Quema de negocios, balaceras y corridas canceladas en Nayarit tras captura de “El Jardinero” | VIDEOS

Metzli Escalante 27 abril, 2026

¿Qué pasa en Nayarit? La reacción del CJNG tras la detención de Audias Flores Silva, alias "El Jardinero"; gobierno pide a ciudadanos quedarse en casa

 ©Especial. - Audias Flores Silva, alias "El Jardinero".

La tarde del 27 de abril de 2026, la captura de un solo hombre desató el caos en todo un estado. Horas después de que autoridades confirmaran la detención de Audias Flores Silva, alias "El Jardinero", presunto operador clave del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nayarit se convirtió en escenario de una jornada de violencia, bloqueos y miedo.

El inicio: una captura “quirúrgica”

El operativo se llevó a cabo en inmediaciones de la comunidad del Mirador y fue confirmado por Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

Según autoridades, la detención se realizó sin disparos ni víctimas colaterales. Pero lo que parecía un golpe limpio contra el crimen organizado detonó una reacción inmediata.

La respuesta: fuego, balas y carreteras tomadas

Poco después de la captura, comenzaron a multiplicarse los reportes ciudadanos: disparos, vehículos incendiados y bloqueos carreteros.

Municipios como Tecuala, Acaponeta y Ahuacatlán fueron los primeros en reportar disturbios. En estas zonas, grupos armados presuntamente vinculados al CJNG incendiaron comercios, atacaron vialidades y sembraron el pánico.

En Tecuala, sujetos armados prendieron fuego a establecimientos como tiendas de autoservicio y una sucursal de conveniencia. En Xalisco, al menos dos vehículos fueron quemados en plena vía pública, lo que obligó a suspender el transporte.

En carreteras clave, como la federal 15 rumbo a Guadalajara, se reportaron tráileres y automóviles incendiados para bloquear el paso, una táctica recurrente para frenar el avance de fuerzas de seguridad.

Un estado paralizado

La violencia no solo se sintió en las calles. También golpeó la vida cotidiana.

Empresas de transporte suspendieron corridas desde Puerto Vallarta hacia Tepic, Mazatlán y destinos intermedios como La Peñita de Jaltemba o Compostela.

Operadores recibieron órdenes de resguardar unidades ante el riesgo de que fueran incendiadas en carretera. Las terminales cerraron y decenas de pasajeros quedaron varados.

Incluso eventos públicos fueron cancelados. En algunas localidades, como Uzeta, se suspendieron fiestas patronales para evitar exponer a la población.

El llamado urgente: “no salgan”

Ante la escalada de violencia, autoridades municipales y el gobierno estatal emitieron mensajes claros: resguardarse.

Ayuntamientos como el de Tecuala pidieron a la población permanecer en sus hogares, evitar salir y no difundir rumores.

El gobierno de Nayarit reforzó el llamado a mantenerse informados únicamente por canales oficiales y priorizar la seguridad familiar.

En algunos puntos, incluso se habilitaron refugios temporales para personas atrapadas en carreteras bloqueadas.

Operativo en marcha

Mientras la violencia se expandía, fuerzas federales intensificaron su presencia. Elementos del Ejército, Guardia Nacional y corporaciones estatales desplegaron operativos en las zonas afectadas para intentar recuperar el control.

Patrullajes, puntos de revisión y vigilancia aérea formaron parte de la respuesta ante una situación que evolucionaba rápidamente.

El trasfondo: un golpe al corazón del CJNG

La captura de Audias Flores Silva no fue menor. Considerado uno de los operadores más importantes del CJNG, controlaba un corredor estratégico entre Nayarit, Jalisco y Zacatecas, clave para la producción y trasiego de drogas sintéticas.

Su estructura no solo se enfocaba en la fabricación de metanfetamina, sino también en la logística del narcotráfico a gran escala. Además, contaba con órdenes de aprehensión en México y era requerido por Estados Unidos.

La reacción violenta, según autoridades, podría ser una respuesta directa del grupo criminal ante la pérdida de uno de sus líderes.

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Una jornada de tensión

Las imágenes de incendios, bloqueos y balaceras circularon rápidamente en redes sociales, reflejando la magnitud de la crisis.

La jornada dejó un estado bajo tensión, con carreteras cerradas, actividades suspendidas y una población resguardada en sus hogares.

Hasta ahora, las autoridades continúan evaluando los daños y mantienen operativos activos para restablecer el orden.

Lo ocurrido en Nayarit no solo evidencia el impacto de un golpe al crimen organizado, sino también la capacidad de reacción de estos grupos… y el costo inmediato que puede tener para la vida cotidiana de miles de personas.

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