Un niño de 7 años murió después de recibir un disparo en la cabeza durante un ataque armado en Gómez Palacio, Durango. El menor no era objetivo del ataque y solo pasaba por el lugar
El trágico asesinato del estudiante encendió la alarma entre la comunidad universitaria, que advierte sobre un problema mayor: inseguridad, falta de iluminación y obras viales que agravan los riesgos en la zona