¿Anthropic está destruyendo libros para entrenar a Claude? Documentos judiciales revelan cómo compró millones
La empresa detrás de Claude, compró libros para entrenar a su inteligencia artificial, ¿ qué pasó?
La inteligencia artificial ahora parece estar presente en muchas de las interacciones que los seres humanos tienen, desde una búsqueda para preparar algún platillo hasta la consulta de información más especializada sobre diversos proyectos. Sin embargo, detrás de la información que nos brindan surge una pregunta: ¿cómo obtienen esos conocimientos?
El pasado 8 de septiembre, el investigador Jacob Coxon renunció a Anthropic y anunció que abandonará la industria de la inteligencia artificial. Con su salida llegó también una advertencia clara: las empresas están compitiendo por desarrollar sistemas cada vez más poderosos, sin contar con garantías suficientes para mantenerlos bajo control.
En este contexto, algo más resuena: ¿cómo están entrenando a la inteligencia artificial?
Mientras las personas consultan libros para aprender sobre diversos temas, la empresa detrás de Claude, Anthropic, compra libros para entrenar a su inteligencia artificial y posteriormente los destruye.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) September 9, 2026
La demanda que inició todo
Documentos judiciales desclasificados han revelado que Anthropic, empresa tecnológica estadounidense, desarrolló años atrás el Proyecto Panamá, cuyo objetivo consistía en “escanear todos los libros del mundo”, pero con algo claro: “nadie debía saber lo que estaban haciendo”.
Para llegar a este punto, es preciso retroceder algunos años, hasta 2024, cuando un grupo de escritores demandó a la empresa por utilizar copias pirateadas de sus libros para entrenar a Claude.
Según diversos reportes, Anthropic había descargado más de siete millones de libros de repositorios piratas y los almacenó en una biblioteca central. Derivado de la demanda, la compañía aceptó compensar a los autores de las obras que había descargado.
Pero mientras el proceso por el uso ilegal de libros avanzaba, la empresa ya estaba pensando en cómo conseguir ejemplares de manera legal.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) September 8, 2026
El nacimiento del Proyecto Panamá
En 2024 comenzó la operación. La compañía:
Compraba libros.
Les cortaba el lomo.
Seleccionaba las páginas.
Escaneaba los libros.
Desechaba los textos.
Los libros que eran utilizados posteriormente eran enviados para ser reciclados. Y es que, después de consumir la información disponible en internet, la inteligencia artificial comenzó a enfrentarse a un nuevo problema: cada vez más contenido en línea era generado por otras inteligencias artificiales.
Si querían que Claude continuara desarrollándose, algo más debía contribuir a su entrenamiento: los libros.
Fue en ese momento cuando la empresa gastó millones de pesos en la compra de diversos ejemplares.
Y aunque la pregunta llega tarde, permanece una duda que cada vez cobra mayor relevancia: ¿estamos dispuestos a almacenar todo en una inteligencia artificial y dejar de lado la realidad?
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