Multihomicidio en Azcapotzalco: El papel que jugaron los hermanos de Emiliano “N” en caso de la familia Cejudo

Metzli Escalante 3 mayo, 2026

De la relación al crimen: cómo los hermanos de Emiliano Villaseñor quedaron ligados al multihomicidio en la Nueva Santa María

 ©Especial. - Multihomicidio en Azcapotzalco.

El silencio de la calle Guanábana, en la colonia Nueva Santa María, Azcapotzalco, se rompió el 28 de abril de 2026. Dentro de una vivienda, cuatro integrantes de la familia Cejudo, Omar, su esposa Alejandra y sus dos hijas menores de edad, fueron asesinados con violencia. Lo que parecía un crimen aislado pronto reveló una trama más compleja: vínculos personales, una posible célula delictiva y una red de implicados que incluía a los propios familiares del principal sospechoso, Emiliano “N”.

El origen: una relación que abrió la puerta al crimen

Las primeras investigaciones apuntan a un elemento clave: la relación sentimental entre Emiliano Villaseñor Barrera, de 20 años, y Valentina, la hija mayor de la familia, de entre 16 y 17 años, que no contaba con la aprobación del padre.

Según testimonios y líneas de investigación, esa cercanía fue determinante. El día del crimen, Emiliano habría ingresado al domicilio sin forzar cerraduras, presuntamente con el consentimiento de la joven. Lo que ocurrió después fue un ataque brutal que terminó con la vida de toda la familia.

Autoridades no descartan que el móvil haya sido un robo violento. También se investiga la posible participación de una célula criminal conocida como “Los Julios”, que habría ofrecido hasta 40 mil pesos al joven para ejecutar el crimen.

La escena y los indicios

Dentro de la vivienda, peritos localizaron señales de violencia extrema y un mensaje atribuido a La Unión Tepito junto a un arma blanca. Sin embargo, esta “firma” es considerada un posible distractor para desviar la atención.

Las víctimas fueron identificadas como Omar Cejudo Nava, directivo de una empresa de medicamentos genéricos, Genéricos RALCA, su esposa Alejandra Berrios (o Barrios) y sus hijas de 12 y 17 años. Vecinos los describían como una familia tranquila, lo que intensificó el impacto social del caso.

La fuga: cámaras, vehículos y la ruta hacia el Estado de México

Tras el crimen, los responsables huyeron en vehículos robados de la familia. Fue el seguimiento de estas unidades lo que permitió a las autoridades trazar su ruta de escape.

Las cámaras de videovigilancia detectaron una camioneta circulando hacia el Estado de México, específicamente hacia Tlalnepantla y Atizapán de Zaragoza. A partir de ahí, se desplegó un operativo coordinado entre autoridades capitalinas, estatales y federales.

Los hermanos de Emiliano: pieza clave en la captura

En una primera intervención fueron detenidos tres sospechosos: José María “N”, María de Jesús “N”, hermanos de Emiliano, y un tercer implicado, Francisco Javier “N”.

Viajaban en una camioneta con reporte de robo y en su poder tenían:

  • Armas de fuego y cartuchos útiles

  • Un silenciador

  • 95 dosis de droga (marihuana y cocaína)

  • Objetos de valor pertenecientes a la familia Cejudo

Este hallazgo fue determinante: no solo los vinculó con el robo, sino directamente con la escena del crimen.

 ©Especial. - José María “N” y María de Jesús “N”.
 ©Especial. - Francisco Javier “N”.

La caída de Emiliano “N”

Horas después, Emiliano fue localizado en un hotel en Atizapán de Zaragoza. Al notar la presencia policial, intentó escapar y presuntamente disparó contra los agentes, lo que desató un enfrentamiento.

Tras resultar herido, fue detenido y trasladado bajo custodia a un hospital. Posteriormente, fue ingresado al Reclusorio Oriente, donde enfrenta cargos por homicidio y otros delitos.

Un crimen planeado

Las investigaciones señalan que Emiliano no actuó solo. La posible participación de sus hermanos y otros implicados refuerza la hipótesis de un ataque planeado, con fines económicos y logística previa.

Además, el hecho de que se utilizaran vehículos robados, armas y rutas de escape definidas apunta a una operación coordinada.

El último adiós y la exigencia de justicia

El 1 de mayo, familiares y amigos despidieron a las víctimas en medio de un profundo dolor. El cortejo fúnebre partió desde la colonia Moctezuma hasta el Parque Memorial Gayosso, en Naucalpan.

Entre lágrimas, una familiar resumió el sentir colectivo: el miedo, la indignación y la exigencia de justicia sin impunidad.

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Lo que sigue en la investigación

Hasta ahora, hay cuatro personas detenidas, incluidos Emiliano “N” y sus hermanos. Sin embargo, las autoridades continúan las indagatorias para:

  • Determinar el grado de participación de cada implicado

  • Confirmar la participación de grupos delictivos

  • Establecer el móvil definitivo del crimen

El caso no solo exhibe la violencia en la Ciudad de México, sino también cómo los vínculos personales pueden ser utilizados para ejecutar delitos de alto impacto.

La historia de la familia Cejudo no ha terminado: hoy, se ha convertido en un símbolo de exigencia de justicia y de la urgencia de esclarecer uno de los crímenes más impactantes recientes en Azcapotzalco.

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