¿Está mejor México que hace un año? Los datos de PIB, inflación y homicidios confrontan el Segundo Informe de Sheinbaum
Claudia Sheinbaum presenta este 1 de septiembre su Segundo Informe con datos favorables en homicidios, inflación, salarios y pobreza laboral
Claudia Sheinbaum llegará este 1 de septiembre a su Segundo Informe de Gobierno con una pregunta que rebasa el balance político de su administración. Después de casi dos años en Palacio Nacional, los principales indicadores permiten comparar si México mejoró frente a 2025 y en qué áreas los resultados todavía son insuficientes.
Pero, por otro lado, Los homicidios bajaron, la inflación perdió fuerza, el salario mínimo ganó poder adquisitivo y disminuyó la pobreza laboral. Al mismo tiempo, el crecimiento económico continúa moderado, más de la mitad de los trabajadores permanece en la informalidad y la percepción de inseguridad sigue siendo elevada.
La economía volvió a crecer, pero todavía a un ritmo moderado
Durante el segundo trimestre de 2026, el PIB mexicano avanzó 2.1% anual y 1.4% frente a los tres meses anteriores. El resultado permitió dejar atrás la debilidad observada al inicio del año y marca una mejora frente al prácticamente nulo crecimiento registrado en el mismo periodo de 2025.
Los precios también ofrecen una comparación favorable. La inflación anual pasó de 3.49% en la primera mitad de agosto de 2025 a 3.26% un año después, mientras la inflación subyacente también disminuyó. Al mismo tiempo, el salario mínimo llegó en 2026 a 315.04 pesos diarios, 13% más que el año anterior.
El avance, sin embargo, todavía no dibuja una economía acelerada. Banco de México proyecta un crecimiento de entre 1 y 2% para todo 2026, por lo que el reto será convertir el rebote observado entre abril y junio en una expansión sostenida durante los próximos trimestres.
Más empleo y menos pobreza laboral, con la informalidad todavía arriba del 55%
México superó durante el segundo trimestre los 60 millones de personas ocupadas, alrededor de 599 mil más que un año antes. En paralelo, la pobreza laboral bajó de 35 a 31.9%, lo que significa que una proporción mayor de hogares puede cubrir la canasta alimentaria con los ingresos provenientes del trabajo.
La mejora convive con uno de los problemas estructurales más persistentes del mercado laboral. La informalidad alcanzó 55.1%, ligeramente por encima del 54.8% observado un año antes. Más empleo, por tanto, no necesariamente significa que todos los nuevos puestos estén acompañados de seguridad social y prestaciones.
El cambio más marcado aparece en seguridad. El promedio diario de homicidios dolosos bajó de 64.9 víctimas en julio de 2025 a 42.5 en julio de 2026, una reducción cercana a una tercera parte en doce meses. Frente a septiembre de 2024, el Gobierno calcula una caída superior al 50%.
La percepción ciudadana también mejoró, aunque mantiene una distancia considerable respecto de las cifras delictivas. En junio de 2025, 63.2% de los habitantes de las principales ciudades consideraba inseguro vivir en su localidad. Un año después la proporción cayó a 59.8%. La disminución es relevante, pero todavía representa prácticamente a seis de cada diez personas.
La inversión extranjera rompe récord, pero no toda representa dinero nuevo
México recibió 34 mil 968 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa durante el primer semestre de 2026, un máximo para ese periodo. La manufactura concentró una parte importante de los recursos y volvió a confirmar el peso del país dentro de las cadenas productivas de Norteamérica.
La composición del récord introduce un matiz. Cerca de 88.5% correspondió a reinversión de utilidades, es decir, recursos de compañías que ya operaban en México. Las nuevas inversiones fueron considerablemente menores, por lo que atraer proyectos adicionales continúa siendo uno de los desafíos económicos.
Las finanzas públicas llegan al informe con un déficit menor al previsto y un saldo de la deuda pública cercano a 51.5% del PIB. Hacienda también registró incrementos reales en el gasto destinado a salud y educación, aunque el monto ejercido por sí solo no permite establecer si mejoró la calidad o disponibilidad de esos servicios.
Con estos datos, el Segundo Informe tendrá avances concretos que mostrar. Hay menos homicidios, menor inflación, mejores salarios reales, una reducción de la pobreza laboral y un crecimiento económico superior al observado hace un año. Son movimientos medibles y no solamente objetivos planteados por el Gobierno.
La otra mitad del balance muestra que la informalidad no ha disminuido, la mayoría de la población urbana todavía se siente insegura, el crecimiento permanece lejos de ser elevado y la llegada de capital completamente nuevo continúa por debajo de la reinversión de empresas ya instaladas.
La respuesta a si México está mejor que hace un año depende, por tanto, del indicador que se observe. Los números muestran avances en varias de las áreas que Sheinbaum presentará este 1 de septiembre, pero también dejan una prueba más exigente para la segunda parte de su administración. El reto ya no será únicamente mantener las tendencias favorables, sino lograr que comiencen a reflejarse de manera más amplia en crecimiento, empleos formales y seguridad cotidiana.
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