Del discurso de soberanía al ingreso de militares de EE.UU.: Qué hay detrás del entrenamiento autorizado por el Senado
¿Por qué México permitirá entrar a 28 militares estadounidenses armados? El acuerdo de entrenamiento con los Navy SEAL y el debate sobre la soberanía
México permitirá el ingreso de 28 militares de élite de Estados Unidos con armas, municiones y equipo táctico para entrenar a 87 integrantes de la Armada mexicana durante casi seis meses. La autorización, solicitada por la presidenta Claudia Sheinbaum y aprobada por el Senado de la República este 28 de octubre de 2026, ocurre en medio del debate sobre la soberanía nacional y los límites de la cooperación militar con el gobierno de Donald Trump. Sin embargo, el permiso tiene un alcance específico: capacitación especializada en instalaciones mexicanas, sin autorización para realizar operaciones militares independientes en el país.
Los elementos estadounidenses pertenecen al Equipo 4 de los Navy SEAL, una de las fuerzas de operaciones especiales de la Armada de Estados Unidos, y participarán como instructores en el ejercicio denominado SOF 19: Adiestramiento de Operaciones Terrestres y Marítimas con personal de SEAL y UNOPES.
El programa comenzará el 29 de octubre de 2026 y concluirá el 15 de abril de 2027. Durante ese periodo, los militares estadounidenses desarrollarán actividades de entrenamiento en dos instalaciones de la Secretaría de Marina (Semar): una en Baja California Sur y otra en el Estado de México.
La autorización incluye el ingreso de los instructores con su armamento orgánico, municiones y equipo táctico, que serán trasladados en una aeronave militar estadounidense Hércules C-130.
El Senado avaló la solicitud presidencial mediante un procedimiento que avanzó de manera acelerada y sin un debate en el pleno sobre el fondo de la propuesta.
Durante la votación electrónica se registraron 83 votos a favor y cinco en contra. Posteriormente, la Mesa Directiva incorporó cuatro votos adicionales a favor. El dictamen fue remitido al Ejecutivo federal para sus efectos constitucionales.
Aunque la llegada de personal militar estadounidense armado representa una nueva autorización de cooperación entre ambos países, el documento aprobado establece que los elementos mexicanos conservarán su cadena de mando y que los visitantes únicamente podrán participar en las actividades de capacitación previstas.
La decisión plantea una pregunta central: ¿por qué México autoriza el ingreso de fuerzas especiales estadounidenses armadas mientras mantiene un discurso de defensa de su soberanía frente a posibles intervenciones extranjeras?
¿Por qué México autorizó el ingreso de 28 Navy SEAL armados de Estados Unidos?
La autorización responde a una solicitud presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum mediante la Secretaría de Gobernación para permitir que militares estadounidenses impartan entrenamiento especializado a integrantes de la Armada de México.
El oficio fue turnado a la Comisión de Marina del Senado el 26 de octubre de 2026.
La petición contemplaba la participación de 28 elementos del Equipo 4 de los Navy SEAL en un programa de cooperación militar enfocado en operaciones terrestres y marítimas.
De acuerdo con el documento, el objetivo es mejorar las capacidades de las fuerzas especiales mexicanas, fortalecer su compatibilidad operativa y desarrollar habilidades mediante ejercicios de capacitación conjunta.
La propuesta recibió el aval de la Comisión de Marina y posteriormente fue sometida a consideración del pleno del Senado.
Durante la sesión del 28 de octubre, el legislador Miguel Pavel Jarero Velázquez, de Morena, presentó el dictamen y explicó los alcances de las actividades.
El senador sostuvo que el programa permitiría intercambiar experiencias, perfeccionar procedimientos y fortalecer la preparación de quienes integran las unidades navales mexicanas.
La autorización no constituye un permiso general para desplegar fuerzas estadounidenses en México.
Su alcance está delimitado al ejercicio SOF 19, a las instalaciones señaladas y al periodo comprendido entre octubre de 2026 y abril de 2027.
ACERCA DEL TEMA:
¿Qué harán los Navy SEAL de Estados Unidos durante su estancia en México?
Los militares estadounidenses participarán como instructores en un programa especializado para 87 integrantes de la Armada de México.
Los Navy SEAL forman parte de las fuerzas de operaciones especiales de la Armada estadounidense. Su nombre proviene de las palabras inglesas Sea, Air and Land, que hacen referencia al mar, el aire y la tierra, los distintos entornos para los que reciben entrenamiento.
En el caso del ejercicio SOF 19, la capacitación estará dirigida a mejorar las capacidades de respuesta y preparación operativa de unidades mexicanas que realizan actividades especializadas.
El programa contempla las siguientes materias:
Medicina táctica y atención de heridos bajo fuego.
Planeación de operaciones especiales.
Procedimientos de reacción ante contacto.
Patrullaje urbano y rural.
Combate cercano en interiores.
