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EN VIVO | Desde Davos, Trump advierte ataques en tierra contra cárteles

Metzli Escalante 21 enero, 2026

Además, Trump urgió ante el Foro Económico de Davos "negociar", la adquisición de Groenlandia

Donald Trump en el Foro Económico de Davos
 ©Especial. - Donald Trump en el Foro Económico de Davos.

A un año de su toma de posesión, las tensiones entre Estados Unidos y Europa escalaron de forma abrupta luego de que el presidente Donald Trump intensificara sus amenazas comerciales y territoriales, colocando a Groenlandia en el centro de una crisis diplomática que ya sacude a la OTAN y al bloque europeo.

Todo empieza con una advertencia directa desde la Casa Blanca: Trump amenazó con imponer aranceles del 200% al vino y champán franceses después de que el presidente Emmanuel Macron rechazara sumarse a la llamada “Junta o Consejo de la Paz”, una iniciativa impulsada por Washington para Gaza que, según París, vulnera principios del multilateralismo y la estructura de la ONU.

“Si se muestran hostiles, impondré un arancel del 200% a sus vinos y champanes”, respondió Trump al ser cuestionado por un reportero sobre la postura de Macron.

Francia acusa “chantaje” y una amenaza hostil

La reacción en Francia fue inmediata. La ministra de Agricultura, Annie Genevard, calificó la declaración de Trump como hostil, brutal y una herramienta de chantaje” destinada a doblegar a Europa.

“Es doblemente chocante: por la magnitud de la amenaza y porque golpea producciones que dependen en gran medida de la exportación”, señaló en entrevista con TF1. Añadió que la postura de Trump resulta “extravagante”, ya que Estados Unidos también tiene interés en acceder a un mercado europeo de más de 500 millones de consumidores.

Aun así, Genevard llamó a la prudencia y advirtió que una escalada comercial no beneficia a nadie.

Groenlandia, el verdadero eje del conflicto

El episodio con Francia ocurre en medio de un contexto mucho más amplio: la obsesión de Trump por Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca. Desde su regreso a la Casa Blanca, el mandatario ha reiterado que la isla ártica es “imperativa” para la seguridad nacional y global de Estados Unidos.

“No hay vuelta atrás”, afirmó Trump tras una conversación con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Incluso se negó a descartar el uso de la fuerza para tomar el control del territorio.

La tensión se agravó cuando Trump publicó en Truth Social una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparece junto a Marco Rubio y J.D. Vance plantando una bandera estadounidense, acompañada del mensaje: “Groenlandia - Territorio de Estados Unidos. Est. 2026”.

Ataques al Reino Unido y filtraciones privadas

En una intensa sesión nocturna en Truth Social, Trump también arremetió contra el Reino Unido, al que calificó con sarcasmo como un aliado “brillante” por su decisión de ceder la soberanía de las islas Chagos a Mauricio, donde se ubica una base militar estadounidense clave.

“China y Rusia ya han tomado nota de este acto de absoluta debilidad”, escribió Trump, al tiempo que utilizó ese argumento para reforzar su tesis de que Groenlandia debe ser adquirida.

La controversia creció aún más cuando el presidente estadounidense filtró mensajes privados intercambiados con Macron y con Mark Rutte. En ellos, el mandatario francés proponía organizar una cumbre del G7 en París e incluso invitar, en eventos paralelos, a rusos, ucranianos, daneses y sirios para abordar conflictos globales, incluidos Groenlandia y Siria.

“No entiendo qué haces en Groenlandia”, escribió Macron en uno de los mensajes revelados.

Los mensajes:

La Unión Europea responde: firme, unida y proporcional

Desde Davos, la Unión Europea lanzó una advertencia clara. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que los aranceles anunciados por Trump son “un error, especialmente entre aliados de larga data”, y advirtió que podrían llevar a una “espiral descendente” en las relaciones transatlánticas.

