Trump se pone la gorra de 2028; estas son sus posibles rutas para seguir en la Casa Blanca
Donald Trump volvió a insinuar que competirá en 2028 y se colocó una gorra con el año de la próxima elección. Para conseguirlo tendría que modificar la Constitución o recurrir a una ruta sucesoria jurídicamente disputada
Donald Trump volvió a hablar de permanecer en la Casa Blanca después de 2029. Durante la Cena de Corresponsales del 24 de julio, se colocó una gorra roja con la inscripción Trump 2028 y dijo que pretendía competir por un “cuarto mandato”, antes de afirmar que había ganado tres elecciones y que volvería a hacerlo. El comentario fue presentado en tono de broma y no constituyó un registro oficial de candidatura.
La cuenta utilizada por Trump parte de su afirmación de que ganó en 2016, 2020 y 2024. Los resultados certificados de 2020 dieron la victoria a Joe Biden con 306 votos electorales, frente a 232 para el republicano. Una eventual elección de Trump en 2028 sería, legalmente, su tercer mandato presidencial, no el cuarto.
La Enmienda 22 impide otra elección de Trump
La Enmienda 22 de la Constitución de Estados Unidos establece que ninguna persona puede ser elegida presidente más de dos veces. Trump ganó en 2016 y nuevamente en 2024, por lo que ya agotó las dos elecciones permitidas por el texto vigente. Su actual mandato terminará al mediodía del 20 de enero de 2029.
La ruta directa para aparecer nuevamente en la boleta requeriría una reforma constitucional. El Congreso tendría que aprobarla con el respaldo de dos terceras partes de la Cámara de Representantes y del Senado, seguida de la ratificación de tres cuartas partes de los estados, equivalentes a 38. El presidente no tiene una participación constitucional directa en la aprobación de ese cambio.
La reforma que podría beneficiar a Trump no ha avanzado
El representante republicano Andrew Ogles presentó en enero de 2025 una iniciativa para permitir que una persona sea elegida presidente hasta tres veces, siempre que no haya cumplido previamente dos periodos consecutivos. El diseño beneficiaría a Trump porque sus mandatos están separados por la administración de Joe Biden.
La propuesta continúa únicamente como iniciativa presentada ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes. No registra copatrocinadores ni movimientos legislativos posteriores al 23 de enero de 2025, por lo que está muy lejos de reunir las mayorías necesarias y de llegar a los estados. Además, permitiría una tercera elección, no cuatro victorias oficiales.
El atajo de la vicepresidencia abriría una disputa judicial
Otra teoría plantea que Trump podría acompañar como vicepresidente a otro candidato y asumir el cargo si el presidente renunciara. La hipótesis aprovecha que la Enmienda 22 prohíbe ser elegido presidente más de dos veces, pero no declara expresamente que esa persona nunca pueda volver a ejercer el puesto mediante sucesión.
El obstáculo está en la Enmienda 12, que impide ser vicepresidente a quien sea constitucionalmente inelegible para la Presidencia. La Constitución Anotada del Congreso reconoce que no se ha resuelto si la prohibición de una tercera elección convierte automáticamente a un expresidente en inelegible para la vicepresidencia. Cualquier intento bajo esa fórmula provocaría una disputa judicial y política sin precedente.
Por ahora, Trump no tiene una vía legal confirmada para competir en 2028. La gorra, las bromas y la reiteración del supuesto triunfo de 2020 mantienen vivo el debate, pero el camino real pasa por modificar una Constitución cuya reforma exige apoyos muy superiores a los que actualmente reúne la propuesta presentada en el Congreso.
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