Lo que nadie está diciendo sobre el Pato Merlín del Mundial 2026: el riesgo oculto de su fama
Todos aman al Pato Merlín, pero expertos temen una consecuencia inesperada tras el Mundial 2026: El "Efecto Nemo"
El Pato Merlín pasó de recorrer las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México (CDMX) a convertirse en uno de los símbolos más inesperados del Mundial 2026. Con una pequeña camiseta de la Selección Mexicana, zapatos personalizados y una personalidad que conquistó las redes sociales, el ave se transformó en un fenómeno viral que incluso fue nombrado embajador oficial de la sede capitalina de la Copa del Mundo.
Sin embargo, detrás de la popularidad de Merlín existe una preocupación que especialistas, activistas y autoridades de bienestar animal consideran cada vez más urgente: que su fama provoque un aumento en la compra de patos como animales de compañía y, posteriormente, una ola de abandono y maltrato animal.
El fenómeno Merlín: de vendedor ambulante a embajador del Mundial 2026
Merlín es un pato de dos años que suele acompañar a su dueña, Carla Gómez, mientras vende aguas y refrescos en los alrededores de la Alameda Central y el Palacio de Bellas Artes.
Su imagen vestido con la playera del Tricolor durante los eventos relacionados con el Mundial 2026 se volvió viral en cuestión de días. Lo que comenzó como una curiosidad callejera terminó convirtiéndose en un fenómeno internacional.
La Federación Internacional de Futbol lo nombró embajador oficial de la sede Ciudad de México para la Copa del Mundo, mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, extendió una invitación a Merlín y a su propietaria para asistir a "La Mañanera del Pueblo".
Incluso el empresario Ricardo Salinas Pliego se sumó a la tendencia y regaló entradas para un partido de la Selección Mexicana a Merlín y su familia.
Pero mientras el pato acumula seguidores y apariciones públicas, expertos advierten que la historia podría tener consecuencias inesperadas.
¿Qué es el efecto Nemo y por qué preocupa a los especialistas?
La principal alarma gira en torno a un fenómeno conocido como "efecto Nemo". El término surgió tras el estreno de la película Buscando a Nemo en 2003, cuando miles de personas comenzaron a comprar peces payaso después de enamorarse del personaje principal.
Con el paso del tiempo, muchos de esos animales fueron abandonados, murieron por cuidados inadecuados o impulsaron prácticas de captura que afectaron a poblaciones silvestres.
La divulgadora científica y animalista Lucía Hernández considera que algo similar podría ocurrir con los patos debido a la popularidad de Merlín.
"Los peces payaso eran muy caros de mantener y después se disparó la venta de peces betta. Miles terminaron viviendo en condiciones inadecuadas. Ocurrió algo parecido con los capibaras. Si no se controla, puede pasar lo mismo con los patos por Merlín", advirtió.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) June 22, 2026
Los patos no son mascotas para cualquier hogar
Uno de los principales problemas es que muchas personas desconocen las necesidades reales de estas aves.
Aunque los patos pueden convivir con humanos, especialistas explican que no están domesticados como los perros o los gatos y requieren condiciones muy específicas para garantizar su bienestar.
Jorge Francisco Monroy López, investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, explicó que los patos son animales de granja que necesitan cuidados especiales.
"Los patos no son una especie en peligro de extinción, pero tampoco son animales domésticos como los perros. Requieren atención especializada", señaló.
Entre sus necesidades destacan:
Acceso permanente a agua limpia.
Espacios amplios para desplazarse.
Protección frente a perros y gatos que pueden considerarlos presas.
Alimentación especializada.
Atención veterinaria poco común y más costosa.
Convivencia con otros patos, ya que son animales sociales.
El costo oculto de tener un pato
Más allá de la ternura que proyecta Merlín, mantener un pato puede representar una inversión considerable.
Los patos pueden vivir entre ocho y diez años, dependiendo de sus condiciones de vida, por lo que representan un compromiso de largo plazo.
Además, encontrar veterinarios especializados en aves acuáticas o fauna silvestre suele ser complicado, lo que incrementa los costos de consultas, estudios clínicos y tratamientos médicos. La alimentación especializada puede superar los tres mil pesos por bulto.
El riesgo de abandono tras la moda
La preocupación principal de los especialistas es que muchas personas adquieran patos impulsadas por la popularidad de Merlín sin comprender lo que implica cuidarlos.
Cada vez que un animal se convierte en tendencia aumentan los casos de abandono. La gente los compra por impulso y después descubre las responsabilidades que implican termina regalándolos o abandonándolos.
Los expertos recuerdan que abandonar un pato en parques, lagos o cuerpos de agua no garantiza su supervivencia.
Al igual que ocurre con perros y gatos, los animales criados en entornos domésticos tienen pocas posibilidades de adaptarse cuando son abandonados.
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Venta de patos y vacíos legales en México
En México no existe una prohibición para comprar o tener patos como mascotas, siempre que procedan de criaderos autorizados. Sin embargo, especialistas denuncian la falta de supervisión sobre la comercialización de estas aves.
La directora de la Agencia de Atención Animal de la Ciudad de México (Agatan), Ana Villagrán, reconoció que actualmente no existen datos claros sobre cuántos establecimientos venden patos ni cuántos cuentan con permisos para operar.
En mercados como Mixhuca se han detectado ventas de patos en la vía pública por precios que oscilan entre 80 y 300 pesos, pese a que la comercialización de animales en espacios públicos está prohibida, según El Sol de México.
Lucía Hernández señaló que existe un vacío legal porque los patos son considerados animales de granja y su regulación depende de autoridades agrícolas, lo que dificulta la supervisión en mercados y tianguis.
Autoridades y animalistas llaman a la responsabilidad
Ana Villagrán pidió a la población no idealizar la imagen de Merlín ni asumir que todos los patos pueden convertirse en mascotas adecuadas.
"Merlín es la imagen de una familia que lo cuida y conoce sus necesidades. Pero eso no significa que tener un pato sea una buena opción para cualquier persona", afirmó.
Por su parte, especialistas de la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Pachuca alertaron que reciben constantemente patos abandonados en sus instalaciones.
"No son regalos, no son juguetes ni animales que puedan desecharse cuando crecen o cuando cambian sus necesidades. Los animales necesitan dueños responsables, no dueños por moda", advirtieron.
El verdadero mensaje detrás de la historia de Merlín
La popularidad del pato más famoso del Mundial 2026 ha logrado algo positivo: acercar a miles de personas al respeto y cuidado de los animales.
Sin embargo, expertos coinciden en que la mejor manera de demostrar cariño por Merlín no es comprar un pato, sino entender las necesidades de estas aves y promover la tenencia responsable.
Antes de adquirir cualquier animal, recomiendan hacerse una pregunta fundamental:
La respuesta, aseguran, es mucho más importante que cualquier tendencia viral.
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