“Nuestra respuesta será firme, unida y proporcionada. Una escalada solo ayudaría a nuestros adversarios estratégicos”, afirmó durante su discurso en el Foro Económico Mundial.

Trump ha amenazado con imponer sanciones comerciales a ocho países europeos, entre ellos Francia, Alemania y Reino Unido, por oponerse a su plan expansionista sobre Groenlandia.

Davos, Bruselas y una crisis sin precedentes

Mientras Trump prepara su discurso en Davos y mantiene reuniones bilaterales, los líderes de la UE se reunirán el jueves en Bruselas para definir una respuesta conjunta a lo que ya es considerada una de las crisis más graves en las relaciones entre Estados Unidos y Europa en décadas.

Macron, que abandonará Davos sin reunirse con Trump, insiste en la vía diplomática y propuso una cumbre del G7 en París. Alemania también busca evitar una escalada, mientras que China, a través de su vice primer ministro He Lifeng, criticó la “ley de la jungla” en las relaciones internacionales.

Un pulso geopolítico abierto

Además de Groenlandia, la agenda en Davos incluye las crisis en Gaza, Ucrania, Irán y Venezuela. En el foro participan líderes como Javier Milei, José Raúl Mulino y Daniel Noboa, mientras que el secretario general de la ONU, António Guterres, canceló su asistencia por motivos de salud.

Trump, sin embargo, se mantiene firme: “Tenemos que conseguirlo”, dijo sobre Groenlandia, convencido de que Europa no se opondrá “demasiado”.

El pulso entre Washington y Bruselas está abierto. Y Groenlandia, una isla helada en el Ártico, se ha convertido en el símbolo de una nueva era de confrontación global.

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4 posts

11: 54 | Trump insiste en adquirir Groenlandia, descarta intervención militar

Redacción

En su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a los líderes mundiales iniciar “negociaciones inmediatas” para la adquisición de Groenlandia, una isla autónoma de Dinamarca.

Trump aseguró que solo Estados Unidos tiene la capacidad para proteger y desarrollar el vasto territorio del Ártico, y remarcó que su país es el único capaz de mejorar la seguridad en la región.

El mandatario estadounidense explicó que Groenlandia es una “gigantesca masa de tierra” que, en su opinión, debe ser gestionada por Estados Unidos para garantizar su protección.

A pesar de las negativas de Dinamarca, que ha reiterado que la isla no está en venta, Trump insistió en la importancia de continuar con las negociaciones para su adquisición.

Descarta intervención militar

“No quiero usar la fuerza, no lo haré”, aseguró Trump al aclarar que, aunque EE.UU. podría recurrir a una “fuerza excesiva” para tomar el control de la isla, optaría por el camino diplomático. También subrayó que el control de Groenlandia por parte de su país no representaría una amenaza para la OTAN, sino que, por el contrario, fortalecería la seguridad de la alianza.

Trump recordó que, durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había tenido control sobre el territorio como fideicomisario y que lo devolvió a Dinamarca, subrayando el papel histórico de su país en la protección global.

Venezuela y la "Gran Potencia" de EE.UU.

Además, Trump también se refirió a la operación militar estadounidense que resultó en la captura y extracción del líder venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.

Aseguró que Estados Unidos es una “gran potencia” y que el mundo lo descubrió recientemente con sus acciones en Venezuela, destacando su poderío militar y político.

Trump aterriza en Zúrich: buscará convencer a Europa sobre la adquisición de Groenlandia

Metzli Escalante

Donald Trump llegó este miércoles 21 de enero a Suiza en medio de una fuerte expectativa política y social. Medios europeos y estadounidenses confirmaron que el presidente de Estados Unidos aterrizó en el Aeropuerto de Zúrich a las 12:47 horas locales, desde donde se trasladó de inmediato al Foro Económico Mundial de Davos, uno de los encuentros más influyentes del poder político y financiero global.

