¿Cuál es el impacto de las redes sociales en el cerebro de los adolescentes?

Elia López 27 julio, 2026

Especialista explica cómo el uso excesivo de redes sociales puede modificar el cerebro de adolescentes y afectar su sistema de recompensa

 ©Pixabay - El impacto de las redes sociales en los adolescentes.

El consumo excesivo de redes sociales y dispositivos electrónicos puede generar cambios en el funcionamiento del cerebro similares a los observados en algunos procesos de adicción, explicó Tania Jiménez García, maestra en Orientación Psicológica y especialista en prevención de adicciones.

La especialista señaló que el uso problemático de la tecnología está relacionado con alteraciones en el sistema de recompensa del cerebro, principalmente por la liberación constante de dopamina, un neurotransmisor vinculado con la motivación, el aprendizaje y la sensación de placer.

Jiménez García explicó que cuando una persona recibe estímulos digitales de manera continua, el cerebro busca adaptarse a esa sobreestimulación. Como parte de ese proceso, reduce la producción de dopamina y modifica la cantidad de receptores disponibles para este neurotransmisor.

"El cerebro se protege, se modifica y reduce la cantidad de receptores de dopamina. Como consecuencia, actividades que antes generaban satisfacción dejan de producir el mismo placer", explicó la especialista en la conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum.

El impacto de las redes sociales en los adolescentes

La especialista indicó que esta adaptación puede provocar que actividades como leer, convivir con otras personas, hacer ejercicio o cumplir metas personales dejen de generar el mismo nivel de satisfacción.

Ante estos cambios, las personas pueden buscar periodos más prolongados de exposición a las plataformas digitales para alcanzar una sensación similar de recompensa.

Tania Jiménez García explicó que el uso problemático de la tecnología comparte características con otros tipos de adicciones, como la pérdida de control sobre el tiempo de uso, el deseo intenso o "craving" por utilizar los dispositivos, la continuidad del consumo pese a sus consecuencias negativas, la necesidad de aumentar el tiempo de exposición para obtener la misma satisfacción y la aparición de irritabilidad, ansiedad o enojo cuando se limita el acceso.

Señales de un uso problemático de redes sociales

Entre los indicadores de un consumo excesivo de plataformas digitales, la especialista mencionó:

  • Dificultad para dejar de revisar el teléfono celular.

  • Necesidad constante de consultar redes sociales o notificaciones.

  • Problemas para mantener la atención en actividades prolongadas.

  • Preferencia por la interacción digital sobre la convivencia presencial.

  • Malestar emocional cuando no se tiene acceso al dispositivo.

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El cerebro puede recuperarse con menor exposición digital

Jiménez García destacó que una de las capacidades del cerebro es la neuroplasticidad, es decir, la posibilidad de reorganizarse y recuperarse cuando disminuye la exposición a dispositivos electrónicos.

De acuerdo con recomendaciones de la Clínica Restart, en menores de seis años retirar el dispositivo entre uno y siete días puede iniciar ese proceso. En niñas y niños de seis a 12 años puede tomar aproximadamente un mes, mientras que en adolescentes mayores de 13 años se recomienda una reducción gradual con apoyo terapéutico cuando sea necesario.

La especialista también presentó una campaña de concientización que señala que las nuevas generaciones podrían pasar hasta 20 años de su vida conectadas a redes sociales, cálculo basado en el tiempo promedio que las personas destinan al uso de estas plataformas durante su vida.

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Alertan sobre impacto en niñas, niños y adolescentes

Durante la exposición del tema, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, destacó la importancia de analizar el efecto de las redes sociales en niñas, niños y adolescentes, más allá del ámbito escolar.

Señaló que los dispositivos digitales y las plataformas sociales están modificando rutinas, hábitos y procesos de desarrollo durante etapas en las que el cerebro continúa en formación.

Por su parte, Lucía Magis-Weinberg, doctora en neurodesarrollo e investigadora de la Universidad de Washington, explicó que entre los 10 y 25 años el cerebro atraviesa una etapa de remodelación profunda.

Detalló que durante ese periodo el sistema límbico de recompensas, relacionado con procesos socioemocionales, madura alrededor de los 15 años, mientras que el sistema frontoparietal de control cognitivo, asociado con la regulación, alcanza su madurez entre los 20 y 25 años.

La investigadora señaló que en esta etapa existe sensibilidad y vulnerabilidad ante riesgos relacionados con hábitos negativos y salud mental, debido a la interacción de videojuegos y plataformas digitales con el sistema de recompensas.

Recomiendan establecer límites al uso de tecnología

Especialistas en salud mental recomiendan promover un uso equilibrado de dispositivos electrónicos mediante límites de tiempo, actividades recreativas sin pantallas, espacios de convivencia, descanso y ejercicio.

Aunque las redes sociales forman parte de la vida cotidiana, los expertos señalan que un uso consciente y moderado puede ayudar a reducir posibles efectos negativos en el bienestar emocional y el funcionamiento del cerebro.

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