¿Qué provocó la masacre en el penal de Mazatlán? Las fallas de seguridad que ya había detectado la CNDH

Elena Martínez 9 octubre, 2026

El penal obtuvo una calificación de 5.25 sobre 10 en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025

 ©Especial. - El penal obtuvo una calificación de 5.25 sobre 10 en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025.

El Centro Penitenciario El Castillo, en Mazatlán, Sinaloa, había recibido una calificación reprobatoria por parte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) antes de convertirse en escenario de dos enfrentamientos que dejaron 12 personas muertas y 16 heridas entre el 8 y el 9 de octubre de 2026. El organismo documentó deficiencias relacionadas con la seguridad, la vigilancia, el control interno y la prevención de hechos violentos.

El penal obtuvo una calificación de 5.25 sobre 10 en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, cuyos resultados fueron difundidos el miércoles 7 de octubre, apenas un día antes del primer enfrentamiento. La evaluación colocó al centro penitenciario dentro del rango más bajo de cumplimiento, identificado con color rojo.

La situación adquirió mayor relevancia después de que el jueves 8 de octubre una riña armada dejara 10 personas fallecidas, entre ellas un menor de edad que se encontraba de visita, además de 16 internos lesionados. La violencia continuó la mañana del viernes 9 de octubre, cuando otro enfrentamiento provocó la muerte de dos reclusos adicionales.

Qué fallas de seguridad detectó la CNDH en el penal de Mazatlán

El diagnóstico identificó insuficiencia de personal de seguridad y custodia, así como problemas en los mecanismos destinados a prevenir incidentes violentos dentro de las instalaciones. Estas deficiencias forman parte de los indicadores utilizados para evaluar las condiciones de gobernabilidad y el control institucional de los centros penitenciarios.

También fueron detectadas deficiencias en la capacitación del personal, irregularidades en los procedimientos disciplinarios y carencias en los reglamentos, manuales y disposiciones internas que regulan el funcionamiento del establecimiento. El informe señaló limitaciones en los mecanismos disponibles para denunciar posibles violaciones a los derechos humanos.

La CNDH también encontró problemas relacionados con los servicios médicos, la alimentación y las condiciones materiales de los dormitorios. Entre las observaciones aparecen deficiencias de higiene, instalaciones deterioradas y carencias en espacios destinados a la atención médica, cocinas y comedores.

Uno de los aspectos relevantes es que El Castillo no presentaba sobrepoblación durante la supervisión. El establecimiento tenía capacidad para albergar a 1,699 hombres y 142 mujeres, mientras que su población registrada era de 1,247 hombres y 42 mujeres. Esto significa que las deficiencias documentadas no estaban relacionadas necesariamente con un exceso de internos.

Dos enfrentamientos dejaron 12 muertos en menos de 24 horas

El primer episodio de violencia ocurrió durante el horario de visitas familiares del jueves 8 de octubre. En el interior del penal se registraron enfrentamientos y detonaciones de armas de fuego, lo que provocó la movilización de elementos de seguridad estatales y federales.

Las autoridades confirmaron inicialmente la muerte de nueve internos y un menor de edad, además de 16 personas lesionadas. El viernes se reportó una nueva riña dentro de uno de los módulos, con saldo de otros dos reclusos fallecidos.

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa inició las investigaciones correspondientes para esclarecer los enfrentamientos y determinar las responsabilidades. Entre los aspectos que deberán investigarse se encuentra la presencia de armas de fuego dentro del establecimiento.