El arribo del mandatario se retrasó casi tres horas respecto al plan original. Trump debía llegar por la mañana, pero un desperfecto técnico obligó a cambiar de aeronave: el Air Force One registró un problema eléctrico menor mientras sobrevolaba el Atlántico y tuvo que regresar, por precaución, a la Base Conjunta Andrews, en Maryland. Tras aterrizar de forma segura, el presidente fue trasladado a un avión de respaldo y retomó el viaje rumbo a Europa.

De acuerdo con datos de seguimiento de vuelos de ADS-B Exchange, la aeronave dio la vuelta frente a la costa oriental de Long Island, Nueva York, más de una hora después de haber despegado. Esta es la segunda vez en los últimos meses que Trump se ve obligado a recurrir a un avión alterno. Aun así, la organización del Foro Económico Mundial (WEF) confirmó que su intervención se mantiene sin cambios y está programada para las 14:30 horas locales (10:30 de Buenos Aires).

Tras tocar suelo suizo, Trump se trasladó a Davos en un helicóptero militar, aprovechando las condiciones climáticas despejadas en los Alpes, con el objetivo de cumplir con su agenda en el Centro de Congresos.

Un discurso que anticipa confrontación

La expectativa en Davos es máxima. De acuerdo con los reportes previos, el discurso de Trump no será conciliador. El presidente planea reafirmar su intención de que Estados Unidos adquiera Groenlandia, una postura que ha provocado tensiones diplomáticas con Dinamarca y un creciente malestar entre los socios europeos. Además, defenderá su política económica frente a lo que ha calificado como el “statu quo globalista”.

El clima político contrasta con el ambiente de protestas en las calles. Mientras Trump aterrizaba en Zúrich, miles de manifestantes eran contenidos por la policía suiza con cañones de agua, en medio de temperaturas bajo cero.

El lunes 19 de enero, más de 3,000 personas se manifestaron en el centro de Zúrich contra el Foro Económico Mundial y contra la presencia de líderes a los que califican como autócratas y oligarcas. La movilización, convocada por diversas organizaciones sociales y políticas, fue, según el Movimiento por el Socialismo (BFS, por sus siglas en alemán), la protesta anti-WEF más grande en Suiza desde 2018, cuando Trump asistió por primera vez al foro.

En su comunicado, el BFS denunció que Trump, a quien calificaron de “belicista y fascista”, sea “cortejado” en Davos. La organización aseguró que la alta participación va más allá de la indignación contra el mandatario estadounidense y refleja una rebelión creciente contra el sistema económico y social capitalista.

Durante la protesta se escucharon consignas anticapitalistas y se hicieron referencias constantes a Palestina, en rechazo a la participación del presidente israelí Isaac Herzog, a quien los manifestantes señalan como corresponsable del genocidio en Gaza. También destacó la presencia de un bloque kurdo, cuyos integrantes protestaron contra la asistencia a Davos de Ahmed Sharaa, conocido como Muhammad Al Jolani, líder vinculado a la rama siria de Al Qaeda, a quien acusan de ataques contra regiones kurdas autónomas de Siria tras el alto el fuego.

“Escuchen a Trump”, pide Washington

Desde Davos, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, lanzó un mensaje directo a los gobiernos europeos que se oponen a los intentos de Washington por adquirir Groenlandia. Les pidió “sentarse y esperar” la llegada de Trump para “escuchar sus argumentos”.

“Respiren profundamente, no tengan esa ira ni esa amargura”, dijo Bessent a los periodistas. “¿Por qué no se sientan y escuchan al presidente Trump? Creo que los va a convencer”.

Días antes, Bessent había reforzado la narrativa de fortaleza estadounidense al asegurar que Estados Unidos es “el país más fuerte y atractivo del mundo”, mientras que Europa “proyecta debilidad”. Sus declaraciones alimentaron la percepción de que la administración Trump considera que su poder económico le permite imponer sus intereses.

