Sheinbaum y Lula: La llamada que marca la postura de América Latina ante la crisis venezolana

Estefanía Arreola 8 enero, 2026

Durante una conversación por teléfono, los mandatarios de México y Brasil pactaron postura en contra de la intervención extranjera

 ©Presidencia - Sheinbaum y Lula.

En una llamada telefónica de alto nivel, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, fijaron una postura conjunta tras la detención de Nicolás Maduro por parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Ambos líderes expresaron un firme repudio a lo que calificaron como ataques contra la soberanía venezolana y condenaron el uso de la fuerza que no cuente con el respaldo de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.

Durante la conversación, los mandatarios enfatizaron su rechazo a visiones geopolíticas que pretendan dividir el mundo en "zonas de influencia", una práctica que Lula describió como anticuada y peligrosa para la estabilidad global. Para Brasil y México, la captura del líder venezolano bajo estas condiciones representa una vulneración de los principios de autodeterminación.

Sudamérica como zona de paz

El presidente Lula da Silva hizo hincapié en que el pueblo venezolano es el único facultado para decidir su destino de forma soberana. En este sentido, reafirmó su objetivo de que Sudamérica se mantenga como una zona de paz, alejada de intervenciones militares extranjeras.

Ambos gobiernos reiteraron su compromiso con el multilateralismo y el libre comercio, señalando que el diálogo es la única vía legítima para alcanzar la estabilidad en la región. "Enfatizamos nuestro interés en continuar cooperando con Venezuela en la búsqueda de la paz", se lee en la declaración oficial emitida tras el encuentro telefónico.

Nueva agenda: Cooperación y combate a la violencia de género

Más allá de la crisis venezolana, la llamada sirvió para fortalecer los lazos bilaterales entre las dos economías más grandes de América Latina. El mandatario brasileño extendió una invitación formal a la presidenta Sheinbaum para realizar una visita oficial a Brasil.

Este encuentro presencial, que ya comienza a ser gestionado por las respectivas cancillerías, buscará establecer una agenda de cooperación centrada en causas sociales. Un punto prioritario será el "combate a la violencia contra las mujeres", un tema en el que ambos gobiernos buscan alinear estrategias regionales para proteger los derechos humanos y fomentar la equidad de género.