Exploración y detección de explosivos.
Técnicas de francotirador.
Abordaje de embarcaciones.
Operaciones de interdicción marítima.
Estas actividades forman parte del intercambio de conocimientos técnicos y experiencias operativas entre los instructores estadounidenses y el personal naval mexicano.
El dictamen también señala que la capacitación pretende incrementar las habilidades individuales y colectivas de los participantes.
Sin embargo, el programa no autoriza a los Navy SEAL a realizar operativos independientes contra organizaciones criminales dentro del territorio mexicano.
¿Quiénes son los 87 marinos mexicanos que recibirán entrenamiento de Estados Unidos?
El ejercicio SOF 19 contempla la participación de 87 integrantes de unidades especializadas de la Secretaría de Marina.
El personal mexicano pertenece a cuatro agrupamientos con funciones relacionadas con operaciones especiales, despliegues tácticos, actividades anfibias e inteligencia naval.
La distribución será la siguiente:
31 elementos del Agrupamiento de Fuerzas Especiales.
20 elementos del Batallón de Fusileros Paracaidistas.
24 elementos del Batallón de Comandos Anfibios.
12 elementos de la Unidad de Inteligencia Naval.
En conjunto, estos grupos integran el personal que recibirá adiestramiento de los 28 instructores estadounidenses.
De acuerdo con la solicitud presidencial, la capacitación busca fortalecer la preparación de las unidades especializadas mexicanas mediante ejercicios de operaciones terrestres y marítimas. Los participantes nacionales mantendrán su cadena de mando durante las actividades.
Esto significa que, conforme al dictamen, los integrantes de la Armada de México no quedarán subordinados a las fuerzas militares estadounidenses que participen como instructores.
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¿Dónde estarán los 28 militares estadounidenses que entrarán armados a México?
Las actividades del programa SOF 19 se realizarán en dos instalaciones militares de la Secretaría de Marina.
La primera es el Sector Naval de Puerto Cortés, ubicado en Isla Margarita, Baja California Sur.
La segunda es el Centro de Adiestramiento Avanzado de la Armada de México, localizado en Donato Guerra, Estado de México.
El entrenamiento está programado para desarrollarse entre el 29 de octubre de 2026 y el 15 de abril de 2027, a lo largo de seis fases. La primera etapa se llevará a cabo del 29 de octubre al 5 de noviembre en Puerto Cortés, Baja California Sur.
El programa contempla actividades posteriores en ambas sedes y una pausa durante el periodo vacacional de diciembre y enero.
Por lo tanto, el periodo autorizado abarca casi seis meses, aunque ello no implica necesariamente que los 28 instructores permanezcan físicamente en México durante todos los días del calendario.
Las instalaciones en las que se realizarán los ejercicios pertenecen a la Armada de México y están destinadas al adiestramiento del personal naval.
Los Navy SEAL llegarán a La Paz en un avión Hércules C-130 con armas y municiones
El ingreso del contingente estadounidense está previsto para el jueves 29 de octubre de 2026. De acuerdo con el dictamen aprobado, los 28 integrantes del Equipo 4 de los Navy SEAL llegarán a bordo de una aeronave Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
El avión transportará al personal militar junto con su equipo táctico, municiones y armamento orgánico. El aterrizaje se realizará en la Base Aeronaval de La Paz, Baja California Sur.
Posteriormente, integrantes de la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Armada de México recibirán al contingente y coordinarán su traslado a las instalaciones donde se desarrollarán las actividades de capacitación.
La autorización del Senado contempla expresamente el ingreso del personal estadounidense con ese equipo. Esto distingue el ejercicio de una visita exclusivamente académica o de intercambio institucional sin armamento.
No obstante, el permiso se encuentra vinculado a actividades militares de adiestramiento y no a operaciones de combate independientes en territorio nacional.
El Senado autorizó el ingreso de los militares estadounidenses sin debate en el pleno
La autorización avanzó rápidamente por el Senado de la República. La solicitud presidencial fue turnada a la Comisión de Marina el 26 de octubre y el dictamen fue aprobado por el pleno el miércoles 28.
Antes de la votación, la propuesta recibió el aval de la comisión correspondiente y fue presentada a la asamblea.
El senador Miguel Pavel Jarero Velázquez explicó las actividades que realizarían los instructores estadounidenses y destacó los beneficios del intercambio de conocimientos especializados.
Durante el procedimiento se registraron 83 votos a favor y cinco en contra en el tablero electrónico.
Posteriormente, la Mesa Directiva incorporó cuatro votos adicionales a favor, correspondientes a las senadoras Cecilia Guadalupe Guadiana Mandujano y Lucía Trasviña Waldenrath, así como a los senadores Aníbal Ostoa Ortega, de Morena, y Mario Humberto Vázquez Robles, del PAN.
