Qué se sabe de los cómplices de Alfredo “N”, presuntos asesinos de la familia de intérpretes de LSM en Michoacán

Metzli Escalante 29 enero, 2026

No actuó solo: revelan cómo operaron los cómplices en el asesinato de la familia de intérpretes de Lengua de Señas en Michoacán

 ©Especial. - Alfredo “N” y familia de intérpretes de lengua de señas mexicana.

La investigación por el asesinato de una familia de intérpretes de Lengua de Señas Mexicana (LSM) en Michoacán avanza con una certeza clave: Alfredo “N” no actuó solo. Así lo confirmaron autoridades estatales, que mantienen operativos activos para ubicar a al menos dos presuntos cómplices, señalados como participantes directos en uno de los crímenes más brutales registrados recientemente en la entidad.

El caso, que conmocionó a la comunidad sorda y a la sociedad michoacana, tiene como víctimas a Víctor Manuel Mújica Vega, Anayeli Hernández León, ambos intérpretes de LSM en el Congreso del Estado, y a su hija Megan Eileen, de apenas 12 años.

 ©Especial. - Familia de intérpretes.

La noche del ataque: tres agresores y una violencia prolongada

De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía General del Estado (FGE), la noche del 14 de enero, alrededor de las 22:30 horas, Alfredo “N” llegó desde la Ciudad de México a Morelia acompañado de dos hombres más. Los tres ingresaron al domicilio de la familia a bordo de una camioneta pick-up roja.

Durante varias horas, los agresores permanecieron dentro de la vivienda. Víctor Manuel fue golpeado brutalmente; los peritajes documentaron al menos ocho lesiones, algunas de hasta ocho centímetros. Anayeli y la menor Megan también fueron violentadas. Ninguna de las víctimas presentó impactos de arma de fuego, lo que refuerza la hipótesis de una agresión directa y prolongada.

Aproximadamente a las 05:00 de la mañana del 15 de enero, los agresores abandonaron el domicilio. Se llevaron objetos de valor, la camioneta de la familia y utilizaron las tarjetas bancarias de Víctor Manuel para realizar retiros de dinero.

El traslado final y la muerte por asfixia

Las víctimas fueron subidas a su propia camioneta. En otro vehículo viajaban los agresores. El convoy se dirigió a un paraje aislado en la comunidad de Ucareo, en el municipio de Zinapécuaro, a un costado de la autopista México-Morelia-Guadalajara.

Ahí ocurrió el desenlace más atroz. Los tres integrantes de la familia fueron incendiados mientras aún estaban con vida. Aunque los cuerpos quedaron severamente calcinados, la necropsia confirmó que la causa de muerte fue asfixia por inhalación de humo, no el fuego.

El hallazgo y las pistas que llevaron a los agresores

A las 10:30 horas del 17 de enero, un agrupamiento militar localizó un bulto con características de un cuerpo calcinado. A unos metros, aún salía humo del terreno: ahí estaban los otros dos cuerpos. Horas después se confirmó que pertenecían a la familia reportada como desaparecida.

Durante la inspección del domicilio, peritos hallaron manchas de sangre, objetos rotos y múltiples indicios de violencia, lo que permitió establecer que la agresión inició dentro de la vivienda.

El avance clave llegó el 23 de enero, cuando cámaras del C5 y de establecimientos comerciales captaron la camioneta de las víctimas y otro vehículo presuntamente utilizado por los agresores en una gasolinera del municipio de Charo.

 ©Especial. - El hallazgo.

Alfredo “N” y la búsqueda de los cómplices

Con esos datos, el 24 de enero se ejecutó una orden de aprehensión contra Alfredo “N”, de 47 años, primo hermano de una de las víctimas. Fue localizado en Jojutla, Morelos, mediante un operativo conjunto de la FGE, Guardia Civil, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y Marina.

“El imputado dejó huella por todos lados”, reconoció el fiscal Carlos Torres Piña, quien confirmó que existen al menos dos personas más involucradas, actualmente prófugas.

Durante la audiencia inicial, Alfredo “N” solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que el juez Cristóbal Luviano fijó la continuación de la audiencia para el 30 de enero a las 09:00 horas. El Ministerio Público imputó el delito de secuestro agravado, por lo que el acusado permanece en prisión preventiva.

 ©Especial. - Alfredo "N".

El móvil: un conflicto familiar, no crimen organizado

Aunque en redes sociales circularon versiones que vinculaban el caso con la delincuencia organizada, la Fiscalía descartó esa línea. Las investigaciones apuntan a un conflicto económico por préstamos familiares. Presuntamente, Víctor Manuel habría prestado dinero a Alfredo “N”, quien se negó a saldar la deuda.

“No se advierte que este multihomicidio esté vinculado con delincuencia organizada ni con la actividad profesional de las víctimas”, subrayó Torres Piña, aunque confirmó que la fiscalía especializada en derechos humanos mantiene seguimiento puntual del caso.

Una comunidad exige justicia

Mientras continúan las investigaciones para capturar a los cómplices, Michoacán exige justicia por una familia dedicada a la inclusión, el activismo y la defensa de los derechos de la comunidad sorda. El caso sigue abierto y las autoridades aseguran que habrá más detenciones.

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