Tanda de Vanelly Zavala: ¿Es delito fingir tu propia muerte en México? Esto podría pasar por evitar una deuda
Vanelly Zavala reapareció tras su falsa esquela: ¿Qué delito cometes si finges tu propia muerte? Lo que dice la ley tras el caso de las “Tandas Vane” en Juárez, Nuevo León
Fingir la propia muerte no constituye por sí solo un delito autónomo en México. El problema legal comienza cuando la simulación se utiliza para obtener dinero, evadir obligaciones o realizar otras conductas que sí están castigadas. La pregunta cobró relevancia por el caso de Vanelly Zavala Hernández, organizadora de las llamadas “Tandas Vane”, quien fue acusada en redes de presuntamente deber alrededor de un millón de pesos y cuya supuesta muerte fue anunciada mediante esquelas que posteriormente fueron desmentidas por una funeraria. Ella niega haber fingido su fallecimiento.
La historia comenzó como un conflicto por dinero y terminó con una supuesta muerte, una esquela, personas buscando respuestas en una funeraria y la posterior reaparición de la mujer que había sido reportada como fallecida.
En el centro del caso está Vanelly Zavala Hernández, también identificada como Luisa Vanely, una organizadora de tandas de Juárez, Nuevo León, que habría administrado diferentes grupos de ahorro a través de Facebook y WhatsApp.
De acuerdo con los testimonios difundidos, ofrecía tandas de dinero y productos como pantallas, teléfonos celulares, muebles y otros artículos. Con el paso del tiempo comenzaron los reclamos.
Varias personas aseguraron públicamente que habían realizado sus aportaciones, pero dejaron de recibir el dinero o los productos correspondientes. Según los participantes, las cantidades reclamadas en conjunto rondarían un millón de pesos, aunque no existe una resolución judicial que confirme ese monto.
Entonces ocurrió algo inesperado: comenzaron a circular esquelas anunciando la supuesta muerte de Vanelly.
¿Qué pasó con las “Tandas Vane”?
Los señalamientos comenzaron a multiplicarse principalmente en Facebook, donde presuntos afectados aseguraron haber entregado dinero durante semanas sin recibir posteriormente lo acordado.
Una de las personas reclamó: “Ya te esperé mucho tiempo y no das respuesta, ya te volviste a desaparecer y dejar de contestar”.
En otro mensaje se exigía la entrega inmediata de productos que presuntamente ya habían sido liquidados: “Quiero ya sean mis artículos con entrega INMEDIATA (combo sala, comedor, pantalla TCL 55 y base de mimi individual) TODO ESTÁ LIQUIDADO”.
Otro de los reclamos señalaba: “Un total de 22 mil 500 pesos y no veo que des respuesta de nada. Mis pagos fueron 750x30 semanas puntuales y sin andar batallando”.
Lo que comenzó como una serie de reclamos por pagos y productos pendientes escaló conforme más usuarios comenzaron a buscar públicamente a Vanelly Zavala.
En las publicaciones también aparecieron mencionados una amiga de la joven y el esposo de ésta, aunque ambos se habrían deslindado del caso.
El señalamiento central, sin embargo, se sostiene en las acusaciones realizadas por participantes. No existe una resolución judicial que determine el monto exacto reclamado ni que establezca la responsabilidad penal de Vanelly por fraude.
¿Vanelly Zavala fingió su propia muerte?
En medio de los reclamos ocurrió el episodio que convirtió el caso de las “Tandas Vane” en un fenómeno en redes sociales.
Comenzaron a circular esquelas con la fotografía de Vanelly Zavala en las que se anunciaba su supuesto fallecimiento.
Una de ellas establecía como fecha de muerte el 8 de septiembre y aseguraba que su cuerpo sería velado durante la madrugada del miércoles 9 en Capillas Funerarias La Fe, en el municipio de García.
La noticia provocó confusión entre las personas relacionadas con las tandas. Incluso trascendió que decenas de presuntos afectados acudieron a las capillas ante la noticia del supuesto fallecimiento.
Pero entonces apareció una inconsistencia fundamental.
La funeraria negó que Vanelly Zavala estuviera siendo velada
Capillas Funerarias La Fe se deslindó públicamente de la esquela y aseguró que no estaba realizando ningún servicio funerario relacionado con Vanelly.
“Esta persona NO se está velando en nuestra Capilla La Fe”, señaló el establecimiento.
La funeraria sostuvo además que una persona ajena a la empresa había realizado la esquela y que no se hacía responsable de su contenido.
Posteriormente publicó un segundo mensaje para reiterar:
“Les comunicamos atentamente que este servicio no se está llevando a cabo en nuestra Capilla, el dato en la publicación es incorrecto, no tenemos conocimiento ni contacto con ningún familiar o conocido de la persona”.
El desmentido aumentó las sospechas entre quienes reclamaban dinero de las tandas.
Algunos comenzaron a acusar a Vanelly de haber simulado su muerte para detener los reclamos o evitar responder por el dinero.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre esa acusación y lo que hasta ahora puede establecerse: no hay información que demuestre que Vanelly haya elaborado personalmente las esquelas o planeado su supuesta muerte.
Vanelly Zavala reaparece y niega haber fingido su muerte
Después de varios días de controversia, Vanelly Zavala Hernández reapareció en redes sociales. Y negó directamente la acusación.
La organizadora aseguró que ella no había elaborado la esquela y sostuvo que todo habría surgido por una acción realizada por una de las participantes de las tandas.
“Aquí sabemos que yo no fingí mi muerte, que las mismas clientas lo hicieron, pero daré con la que hizo la imagen porque yo también tengo derecho a dar mi versión”, escribió.
