Feminicidios, ataques directos y una ola de violencia que no cede: ¿qué está pasando en Cuautitlán?

Elena Martínez 15 enero, 2026

Organizaciones civiles y colectivos de mujeres también han pedido mayor atención a la violencia en el municipio

 ©Especial. - El caso más reciente y perturbador fue el doble asesinato de una madre y su hija.

Cuautitlán, uno de los municipios que conforman el Valle de México, atraviesa en las primeras semanas de 2026 un periodo de violencia que ha encendido las alarmas de autoridades y familias. En cuestión de días, sucesos que incluyen desde feminicidios hasta agresiones a mandos de seguridad y ataques en espacios públicos han conmocionado a los habitantes y evidenciado retos persistentes para la seguridad local.

El caso más reciente y perturbador fue el doble asesinato de una madre y su hija al interior de un departamento en la colonia San Francisco Cascantitla, en Cuautitlán. Las víctimas fueron identificadas como Teresita, de 52 años, y Cindy, de 25, quienes convivían en esa vivienda cuando fueron atacadas con arma blanca.

El hallazgo ocurrió en el inmueble ubicado muy cerca de la estación del Tren Suburbano, lo que atrajo la atención de las autoridades y vecinos. Tras el homicidio, el agresor se dio a la fuga y se sospecha que se trata de quien fuera pareja sentimental de Cindy, lo que ha reavivado el debate sobre la violencia intrafamiliar y la protección de las mujeres ante alertas previas de riesgo.

Violencia alcanza a mandos policiacos en Cuautitlán Izcalli

Además de la tragedia, la situación se agravó cuando se dio a conocer que una niña de tres años fue presuntamente raptada por el agresor tras el ataque. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) activó protocolos de emergencia y operativos para buscar a la menor, quien finalmente fue localizada con vida horas después en otro punto del municipio.

No obstante, estos hechos de violencia no son aislados. En el municipio vecino de Cuautitlán Izcalli, también en el Estado de México, se produjo un ataque directo contra un mando de la Secretaría de Seguridad del Estado de México.

El 11 de enero, Francisco Javier Jiménez, jefe de sector Valle Cuautitlán de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, fue asesinado a balazos en la colonia El Rosario, lo que encendió los focos rojos sobre la seguridad de los uniformados y funcionarios encargados de la vigilancia ciudadana. El ataque, registrado en plena vía pública, ha sido investigado como un hecho intencional directamente dirigido contra el mando, lo que evidencia un aumento de agresiones contra elementos de seguridad en funciones habituales.

Ataques en supermercados y plazas comerciales evidencian inseguridad

El clima de inseguridad también se ha manifestado en hechos violentos contra personal de seguridad privada. En días recientes, un presunto ladrón atacó con arma blanca a vigilantes en el supermercado Soriana del Centro Urbano de Cuautitlán Izcalli. El saldo fue de un guardia muerto y otro herido, lo que encendió nuevamente los cuestionamientos sobre la protección de empleados y la necesidad de estrategias específicas para proteger a quienes, sin ser policías, se encuentran expuestos a enfrentamientos por defender espacios públicos y privados.

Estos incidentes se suman a otros registrados en semanas previas. A finales de 2025 se reportó un ataque armado en una lavandería ubicada en la Plaza Arkana, sobre la autopista México–Querétaro, donde se reportaron varias personas lesionadas y pánico entre clientes y empleados. Aunque no forman parte de 2026, estos hechos ilustran una tendencia preocupante en lugares cotidianos y transitados.

Colectivos y vecinos demandan acciones contra la violencia

Ante este escenario, autoridades locales han insistido en reforzar las estrategias de coordinación entre corporaciones y en fortalecer los mecanismos de denuncia y protección ciudadana. Sin embargo, para muchos habitantes, estas promesas deben traducirse en resultados concretos, detenciones efectivas, reducción de casos y mayor presencia policial en puntos críticos.

Organizaciones civiles y colectivos de mujeres también han pedido mayor atención al fenómeno de la violencia de género, señalando que la intervención temprana y la atención a señales de riesgo pueden ser la clave para prevenir tragedias como la ocurrida en San Francisco Cascantitla.