Cindy Medrano había huido con sus hijos de Eric Antonio por violencia, “hasta le rompió una pierna a su hijastro”

Metzli Escalante 16 enero, 2026

La denuncia ignorada detrás del doble feminicidio en Cuautitlán: así comenzó el horror que terminó con la vida de Cindy Medrano Tavera y Teresita de Jesús Tavera

 ©Especial. - Eric Antonio y Cindy Medrano.

Cindy Medrano Tavera sabía que quedarse podía costarle la vida. Quince días antes de ser asesinada, tomó a sus dos hijos y huyó de la casa que compartía con Eric Antonio Anaya en Tultepec. Buscó refugio en el departamento de su madre, Teresita de Jesús Tavera, en la colonia San Francisco Cascantitla, en Cuautitlán. Era su último intento por escapar de una relación marcada por el control y la violencia.

Pero el refugio no fue suficiente.

El martes 13 de enero, Cindy, de 25 años, y su madre Teresita, de 52, fueron encontradas sin vida dentro del departamento ubicado en el edificio 8 de la calle Oraño Poniente. Ambas presentaban golpes en la cabeza provocados con un objeto contundente; en el lugar fue localizado un martillo, señalado como la posible arma homicida. Junto a ellas también fue hallada sin vida la perrita chihuahua de la familia.

Teresita era una persona con discapacidad y se desplazaba en silla de ruedas, un detalle que ha incrementado la indignación por la brutalidad del crimen.

Un agresor con antecedentes ignorados

Con el avance de las investigaciones, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó que el principal sospechoso, Eric Antonio, ya contaba con antecedentes por violencia familiar. Entre ellos, uno especialmente grave: la agresión contra Damián Medrano, el hijo de Cindy de seis años, a quien presuntamente le fracturó el fémur.

La denuncia fue presentada formalmente en el Edificio Rosa, un espacio destinado a la atención de víctimas de violencia. Sin embargo, el proceso legal no avanzó luego de que se otorgara el perdón legal y el caso fuera archivado como un accidente. El agresor quedó en libertad.

Hoy, ese antecedente es señalado por familiares y autoridades comunitarias como una alerta que no fue atendida a tiempo.

“Ese mismo hombre, el feminicida, había violentado al que no era su hijo, a su hijastro, que hasta le rompió una pierna”, declaró Juana Carrillo, presidenta municipal de Cuautitlán.

“Ese mismo hombre, el feminicida, había violentado al que no era su hijo, a su hijastro, que hasta le rompió una pierna”,
declaró Juana Carrillo, presidenta municipal de Cuautitlán.
 ©Especial. - Eric Antonio Anaya.

El niño que sobrevivió al horror

El único sobreviviente y testigo del ataque es justamente Damián Medrano. De acuerdo con su testimonio, el niño logró encerrarse en el baño mientras su padrastro ingresaba por la fuerza al departamento, amarraba a su madre y a su abuela, y las golpeaba hasta matarlas.

Damián también relató que el agresor asesinó a la mascota de la familia antes de huir del lugar.

El menor permaneció oculto hasta que familiares, preocupados por no lograr comunicarse con Cindy ni con Teresita, acudieron al domicilio alrededor de las 15:00 horas. Al ingresar, encontraron los cuerpos tendidos sobre una cama y cubiertos con una sábana.

Hoy, Damián se encuentra bajo resguardo de su familia materna y recibe acompañamiento especializado.

El control que nunca terminó

Familiares y vecinos coinciden en que Cindy vivía bajo un esquema constante de control y violencia. Eric Antonio no le permitía asistir a fiestas, vigilaba sus movimientos y, aun después de la separación, intentaba convencerla de regresar con él.

Cindy había terminado definitivamente la relación apenas 15 días antes del crimen. Se fue con sus hijos: Erika Camila Anaya Medrano, de tres años, hija biológica del presunto agresor, y Damián. Sin embargo, Erick continuó buscándola con distintos pretextos, como llevarle ropa.

Fue una de esas visitas la que terminó en tragedia.

Un crimen que pudo evitarse

Mucho antes del doble feminicidio, Cindy había pedido ayuda. La familia sostiene que acudió a la Fiscalía, denunció la violencia y no recibió la protección necesaria. Hoy, aseguran que la muerte de Cindy y Teresita pudo haberse evitado.

 ©Especial. - Cindy Medrano y Teresita.

Las investigaciones continúan para localizar a Eric Antonio, señalado como presunto responsable del doble feminicidio. El caso ha reavivado el debate sobre la violencia familiar no atendida, la falta de seguimiento a denuncias previas y las consecuencias fatales de ignorar las señales de alerta.

Mientras tanto, tres vidas fueron arrebatadas y un niño quedó marcado para siempre por la violencia que intentaron dejar atrás.

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