Feminicidio de la activista Diana Belén en Tultitlán revela violencia por parte de su pareja
El caso de Diana Belén, rescatista de animales en Edomex, ha generado indignación tras revelarse que había denunciado agresiones y violencia antes de ser hallada sin vida
El feminicidio de Diana Belén García Alfaro, ocurrido en el municipio de Tultitlán, Estado de México, pone en el foco la violencia que pueden enfrentar las mujeres dentro de su propio entorno cercano.
La mujer, conocida por su labor como rescatista de animales, había denunciado previamente agresiones, amenazas e incluso el asesinato de algunos de sus perros, hechos que quedaron documentados tanto ante autoridades como en redes sociales.
Diana Belén fue reportada como desaparecida días después de estos hechos y, tras una intensa búsqueda, fue localizada sin vida el 25 de marzo, lo que desató exigencias de justicia por parte de colectivos y ciudadanos.
Denuncias previas y señales de violencia que ya existían
Antes de su muerte, Diana Belén ya había alertado sobre agresiones en su contra. En redes sociales, compartió imágenes con lesiones en el rostro y mensajes en los que pedía ayuda, señalando que temía por su vida.
A su vez, denunció que sus animales habían sido atacados e incluso envenenados, además de relatar episodios en los que fue agredida físicamente.
En uno de sus mensajes, expresó su preocupación por no recibir apoyo, advirtiendo que no quería “ser un número más”, lo que hoy se ha retomado como un llamado de auxilio previo al crimen.
Publicaciones en redes y testimonios difundidos tras su muerte señalan que la violencia en su entorno era constante, no solo por quienes estaban en contra de su labor de rescatista, sino también de parte de su pareja, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre por qué no se actuó a tiempo.
Vecinos y entorno cercano bajo la lupa
Tras el feminicidio, comenzaron a surgir versiones que apuntan a que la agresión podría haber provenido de alguien cercano, aunque las autoridades no han confirmado responsables.
Los vecinos ya habían escuchado discusiones, gritos y situaciones de violencia presuntamente por parte de su pareja, pero con el tiempo dejaron de intervenir.
Además, versiones apuntan a que familiares conocían el contexto de agresiones que vivía la víctima, sin que esto derivara en una intervención que evitara el desenlace.
Estas líneas forman parte del contexto que ahora analizan las autoridades, en tanto, la Fiscalía del Estado de México mantiene abierta la investigación para esclarecer el feminicidio.
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