Qué significan los grabados de las rocas que aparecieron tras el devastador alud en Nepal

Anahlin Rosales 29 agosto, 2026

La catástrofe que golpeó la región de Langtang arrastró enormes cantidades de roca, hielo y sedimentos, mientras imágenes de piedras con inscripciones despertaron curiosidad en redes

 ©Captura de pantalla - Langtang conserva antiguos muros de oración.

Entre las imágenes que ha dejado la devastación en Nepal no solamente sorprende la fuerza suficiente para desplazar rocas de varias toneladas. Algunas piedras de la región del Himalaya presentan letras y símbolos tallados que, lejos de ser marcas recientes o inscripciones desconocidas, forman parte de una tradición religiosa que puede remontarse varios siglos.

El desastre comenzó el 26 de agosto de 2026 con el colapso de una masa glaciar en la zona de Langtang Lirung, cerca de la frontera con el Tíbet. Hielo, agua, rocas y otros materiales descendieron hasta los cauces y formaron un flujo de escombros que recorrió alrededor de 100 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Qué son las piedras mani que existen en Langtang

Se conocen como piedras mani a rocas, placas o bloques en los que los practicantes del budismo tibetano tallan oraciones, símbolos religiosos y, sobre todo, mantras.

Son comunes en diferentes regiones del Himalaya y también en el valle de Langtang, precisamente una de las zonas alcanzadas por la catástrofe. Las piedras pueden aparecer individualmente junto a caminos y ríos o reunirse hasta formar largos muros mani.

Una investigación académica realizada antes y después del terremoto de Nepal de 2015 documentó 80 muros mani en el valle de Langtang. Testimonios de habitantes recogidos por los investigadores situaban algunos de estos conjuntos entre 400 y 600 años de antigüedad, aunque no existe documentación histórica que permita fechar individualmente cada piedra.

 ©Captura de pantalla - Piedras mani contienen plegarias del budismo.

Por eso, encontrar bloques tallados entre caminos, montañas o cauces de esa región no es extraordinario. Forman parte del paisaje religioso y cultural de comunidades que mantienen una fuerte influencia del budismo tibetano.

Qué significa “Om Mani Padme Hum”

La inscripción más habitual es “Om Mani Padme Hum”, mantra de seis sílabas asociado con Avalokiteshvara, conocido en la tradición tibetana como Chenrezig, el bodhisattva de la compasión.

Aunque suele traducirse de manera simplificada como “la joya en el loto”, su interpretación religiosa es más amplia. Dentro de las enseñanzas budistas, representa ideas relacionadas con la compasión, la sabiduría y el camino hacia la iluminación.

Las seis sílabas pueden verse también en ruedas y banderas de oración. En las comunidades del Himalaya, grabarlas en piedra constituye una práctica devocional y una manera de mantener físicamente la oración presente en el paisaje.

Por qué las colocan junto a caminos y ríos

Tradicionalmente se colocan en senderos, rutas entre poblaciones, cercanías de monasterios y márgenes de ríos. Algunas se apilan y otras forman estructuras suficientemente grandes para que los viajeros tengan que rodearlas al continuar su camino.

Para los creyentes, tallarlas constituye un acto de devoción y acumulación de mérito espiritual. Algunas tradiciones consideran además que ver las oraciones, recitarlas o caminar alrededor de las piedras forma parte de la práctica religiosa.

Langtang tiene una relación particularmente profunda con estas estructuras. Tras el terremoto de 2015, que provocó una avalancha que sepultó buena parte de la antigua localidad, habitantes y monjes reconstruyeron varios muros mani dañados. Investigaciones posteriores documentaron que algunos bloques fueron recuperados y colocados nuevamente en las estructuras religiosas.

¿Las rocas virales realmente pertenecen a estos antiguos muros?

Aquí existe una diferencia importante. La presencia de piedras mani y muros con inscripciones está ampliamente documentada en Langtang, pero las autoridades y especialistas que han analizado públicamente el desastre todavía no han establecido el origen individual de cada roca que aparece en los videos difundidos después del alud.

El USGS confirmó que el flujo arrastró grandes bloques y escombros desde las montañas y a lo largo de los ríos, pero no ha publicado un inventario arqueológico o religioso de las piezas desplazadas.

Además, durante los días posteriores a la catástrofe circularon videos atribuidos erróneamente a Nepal que en realidad procedían de otros lugares o habían sido grabados antes del desastre. Por esa razón, no es posible atribuir automáticamente cualquier imagen viral de una roca grabada al alud del 26 de agosto sin conocer su procedencia original.

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