¿Qué sigue para el Plan B electoral de Sheinbaum? Así avanzó en tiempo récord y los pasos que faltan

Metzli Escalante 9 abril, 2026

¿Ya es ley el Plan B? Lo que pasará ahora tras el aval exprés a la reforma de la presidenta Claudia Sheinbaum en congresos locales

 ©Especial. - Congreso de Veracruz.

La reforma electoral conocida como “Plan B”, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ya cruzó uno de los momentos más decisivos del proceso legislativo en México. En menos de 24 horas, y con un ritmo inédito, logró el aval de al menos 17 congresos estatales, el requisito constitucional mínimo para convertirse en ley.

Pero, ¿qué sigue ahora? La respuesta no solo define el rumbo de la reforma, sino también el impacto que tendrá en la organización política del país.

Un avance histórico: aprobación en tiempo récord

El llamado Plan B no solo avanzó: lo hizo a una velocidad sin precedentes. En aproximadamente 12 horas, 17 de los 32 congresos locales aprobaron la minuta enviada por el Congreso de la Unión, superando incluso el ritmo de otras reformas recientes.

Todo comenzó en la madrugada del 9 de abril, cuando el Congreso de Tabasco se convirtió en el primero en dar luz verde al dictamen. Le siguieron entidades como Oaxaca, que lo aprobó por unanimidad; Quintana Roo, San Luis Potosí y la Ciudad de México (CDMX), donde la sesión estuvo marcada por protestas antes de concretarse la votación.

A lo largo del día se sumaron más estados, entre ellos Veracruz, cuyo voto consolidó el número clave: 17 legislaturas.

Posteriormente, la cifra continuó creciendo hasta alcanzar al menos 19 congresos locales que respaldaron la reforma.

Los estados que avalaron el Plan B

Entre las entidades que aprobaron la reforma se encuentran:

Tabasco, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Guerrero, San Luis Potosí, Yucatán, Baja California, Colima, Sinaloa, Puebla, Sonora, Baja California Sur, Ciudad de México, Tlaxcala, Estado de México y Veracruz.

Este respaldo permitió cumplir con lo establecido en la Constitución para validar reformas de este tipo.

¿Qué cambia con la reforma electoral?

El Plan B modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, introduciendo cambios clave en la estructura política y administrativa del país.

Entre los puntos más relevantes destacan:

  • Reducción del número de regidores: los ayuntamientos tendrán un máximo de 15 regidores y un síndico

  • Límite al gasto legislativo: los congresos estatales no podrán superar el 0.70% del presupuesto estatal

  • Recorte a prestaciones: funcionarios de organismos electorales y tribunales no podrán recibir beneficios adicionales ni salarios superiores al de la Presidencia

  • Nuevas reglas de austeridad y disciplina financiera en órganos públicos

Además, se establecen criterios de paridad de género y se prohíbe la reelección inmediata de legisladores locales.

Un debate político intenso

La aprobación en la Cámara de Diputados estuvo marcada por más de 14 horas de discusión, confrontaciones entre bancadas y más de 100 reservas presentadas.

El dictamen fue avalado con 343 votos a favor de Morena, PT, PVEM y Movimiento Ciudadano, frente a poco más de 120 votos en contra de PAN y PRI.

Desde la mayoría, legisladores defendieron la reforma como un mecanismo para reducir privilegios y hacer más eficiente el gasto público.

Desde la oposición, en cambio, se criticó la rapidez del proceso y se cuestionó su impacto real en la democracia, señalando que los ahorros serían mínimos frente a los cambios estructurales.

¿Qué sigue ahora? Los próximos pasos clave

Aunque el Plan B ya alcanzó la mayoría de congresos estatales, aún faltan etapas formales para su entrada en vigor:

  1. Declaratoria de validez constitucional
    El Congreso de la Unión deberá emitir la declaratoria oficial que confirma que la reforma cumplió con todos los requisitos legales.

  2. Publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF)
    Una vez validada, la reforma será enviada al Ejecutivo para su promulgación y publicación.

  3. Armonización de leyes estatales
    Los congresos locales deberán adaptar sus constituciones y leyes para cumplir con los nuevos lineamientos, incluyendo ajustes en ayuntamientos, presupuestos y órganos electorales.

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Un cambio que ya genera impacto

Más allá del proceso legislativo, la rapidez con la que avanzó el Plan B ha encendido el debate público. Para sus impulsores, se trata de una reforma necesaria para reducir costos, eliminar privilegios y fortalecer la equidad.

Para sus críticos, el proceso acelerado y sus implicaciones podrían tener efectos profundos en el sistema democrático.

Una reforma que marca época

Con su aprobación en tiempo récord, el Plan B electoral se posiciona como una de las reformas constitucionales más rápidas, y polémicas, en la historia reciente de México.

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