Europa responde: “No aceptaremos coerción”

Las reacciones en el continente no se hicieron esperar. Altos funcionarios europeos subrayaron su intención de defenderse frente a cualquier forma de presión, en particular en un contexto sensible como la seguridad del Ártico.

“El llamado a anexar Groenlandia amenaza los cimientos de la alianza transatlántica”, advirtieron voces europeas. Este miércoles, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, fue contundente ante el Parlamento Europeo: “Estamos preparados para defender a nuestros Estados miembros, a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas frente a cualquier forma de coerción”.

Costa aseguró que la Unión Europea cuenta con “el poder y las herramientas” necesarias para responder a las amenazas arancelarias de Trump, marcando así una línea clara frente a la estrategia del mandatario estadounidense.

Con protestas en las calles, tensiones diplomáticas en aumento y un discurso que promete sacudir el tablero global, la llegada de Donald Trump a Davos vuelve a colocar a Groenlandia y al futuro de la relación transatlántica en el centro del debate internacional.

15:55 l Trump asegura en Davos que combatir a cárteles en tierra será “la parte fácil”

Estefanía Arreola

El republicano sostuvo que su administración ha logrado detener el tráfico de drogas por la vía marítima en un 97.2 por ciento. En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su gobierno comenzará ataques terrestres en contra de los cárteles del narcotráfico, al considerar que estas operaciones representan “la parte fácil” de su estrategia de seguridad, en comparación con las acciones marítimas realizadas previamente.

“Los derribamos y ahora vamos a iniciar por tierra, vamos a acabar con todos. La tierra es la parte fácil, lo que hicimos en el mar fue increíble y es nuestra gran milicia”,
Donald Trump desde Davos.

Durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, el mandatario aseguró que Estados Unidos cuenta con el poder militar suficiente para enfrentar directamente a estas organizaciones criminales y frenar el tráfico de drogas. Aunque evitó mencionar países específicos, sostuvo que las acciones en tierra no representarían mayor dificultad para su administración.

Trump comparó esta posible ofensiva con las operaciones marítimas realizadas a finales de 2025, cuando fuerzas estadounidenses intervinieron en zonas costeras de Venezuela para combatir rutas de narcotráfico. Según el presidente, esas acciones demostraron la capacidad de su gobierno para enfrentar a los grupos criminales, por lo que ahora, dijo, el combate en tierra sería un paso natural dentro de su estrategia.

Europa y Canadá plantan cara a Trump por Groenlandia

Metzli Escalante

La tensión transatlántica alcanzó un nuevo punto crítico. Sin mencionar directamente a Donald Trump, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, lanzó una de sus advertencias más duras contra Washington y llamó a Europa a no ceder ante la intimidación comercial ni geopolítica. El escenario fue el Foro Económico Mundial de Davos, donde el mandatario francés dejó claro que la Unión Europea no aceptará “la ley del más fuerte” ni permitirá que se le subordine mediante aranceles, presiones estratégicas o amenazas territoriales, como las que rodean a Groenlandia.

Macron denunció lo que calificó como una estrategia estadounidense orientada a someter a Europa a través de acuerdos comerciales “inaceptables”, aranceles punitivos y maniobras de presión sobre territorios clave. Su mensaje fue directo: Europa debe utilizar todas las herramientas a su alcance para defender su soberanía económica, su seguridad y el multilateralismo.

“Preferimos el respeto a los matones, el Estado de derecho a la brutalidad”, afirmó el presidente francés, quien insistió en que aceptar pasivamente este tipo de presiones conduciría al “vasallaje” europeo y a un enfoque neocolonial que, advirtió, no es la solución.

Europa endurece el tono y activa su “bazuca comercial”

Durante su intervención en Davos y en su discurso de Año Nuevo a las fuerzas armadas, Macron pidió a los socios europeos no dudar en recurrir al mecanismo anticoerción de la Unión Europea, conocido como la “bazuca comercial”. Este instrumento, aprobado a finales de 2023 y aún no estrenado, permite imponer restricciones comerciales y financieras a países que utilicen la coerción económica como arma política.

