lengua de señas mexicana fueron asesinados en Michoacán, en hechos que también involucraron el abandono de cuerpos calcinados. Las autoridades han señalado que ambos sucesos se investigan por separado, aunque reflejan un contexto de inseguridad persistente.

Mientras continúan las indagatorias, familiares de Raúl y Damaris han exigido justicia y el esclarecimiento total de los hechos. La identificación por ADN puso fin a la incertidumbre, pero dejó abierta la demanda de respuestas ante un crimen que impactó a su comunidad y volvió a evidenciar los riesgos que enfrentan comerciantes en la zona.