Las dos caras del gobierno de Trump frente a México
Mientras algunos funcionarios celebran la cooperación bilateral, el ala más radical de Washington insiste en presentar al país como una amenaza y plantea acciones militares contra los cárteles.
La relación entre México y Estados Unidos atraviesa una profunda contradicción dentro del gobierno de Donald Trump: algunos funcionarios destacan los avances alcanzados mediante la cooperación bilateral, mientras otros recurren a acusaciones y amenazas de una posible intervención contra los cárteles.
Así lo plantea la revista estadounidense The Atlantic en el artículo The Schism Within the Trump Administration on Mexico, firmado por los periodistas Kevin Sieff y Vivian Salama, quienes advierten sobre la existencia de una división interna en la administración estadounidense respecto a cómo tratar a México.
De acuerdo con el análisis, el gobierno de Trump oscila entre elogiar la coordinación con las autoridades mexicanas y considerar acciones militares ante la supuesta incapacidad de México para combatir a las organizaciones criminales.
Ronald Johnson elogia la cooperación entre México y Estados Unidos
Una de las visiones descritas por The Atlantic es la del embajador de Estados Unidos en México, Ronald D. Johnson, quien asumió el cargo en la primavera de 2025.
El exmilitar y antiguo funcionario de inteligencia ha utilizado sus redes sociales para destacar los resultados de la cooperación entre ambos países en asuntos como el combate a los cárteles, la migración irregular, el tráfico de especies y las redes financieras del crimen organizado.
Johnson también ha resaltado las acciones conjuntas para contener la propagación del gusano barrenador y ampliar las exportaciones estadounidenses de soya.
Para el diplomático, la relación bilateral se encuentra marcada por la coordinación estrecha, el intercambio de información y las acciones conjuntas en beneficio de la seguridad de ambas naciones.
Su postura queda resumida en la etiqueta #TogetherWeAchieveMore, que puede traducirse como “juntos logramos más”.
El embajador también habría reconocido los avances de Omar García Harfuch, responsable de la estrategia de seguridad mexicana, contra las organizaciones criminales, a quien el artículo identifica con el sobrenombre de “Batman”.
Stephen Miller presenta una visión opuesta sobre México
En el otro extremo aparece Stephen Miller, uno de los principales asesores de Donald Trump y una de las figuras más influyentes en la política migratoria y de seguridad de su administración.
Según The Atlantic, Miller retrata a México como un país cuyo gobierno está dominado por los cárteles y que se ha negado a colaborar plenamente en el combate contra las drogas y la migración irregular.
Durante un discurso pronunciado en julio, el asesor afirmó que estas organizaciones criminales matan, extorsionan, secuestran o asesinan a quienes se interponen en su camino.
Esta visión presenta al gobierno mexicano como una autoridad ineficaz y abre la posibilidad de que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos actúen contra los cárteles en territorio mexicano, una medida que representaría una grave vulneración de la soberanía nacional.
México, entre socio estratégico y amenaza para Washington
La publicación considera que las declaraciones de Johnson y Miller reflejan algo más que una diferencia de tono. Se trata de dos diagnósticos incompatibles sobre México dentro de una misma administración.
Mientras el embajador estadounidense presenta al país como un socio indispensable con el que existen resultados concretos, el sector más radical del trumpismo lo describe como una nación sometida por grupos criminales y necesitada de la intervención de Washington.
Esta fractura genera incertidumbre sobre el rumbo de la política estadounidense hacia México, especialmente en temas sensibles como seguridad, migración, narcotráfico y comercio.
Además, las contradicciones podrían complicar la construcción de una estrategia bilateral estable, pues los elogios públicos a la cooperación conviven con amenazas que elevan la tensión diplomática.
La contradicción del gobierno de Trump sobre México
El planteamiento central de The Atlantic es que la administración de Donald Trump todavía no consigue definir si considera a México un aliado efectivo o un problema de seguridad que requiere medidas más agresivas.
Por un lado, Washington presume operaciones conjuntas e intercambio de inteligencia. Por otro, funcionarios cercanos al presidente utilizan una narrativa que acusa a México de permitir el avance de organizaciones calificadas por Estados Unidos como terroristas.
Esta disputa interna coloca la relación bilateral en un terreno incierto: México es presentado simultáneamente como uno de los principales socios de Estados Unidos y como un posible objetivo de acciones militares.
La diferencia entre ambas posturas será determinante para el futuro de la cooperación, pero también para la defensa de la soberanía mexicana frente a los sectores de Washington que insisten en adoptar una estrategia unilateral.