Esta es la carta que envió Nicolás Maduro a la ONU clamando ayuda ante EE.UU., ¿Qué dice?

Mabel González 29 agosto, 2025

Solicitó intervención de António Guterres ante lo que califica como una política de agresión sistemática por parte de Estados Unidos

 ©ChatGPT. - Maduro envía carta a la ONU para frenar "acoso" de EE.UU.

El 27 de agosto de 2025, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, remitió una carta al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, en la que expresa preocupación por lo que describe como una “escalada de agresiones” de Estados Unidos que pone en riesgo la paz y seguridad de su país.

“Me dirijo a usted para expresar la más profunda preocupación de la República bolivariana de Venezuela ante la escalada de agresiones del gobierno de los Estados Unidos de América contra nuestro país, las cuales han alcanzado en los últimos días un nivel de amenazas sin precedentes para la paz y la seguridad de América latina y el Caribe”.

Lo que pide Maduro a la ONU

En la misiva, difundida por el canciller venezolano Yván Gil, Maduro afirma que Estados Unidos ha vulnerado principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas

“Excelencia, estas acciones configuran una violación flagrante de la carta de las Naciones Unidas, en particular de los artículos 2.1 (igualdad soberana de los estados), 2.3 (solución pacífica de controversias), 2.4 ) prohibición de la amenaza o uso de la fuerza) y 2.7 (no intervención en los asuntos internos).”

Maduro también menciona instrumentos regionales, como el Tratado de Tlatelolco y la Proclama de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC):

“Excelencia, estas acciones configuran una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas (…) Al mismo tiempo, contraviene la letra y el espíritu del tratado de Tlatelolco, instrumento fundamental que establece la desnuclearización de América Latina y el Caribe, y cuyos protocolos I y II obligan también a los Estados Unidos. Asimismo, desconocen la Proclama de la CELAC de 2014, que declaró a nuestra región como una Zona de Paz.”

TE PUEDE INTERESAR:

En su carta, Maduro subraya que “la humanidad y esta organización no pueden permitirse que, en pleno siglo XXI, resulten políticas de fuerza que pongan en riesgo la paz y la seguridad internacionales”. Además, reitera el compromiso de Venezuela con el derecho internacional, la solución pacífica de las controversias y el respeto a la soberanía de los pueblos.

Maduro concluye su misiva solicitando a António Guterres que, “en el marco de las competencias que le confiere la Carta de las Naciones Unidas, asuma la defensa activa de sus valores y principios fundamentales, instando al Gobierno de los Estados Unidos de América a poner fin a estas acciones hostiles y a respetar plenamente la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela”. 

Contexto de la situación

El despliegue militar estadounidense en el mar Caribe incluye al menos siete buques de guerra, un submarino de propulsión nuclear, un crucero de misiles guiados y aproximadamente 9,000 militares y marines. Washington ha justificado esta operación como parte de acciones para combatir el narcotráfico, mientras que el gobierno de Maduro la considera una amenaza directa a la soberanía venezolana.

El movimiento militar ha generado debate sobre si se trata de una maniobra simbólica o de un intento de presión real contra el régimen de Maduro, aunque no hay confirmación de una intervención inminente.

Reacciones internacionales

Diversos líderes internacionales han llamado al diálogo y a la diplomacia para evitar una escalada militar que podría afectar la estabilidad de América Latina y el Caribe. Las Naciones Unidas, según el contexto de la carta, podrían desempeñar un papel central en la mediación del conflicto, garantizando el respeto al derecho internacional y la paz regional.

Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.