La oposición al dictamen incluyó votos de Movimiento Ciudadano. Al concluir el trámite, el documento fue remitido al Ejecutivo federal para sus efectos constitucionales.
Las distintas cifras publicadas durante la jornada corresponden a momentos distintos del procedimiento de votación. El registro de 83 votos favorables y cinco en contra fue el anunciado inicialmente en el tablero electrónico, antes de la incorporación de los cuatro respaldos adicionales.
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¿La presencia de Navy SEAL armados viola la soberanía de México?
El ingreso de personal militar extranjero a territorio nacional requiere autorización del Senado de la República.
En este caso, la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó formalmente el permiso y la Cámara Alta lo concedió para un programa específico de capacitación. El dictamen establece que los instructores estadounidenses participarán exclusivamente en las actividades previstas para el ejercicio SOF 19. También precisa que las tropas mexicanas conservarán su propia cadena de mando.
Por ello, la autorización para un entrenamiento militar conjunto no equivale a permitir que Estados Unidos realice operaciones autónomas en territorio mexicano. Esta distinción resulta importante en el debate sobre la cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos.
Una cosa es permitir el ingreso temporal de instructores extranjeros para actividades delimitadas de adiestramiento y otra autorizar operaciones militares estadounidenses sin conducción de las autoridades mexicanas.
El permiso aprobado por el Senado corresponde al primer supuesto.
La presencia de los Navy SEAL se desarrollará dentro de instalaciones de la Armada de México y bajo las condiciones establecidas en la solicitud presidencial.
Del discurso de soberanía a la cooperación con el gobierno de Trump
El entrenamiento de los Navy SEAL ocurre en un contexto en el que el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha defendido públicamente la soberanía nacional frente a la posibilidad de intervenciones militares estadounidenses.
La autorización del Senado muestra otro componente de esa relación: la cooperación entre instituciones militares de ambos países para desarrollar capacidades especializadas.
El ejercicio SOF 19 permitirá que personal de Estados Unidos ingrese armado al país para impartir entrenamiento técnico, mientras las unidades de la Marina mexicana conservarán su estructura de mando.
El punto central es la diferencia entre cooperación autorizada y operaciones militares extranjeras independientes.
Según el dictamen, el programa busca fortalecer la preparación operativa mexicana y establecer mecanismos de intercambio de conocimientos.
La presencia estadounidense no está planteada como una sustitución de las funciones de la Secretaría de Marina ni como una autorización para que sus instructores actúen al margen del programa.
En ese sentido, el debate sobre la soberanía no desaparece con la aprobación legislativa, pero debe partir de los alcances concretos del permiso concedido.
No es la primera autorización para que los Navy SEAL entrenen a militares mexicanos en 2026
El ejercicio SOF 19 forma parte de una serie de actividades de cooperación militar autorizadas durante 2026.
En febrero, el Senado aprobó el ingreso de 19 integrantes del Equipo 2 de los Navy SEAL, que participaron en actividades de adiestramiento realizadas en Campeche.
La votación de aquel permiso registró 105 votos a favor, ninguno en contra y una abstención. Posteriormente, en julio, la Cámara Alta autorizó la entrada de 23 elementos del Equipo 8 de los Navy SEAL.
Ese programa incluyó actividades de entrenamiento, entre ellas una fase de paracaidismo en Donato Guerra, Estado de México.
La nueva autorización, correspondiente al Equipo 4, contempla un contingente de 28 instructores y un periodo que se extenderá hasta abril de 2027.
Estos antecedentes muestran que el adiestramiento entre integrantes de la Armada mexicana y unidades estadounidenses no comenzó con la autorización de octubre.
Sin embargo, cada ingreso de tropas extranjeras requiere su propio procedimiento legislativo y condiciones específicas.
¿Qué sigue después de que el Senado autorizó el ingreso de los Navy SEAL?
El siguiente paso previsto es la llegada del contingente estadounidense a la Base Aeronaval de La Paz el 29 de octubre de 2026.
Desde allí, personal de la Secretaría de Marina coordinará su traslado hacia los centros de entrenamiento establecidos en el programa.
Las actividades comenzarán en Baja California Sur y continuarán en las distintas fases previstas hasta el 15 de abril de 2027.
Durante ese periodo, los 28 instructores estadounidenses participarán en la capacitación de 87 integrantes de unidades navales especializadas de México.
El objetivo anunciado por las autoridades es fortalecer las habilidades operativas, perfeccionar procedimientos e intercambiar conocimientos en materias de alta especialización.
La autorización legislativa permite el ingreso con armamento y municiones, pero mantiene la participación extranjera dentro de un programa de adiestramiento delimitado.
El Senado abrió las puertas de instalaciones militares mexicanas a 28 Navy SEAL armados, pero no autorizó una intervención militar estadounidense. La diferencia entre ambas figuras es el punto central para comprender qué aprobó México, por qué lo hizo y cuáles son los límites de la cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos.
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