Lo que hay detrás de los ataúdes de lujo en los que fueron sepultados "El Mencho" y "El R1"; están de moda
El ataúd dorado de alta gama vinculado a funerales del crimen organizado comenzó a comercializarse en México, con costos de hasta 200 mil pesos
El ataúd dorado que recientemente acaparó titulares por su presencia en funerales vinculados al crimen organizado ha dado el salto del escándalo mediático al mercado formal. El modelo, conocido como “Regal Gold”, comenzó a venderse en México como parte de la oferta de servicios funerarios de alta gama, en medio de una creciente controversia por su asociación con figuras como Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Su llegada a funerarias del país no ha pasado desapercibida. La pieza, con acabado dorado tipo espejo, fue presentada públicamente en Colima, donde quedó en exhibición como parte de una estrategia comercial que busca posicionar nuevas opciones dentro del segmento premium.
Símbolo del narco
Lo que comenzó como un elemento distintivo en funerales de alto perfil se ha transformado en un producto disponible para quien pueda costearlo. El “Regal Gold” ganó notoriedad tras ser utilizado en ceremonias ligadas a integrantes del crimen organizado, lo que le otorgó una carga simbólica que ahora acompaña su comercialización.
De acuerdo con el grupo funerario que lo distribuye, en México existen apenas siete unidades de este modelo, ubicadas en entidades como Sinaloa, Jalisco, Sonora y Colima. Hasta ahora, únicamente dos han sido utilizadas, ambas en funerales relacionados con figuras del crimen, lo que ha alimentado la percepción de exclusividad y poder que rodea al ataúd.
Arreglos florales lujosos y gallos de rosas en el funeral de “#ElMencho”; esto costarían. https://t.co/aWIpdj2Sak
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) March 2, 2026
Un lujo de 200 mil pesos
El acceso a este tipo de féretro está lejos de ser común. El costo de un servicio funerario que lo incluya puede alcanzar los 200 mil pesos, dependiendo de los elementos adicionales que se contraten.
Esta cifra no solo contempla el ataúd, sino también una serie de servicios que elevan la experiencia funeraria a un nivel de personalización y exclusividad poco habitual. En este segmento, la despedida deja de ser un acto estándar para convertirse en una expresión de estatus.
Así es el ataúd “Regal gold”
Más allá de la polémica, el producto destaca por sus características técnicas. Se trata de un ataúd importado, fabricado con acero reforzado, con un peso superior a los 100 kilogramos y capacidad para soportar más de 200 kilos.
Su acabado dorado, aunque no contiene oro, está diseñado para simular un efecto espejo de alto brillo. En el interior, incorpora terciopelo azul, mecanismos ajustables para la colocación del cuerpo y un sistema de sellado hermético que lo posiciona como uno de los modelos más sofisticados del mercado.
Estas características lo convierten en un objeto que no solo responde a una necesidad funcional, sino también a una lógica estética y simbólica.
Quiénes asistieron al funeral de "El Mencho" en Guadalajara https://t.co/vV9HsToNjp
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) March 2, 2026
Entre el negocio y la narcocultura
La comercialización del ataúd ha desatado un debate inmediato. En redes sociales, las reacciones oscilan entre la curiosidad, el rechazo y la crítica abierta, especialmente por su vínculo con la llamada narcoestética.
Para algunos, su presencia en el mercado refleja la diversificación de la industria funeraria y la libertad de elección de los consumidores. Para otros, representa una normalización preocupante de símbolos asociados a la violencia y al crimen organizado.
La empresa que lo ofrece ha insistido en que su intención no es glorificar a ningún personaje, sino ampliar su catálogo de servicios. Sin embargo, el contexto en el que el ataúd se volvió famoso sigue marcando su percepción pública.