Quién es Baphomet, la figura que apareció en el altar de la dueña del Pato Merlín

Anahlin Rosales 1 agosto, 2026

Karla Gómez mostró un espacio que describió como el altar de sus creencias. Aunque Baphomet suele ser presentado como un demonio, su imagen moderna nació como un símbolo esotérico y fue adoptada por corrientes satanistas durante el siglo XX

 ©Especial - Baphomet apareció en el altar de Karla.

Una figura con cabeza de cabra, cuernos y cuerpo humano apareció detrás de Karla Gómez, dueña del famoso Pato Merlín, durante un recorrido que Milenio realizó por la nueva vivienda que adquirió mediante un crédito del Instituto de Vivienda de la Ciudad de México.

La cámara entró en la habitación y mostró un pequeño altar con veladoras, recipientes y objetos relacionados con sus prácticas personales. Karla se refirió al espacio como el altar de sus creencias y pidió respeto, pero no explicó públicamente a qué religión pertenece ni cuál es la función concreta de cada figura. La publicación de Milenio reconoció entre los objetos una representación de Baphomet.

La figura que apareció durante el recorrido de Milenio

La aparición de Baphomet en la casa de la dueña del Pato Merlín provocó que usuarios afirmaran que Karla practicaba satanismo, brujería o rituales relacionados con el éxito alcanzado por su pato en redes sociales. Ninguna de esas interpretaciones fue confirmada por ella y la sola presencia de la figura no permite conocer todas sus creencias.

Tampoco existe evidencia de que Baphomet tenga alguna relación con la popularidad de Merlín, cuya historia se viralizó por los videos en los que aparece acompañado por su dueña. Lo único visible durante la entrevista fue un altar privado que Karla reconoció como parte de sus prácticas personales.

Baphomet no nació como un demonio con historia propia

Aunque suele ser llamado demonio, Baphomet no es un personaje de la Biblia ni posee una historia única equivalente a la de Satanás, Lucifer o los demonios mencionados por distintas tradiciones religiosas. El nombre aparece en documentos de los procesos contra los Caballeros Templarios, acusados durante la Edad Media de rendir culto a un supuesto ídolo, pero no hay pruebas claras de que la imagen actual corresponda a una figura venerada por aquella orden.

 ©Especial - La figura combina rasgos humanos y animales.

La representación conocida actualmente fue creada por el ocultista francés Éliphas Lévi a mediados del siglo XIX. Su dibujo combinó una cabeza de cabra, alas, pechos, patas animales, una antorcha sobre el cráneo y rasgos masculinos y femeninos. Lévi la llamó también Cabra de Mendes y la utilizó como una composición simbólica, no como el retrato documentado de un ser sobrenatural.

El investigador Julian Strube explica que el Baphomet de Éliphas Lévi representaba el equilibrio entre fuerzas opuestas. Su cuerpo andrógino reunía lo masculino y lo femenino, mientras la mezcla de elementos humanos y animales expresaba una síntesis entre materia, espíritu, naturaleza y conocimiento. El sentido original de la ilustración no era estrictamente satánico ni anticristiano.

Qué significan su cabeza, sus manos y la antorcha

La cabeza de cabra recupera imágenes antiguas asociadas con la fertilidad, la naturaleza, el deseo y los relatos europeos sobre reuniones de brujas. Los rasgos animales y humanos permiten representar la convivencia de impulsos instintivos con la conciencia y la razón.

Una mano apunta hacia arriba y la otra hacia abajo. El gesto suele interpretarse como la correspondencia entre lo espiritual y lo terrenal, así como la idea de que fuerzas contrarias pueden coexistir. La forma andrógina también responde a ese principio de unión y equilibrio.

La antorcha colocada entre los cuernos representa iluminación, inteligencia o conocimiento oculto. Las alas remiten a la elevación espiritual, mientras que el pentagrama fue incorporado a distintas versiones posteriores. Estas interpretaciones dependen de la corriente esotérica y no forman un código compartido por todas las personas que poseen una imagen de Baphomet.

Por qué Baphomet aparece en altares

Dentro de algunas prácticas ocultistas, una estatua de Baphomet en un altar funciona como punto de concentración, representación del conocimiento, unión de opuestos o recordatorio de una filosofía personal. No siempre es colocada para pedir favores a un demonio ni implica que la persona crea en una entidad sobrenatural.

La asociación directa con el satanismo moderno se consolidó después de 1966, cuando Anton LaVey fundó la Iglesia de Satán y adoptó como emblema el Sigilo de Baphomet, formado por una cabeza de cabra dentro de un pentagrama invertido. La organización reconoce que el diseño se convirtió en el principal símbolo satanista a partir de su utilización en documentos, medallones, altares y en la portada de La Biblia Satánica.

La propia Iglesia de Satán sostiene que la figura colocada en sus rituales no representa a un demonio que deba ser adorado. La describe como un recurso visual que concentra ideas de individualismo, autodeterminación y exaltación personal, semejante a un espejo en el que el practicante proyecta su propia filosofía.

El Templo Satánico, una organización distinta, utiliza una estatua de Baphomet como icono del satanismo contemporáneo y como símbolo de pluralidad religiosa, autonomía y oposición a que una sola religión domine los espacios públicos. Sus integrantes tampoco afirman necesariamente que Satanás o Baphomet existan como seres literales.

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