Entre las medidas contempladas están aranceles, licencias de importación y exportación, límites a la inversión extranjera directa, la exclusión de empresas de licitaciones públicas y el bloqueo de acceso a financiamiento en los 27 Estados miembros.

“Europa tiene herramientas muy poderosas y debemos usarlas cuando no se nos respeta y cuando no se respetan las reglas del juego”, subrayó Macron, quien abogó por mayor soberanía y autonomía estratégica en un mundo que, según dijo, avanza peligrosamente hacia la ley del más fuerte.

Groenlandia, el epicentro del conflicto

Las declaraciones del mandatario francés se producen tras las amenazas de Trump de imponer nuevos aranceles a países europeos que participen en maniobras militares en Groenlandia, entre ellos Francia, Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Finlandia y Suecia, así como gravámenes de hasta 200% al vino y champán franceses, luego de que París se negara a integrarse a la llamada Junta de Paz para Gaza impulsada por Washington.

“Con Groenlandia no hemos amenazado a nadie. Hemos apoyado a un aliado, Dinamarca”, enfatizó Macron, quien calificó como “inaceptables” los aranceles utilizados para obtener ventajas territoriales.

El presidente francés incluso propuso abordar la crisis en una cumbre del G7 en París, a la que invitó a Trump, aunque hasta ahora el mandatario estadounidense no ha confirmado su asistencia. En contraste, Trump anunció que sostendrá reuniones con “las distintas partes” sobre Groenlandia en Davos, encuentro al que Macron no asistirá, ya que anunció su salida anticipada del foro.

Canadá también marca distancia y apoya a Groenlandia

La postura de firmeza no fue exclusiva de Europa. Canadá se sumó al rechazo a las amenazas de Trump. En Davos, el primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó un respaldo “pleno y firme” a Groenlandia y Dinamarca, subrayando que solo ellos tienen el derecho de decidir el futuro del territorio ártico.

“Canadá apoya plenamente el derecho exclusivo de Groenlandia a decidir su futuro”, declaró Carney, quien además reiteró que el compromiso de su país con el artículo 5 de la OTAN es “inquebrantable” y rechazó de forma tajante los aranceles anunciados por Washington.

El primer ministro canadiense advirtió que el mundo atraviesa una “ruptura”, no una transición, y llamó a las potencias medias a actuar de forma coordinada para defender un orden internacional basado en normas. “Si no estamos en la mesa, estamos en el menú”, sentenció.

Escenarios inéditos y deterioro histórico

El deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Canadá quedó aún más expuesto tras informes de medios como The Globe and Mail y The Economist, que revelaron que las Fuerzas Armadas canadienses han modelado escenarios hipotéticos de respuesta ante una eventual invasión estadounidense, algo inédito en más de un siglo.

Aunque funcionarios subrayaron que consideran extremadamente improbable un conflicto armado, los análisis incluyen escenarios de incursiones desde el sur y tácticas de resistencia asimétrica, lo que refleja la profundidad de la desconfianza durante el segundo mandato de Trump.

La tensión aumentó luego de que el presidente estadounidense publicara en Truth Social una imagen con Canadá y Groenlandia cubiertos por la bandera de Estados Unidos, reforzando su discurso expansionista.

Un frente internacional cada vez más amplio

Mientras el canciller alemán, Friedrich Merz, pidió evitar una escalada innecesaria, Macron insistió en que Europa debe asumir su responsabilidad histórica y defender el multilateralismo, la cooperación internacional y el Estado de derecho en foros como la ONU y el G7.

Lo que comenzó como una disputa por Groenlandia se ha convertido en un símbolo de un cambio más profundo: un frente internacional que, desde Europa hasta América del Norte, empieza a marcar límites claros a Washington y a rechazar la política de presión, aranceles y fuerza como herramienta diplomática.