También adelantó que posteriormente hablaría sobre la controversia relacionada con las tandas y los señalamientos en su contra.
Por ello, no puede afirmarse como un hecho que Vanelly Zavala fingió su muerte para escapar de una deuda. Esa es una acusación surgida alrededor del caso, mientras que ella sostiene que una tercera persona creó la falsa esquela.
Además, con la dirección del Registro Civil del Estado se determinó que no existía un registro oficial de la defunción de Luisa Vanely; pero la Fiscalía General de Justicia sí reportó la existencia de una denuncia formal por fraude en modalidad de tanda.
Entonces, ¿es delito fingir tu propia muerte en México?
No por sí mismo. En México no existe una sanción que establezca específicamente que una persona irá a prisión simplemente por “fingir su propia muerte”.
Una persona podría desaparecer voluntariamente, abandonar sus redes sociales o hacer creer informalmente a otras personas que murió sin que eso configure automáticamente un delito denominado de esa manera.
La situación cambia cuando la supuesta muerte se utiliza como instrumento para cometer otra conducta castigada por la ley.
Por ejemplo, podría haber consecuencias si el engaño se utiliza para obtener dinero, cobrar un seguro, evadir determinadas obligaciones o conseguir un beneficio económico indebido.
También podrían surgir otros delitos si para construir la falsa muerte se falsifican documentos, se engaña a una autoridad o posteriormente se utiliza la identidad de otra persona.
¿Fingir la muerte para quedarse con dinero puede ser fraude?
Sí podría analizarse como tal, dependiendo de las circunstancias.
En el caso de Nuevo León, el artículo 385 del Código Penal estatal establece que comete fraude quien, mediante engaño o aprovechándose del error de otra persona, obtiene ilícitamente una cosa o alcanza un lucro indebido en beneficio propio o de un tercero.
Aquí está la diferencia jurídica más importante del caso: No bastaría con demostrar que circuló una esquela falsa.
Para determinar la existencia de un fraude sería necesario establecer, entre otros elementos, quién recibió el dinero, cuáles eran los acuerdos de las tandas, cuánto quedó pendiente, qué ocurrió con esos recursos y cuál fue la participación de la persona investigada en el supuesto engaño.
El mismo artículo contempla penas de prisión y multas dependiendo del monto involucrado. Si se comprobara un fraude superior a 600 cuotas, el texto referido contempla una pena de cinco a 12 años de prisión, además de multa.
Por ello, el problema penal no sería necesariamente “haber fingido la muerte”, sino el posible engaño utilizado para obtener o conservar un beneficio económico indebido.
¿Una esquela falsa también puede constituir un delito?
La existencia de una esquela falsa no significa automáticamente que se haya falsificado legalmente una muerte. Esta diferencia es fundamental.
Una esquela funciona como un anuncio de fallecimiento. No equivale a un acta de defunción expedida por el Registro Civil.
Para que el escenario jurídico cambiara tendría que analizarse si, además de una publicación falsa, existieron documentos oficiales falsificados, declaraciones falsas ante autoridades u otras acciones destinadas a modificar legalmente el estado civil de una persona.
El Código Penal de Nuevo León contempla delitos relacionados con falsificación y falsedad, mientras que su Código Civil establece reglas específicas para las actas del Registro Civil.
Por eso, una imagen falsa publicada en Facebook y un acta de defunción falsa registrada oficialmente no tienen las mismas implicaciones jurídicas.
¿Qué pasaría si alguien registrara oficialmente su propia muerte?
En ese escenario podrían aparecer consecuencias legales adicionales.
Si para simular el fallecimiento se presentan documentos falsos, se engaña al Registro Civil, participan servidores públicos o posteriormente se utilizan esos documentos para cobrar seguros, recibir herencias, evitar obligaciones o defraudar a otras personas, podrían investigarse distintas responsabilidades penales.
El Código Penal de Nuevo León también contempla delitos contra el estado civil y sanciona determinadas conductas destinadas a alterarlo con penas de uno a seis años de prisión, aunque esos supuestos son específicos y no pueden aplicarse automáticamente a cualquier persona que haga creer a otros que murió.
También podrían investigarse otras conductas, dependiendo de lo ocurrido, como falsificación de documentos, falsedad ante autoridades, fraude procesal o suplantación de identidad.
¿Vanelly Zavala podría ir a prisión por el caso de las tandas?
La respuesta dependerá de lo que pueda probarse sobre el manejo del dinero y no simplemente de la existencia de la falsa esquela.
Hasta ahora, Vanelly niega haber fingido su muerte y asegura que una de las participantes creó la imagen que anunció su supuesto fallecimiento.
Por otro lado, existen personas que reclaman dinero y productos que aseguran haber pagado, además de una denuncia formal por fraude en modalidad de tanda referida en la información del caso.
Por eso, jurídicamente hay que separar dos historias que en redes sociales terminaron mezclándose: una es la controversia por el dinero de las “Tandas Vane” y otra es determinar quién creó y difundió las esquelas falsas.
La existencia de estas últimas, por sí sola, no demuestra que Vanelly haya fingido su muerte para cometer fraude.
Será necesario determinar quién creó las imágenes, qué ocurrió con el dinero reclamado y qué participación tuvo cada persona involucrada.
Mientras tanto, el caso deja una pregunta que va más allá de las “Tandas Vane”: fingir tu propia muerte puede no ser un delito por sí mismo en México, pero los engaños utilizados para hacerlo, y especialmente el beneficio que se busque obtener con ellos, sí pueden generar consecuencias penales.
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