“Quiero volver a abrazar a mis hijos”: la historia de Ana Luisa tras sobrevivir a un ataque con machete en Chiapas
Mientras avanza su recuperación y se define su proceso médico, su historia refleja la gravedad de la violencia contra las mujeres en México
La vida de Ana Luisa, de 27 años, cambió de forma irreversible el pasado 13 de abril, cuando su pareja la atacó con un machete en su propia casa, en el municipio de Cintalapa. La agresión le provocó la pérdida de ambas extremidades superiores, en un caso que ha conmocionado a la entidad y que expone la crudeza de la violencia de género en México.
Días después del ataque, mientras su agresor era detenido por autoridades estatales, Ana Luisa regresaba a su hogar. No era el mismo lugar: ahora estaba lleno de recuerdos, silencios y una nueva realidad que exige reconstruirse desde cero.
Sin embargo, su discurso no gira en torno a la derrota. Al contrario, está marcado por una serenidad que sorprende incluso a quienes la atienden.
“Estoy viva y tengo que salir adelante”, dice.
El dolor que no se ve: no poder abrazar
Más allá de la pérdida física, Ana Luisa enfrenta una ausencia emocional que describe como la más difícil de sobrellevar. No poder peinar a sus hijas ni abrazar a su hijo menor se ha convertido en su mayor herida.
“Eso es lo que yo quisiera: volver a peinar a mis hijas, abrazarlas; abrazar a mi bebé”, relata.
Esa cotidianidad, aparentemente simple, es ahora el motor que impulsa su recuperación.
Le cortó ambas manos frente a sus hijos y huyó: cronología del caso que indigna a Chiapas; ofrecen 500 mil pesos por Pablo Ruiz https://t.co/hpW2EBDl0g
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) April 17, 2026
De la independencia a la reconstrucción
Antes del ataque, Ana Luisa llevaba una vida activa. Practicaba crossfit, conducía su motocicleta y sostenía a su familia mediante la venta de productos como ropa deportiva, perfumes y artesanías.
El ejercicio, explica, era más que una rutina: era su refugio frente al estrés y los problemas cotidianos.
Hoy, su objetivo es recuperar parte de esa autonomía. El próximo 8 de mayo será evaluada por especialistas para explorar opciones de prótesis.
“Quiero una prótesis que me ayude a hacer lo que hacían mis manos… quiero ser independiente”, afirma.
Una historia que evidencia un ciclo de violencia
El ataque no fue un hecho aislado. Ana Luisa reconoce que durante años vivió violencia económica por parte de su pareja, situación que la obligó a trabajar constantemente para sostener a su familia.
El miedo y la falta de información impidieron que denunciara a tiempo.
“Se siente uno sola, aun estando la pareja al lado”, reflexiona.
El día de la agresión, su hija mayor logró pedir ayuda, mientras su hijo pequeño le suplicaba que resistiera. Esos momentos, asegura, fueron clave para mantenerse con vida.
🔴¿Quién es Pablo "N", el esposo de Ana Luisa que presuntamente la atacó con un machete en #Chiapas? https://t.co/iiS30mWQ4d
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) April 15, 2026
Solidaridad y una nueva vida en construcción
Hoy, la recuperación de Ana Luisa no solo depende de tratamientos médicos. También está sostenida por una red de apoyo formada por amigas y familiares que la acompañan en su día a día.
Colectas, cuidados y mensajes de apoyo en redes sociales han sido fundamentales en este proceso. Aunque aún no puede responderlos, asegura que los ha leído todos.
Esa solidaridad se ha convertido en un soporte emocional en medio de la incertidumbre.