Mazatlán, bajo refuerzo federal: llegan mil 800 elementos tras repunte de violencia

Redacción 15 septiembre, 2026

La SSPC enviará 800 elementos y la Marina otros mil; la Defensa anunciará posteriormente cuántos efectivos adicionales destinará al puerto.

 ©Cuartoscuro (Archivo) - Mazatlán, bajo refuerzo federal: llegan mil 800 elementos tras repunte de violencia

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció el despliegue inmediato de mil 800 elementos federales adicionales en Mazatlán, ante el repunte de la violencia registrado durante los últimos meses en el sur de Sinaloa.

Por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) enviará 800 agentes, mientras que la Secretaría de Marina incorporará mil efectivos a las tareas de seguridad.

La Secretaría de la Defensa Nacional, que ya mantiene un amplio despliegue en Sinaloa, también reforzará sus operaciones. El número de militares adicionales destinados específicamente a Mazatlán será informado posteriormente, precisó el funcionario.

“El despliegue fortalecerá la presencia territorial, los patrullajes, la vigilancia, la prevención y la disuasión, con atención en Mazatlán, Culiacán y los principales tramos carreteros del estado”, escribió Harfuch en su cuenta de X.

El anuncio amplía una movilización que comenzó a hacerse visible desde el lunes, cuando arribó al puerto un primer contingente de 300 agentes de la SSPC acompañado por 50 patrullas.

Agosto deja 70 investigaciones por homicidios y feminicidios

El reforzamiento ocurre después de un verano marcado por el aumento de los delitos de alto impacto en Mazatlán y otros municipios del sur de Sinaloa.

De acuerdo con un balance del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Mazatlán cerró agosto con 70 carpetas de investigación por homicidio y feminicidio, 20 más que las 50 contabilizadas en Culiacán durante el mismo periodo.

La cifra colocó al puerto por encima de la capital sinaloense en incidencia de estos delitos, en medio de una disputa territorial entre grupos criminales que desde septiembre de 2024 mantiene a distintas regiones del estado bajo una crisis de violencia.

El recuento se refiere a carpetas por homicidios y feminicidios en conjunto y no exclusivamente a 70 homicidios dolosos, según la información difundida por el organismo ciudadano y recogida por Revista Espejo.

La violencia también ha alcanzado a mujeres y se ha extendido hacia zonas comerciales, colonias del área urbana y comunidades rurales. Los ataques han persistido a pesar de que Mazatlán forma parte de los municipios considerados prioritarios dentro de la estrategia federal de seguridad.

La llegada de nuevos efectivos profundizará una presencia federal que ya forma parte de la vida cotidiana del puerto.

Durante el verano, elementos de la Defensa, Marina, Guardia Nacional y SSPC han ocupado calles, plazas y puntos de alta afluencia turística. Los recorridos incluyen el malecón, el Centro Histórico y las vialidades utilizadas para trasladar a quienes llegan en cruceros.

En los alrededores de la plazuela Machado y sobre calles como Carnaval y Ángel Flores, militares armados conviven diariamente con visitantes y habitantes. Algunos turistas los saludan, otros los fotografían y muchos preguntan a sus guías por qué existe tal concentración de fuerzas de seguridad.

La vigilancia también se extiende a la llamada línea azul, el corredor marcado para orientar a los cruceristas desde el muelle hasta el Centro Histórico.

Aunque las autoridades presentan el despliegue como una medida para inhibir delitos y devolver la tranquilidad al puerto, la multiplicación de uniformes y armas largas también exhibe la dimensión de una crisis que alcanza a uno de los destinos turísticos más importantes del Pacífico mexicano.

Prestadores de servicios suspenden recorridos rurales

Los efectos de la inseguridad se han extendido más allá de la zona urbana. Prestadores de servicios turísticos suspendieron por decisión propia los recorridos hacia comunidades rurales, donde anteriormente se ofrecían visitas a talleres artesanales, sitios históricos y establecimientos de comida tradicional.

Raúl Andrés García, directivo de la asociación Mazatlán Van Tours, explicó que la medida busca proteger tanto a los visitantes como a los trabajadores del sector.

“No son indicaciones de alguna autoridad. Son decisiones de nosotros mismos, para cuidarnos y cuidar a los turistas”, señaló en entrevista con Ríodoce.

Los operadores han sustituido esas rutas por recorridos dentro de la ciudad o visitas a la Isla de la Piedra. Frente a los turistas suelen atribuir la cancelación a las condiciones generadas por las lluvias, sin abordar directamente la existencia de enfrentamientos y homicidios en la zona rural.

Sin embargo, los propios visitantes llegan cada vez más informados sobre lo que sucede en el destino debido a la difusión de ataques y operativos en redes sociales.

Hasta ahora, los cruceros han mantenido sus arribos. Los prestadores de servicios consideran positiva cualquier acción que ayude a recuperar la tranquilidad, pero reconocen que la seguridad ya influye en los lugares que pueden ofrecer dentro de sus recorridos.

Refuerzo bajo escrutinio

Los nuevos agentes tendrán tareas de proximidad social, vigilancia, prevención, inteligencia y disuasión, de acuerdo con lo anunciado por las autoridades. El operativo no quedará limitado a Mazatlán, pues también contempla acciones en Culiacán y las carreteras estratégicas de Sinaloa.

La dimensión del despliegue abre una nueva etapa en la estrategia federal para contener la violencia en el estado. También coloca sobre las autoridades el reto de demostrar si el aumento de efectivos puede traducirse en una reducción sostenida de homicidios, desapariciones y ataques armados.

Para Mazatlán, la llegada de mil 800 agentes representa protección, pero también confirma una realidad que se hizo visible durante el verano: la presencia de hombres y mujeres armados dejó de ser excepcional para convertirse en parte del paisaje cotidiano del puerto.