Mundial 2026: Del Aeropuerto al Metro, radiografía de obras inconclusas en la CDMX

Anahlin Rosales 3 junio, 2026

A pocos días del arranque del Mundial 2026, la Ciudad de México mantiene trabajos pendientes en puntos estratégicos como el AICM, la Línea 2 del Metro, el Parque Elevado de Tlalpan y el Trolebús Cacomixtle, proyectos que fueron presentados como parte de la movilidad para recibir a turistas y aficionados

 ©Especial - CDMX acelera obras mundialistas.

La Ciudad de México llega a la recta final rumbo al Mundial 2026 con obras entregadas, proyectos prometidos y otros frentes que todavía avanzan contra reloj. Del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a la Línea 2 del Metro, el mapa de movilidad que deberá recibir a turistas y aficionados mantiene puntos sensibles justo antes del primer partido en la capital.

El gobierno capitalino había prometido que las obras de movilidad estarían listas en mayo. La apuesta incluía mejoras en transporte público, vialidades, accesos al estadio, espacios peatonales y rutas para conectar zonas turísticas con el ahora Estadio Banorte, antes Estadio Azteca. Sin embargo, varios trabajos todavía presentan ajustes, cierres parciales o fechas de entrega muy cercanas al inicio del torneo.

El caso más visible es el AICM, una de las principales puertas de entrada para visitantes nacionales e internacionales. La primera fase de modernización ya fue entregada con una inversión de 6 mil 500 millones de pesos, aunque el plan completo contempla más etapas y una inversión total de alrededor de 10 mil millones de pesos.

La remodelación del Aeropuerto Internacional Benito Juárez incluyó intervenciones en zonas de pasajeros de las terminales 1 y 2, pero el aeropuerto no ha quedado fuera de incidentes. Esta semana se desprendió una techumbre instalada en un puente peatonal de la Terminal 1 del AICM, sobre avenida Capitán Carlos León, lo que dejó daños a una automovilista y obligó a iniciar una investigación para deslindar responsabilidades.

Metro y Tren Ligero, la ruta sensible hacia el estadio

La Línea 2 del Metro es uno de los puntos más delicados de la movilidad mundialista. Esta ruta conecta el centro de la ciudad con Taxqueña, desde donde los usuarios pueden enlazar con el Tren Ligero hacia la zona del estadio. Por eso, cualquier retraso o cierre en sus estaciones impacta directamente en el traslado de aficionados.

Las obras en la Línea 2 han provocado cierres, polvo, estaciones intervenidas y molestias entre usuarios. El tramo entre Xola y Pino Suárez permaneció cerrado y fue cubierto con unidades de RTP, mientras las autoridades anunciaron la reapertura completa entre Taxqueña y Cuatro Caminos para el 4 de junio.

Aunque la rehabilitación de estaciones forma parte del plan rumbo al Mundial, no todos los trabajos terminan antes del torneo. La instalación de puertas automáticas en 19 estaciones de la Línea 2 del Metro y en la estación Universidad de la Línea 3 está prevista hasta el 30 de junio, cuando la justa mundialista ya esté en marcha.

 ©Cuartoscuro - Movilidad será puesta a prueba.

El Tren Ligero también forma parte de la ruta hacia el estadio. La nueva Terminal Taxqueña fue reportada como concluida, pero el sistema llegó a la recta final con trabajos de ajuste y remodelación en estaciones. Para miles de habitantes de Xochimilco, Tlalpan y Coyoacán, esa línea no solo será una vía mundialista, sino el transporte cotidiano que deberá operar bajo mayor demanda.

Parque Elevado y Trolebús, los pendientes de movilidad

El Parque Elevado de Tlalpan, también llamado Calzada Flotante, fue presentado como uno de los proyectos emblemáticos para mejorar la movilidad peatonal. La obra busca conectar la zona de San Antonio Abad con Calzada de Tlalpan y unir puntos cercanos a estaciones como Chabacano y Pino Suárez.

El problema es que la fecha original de entrega ya pasó. El proyecto debía concluir a finales de mayo, pero su inauguración fue recorrida para los primeros días de junio, apenas antes del arranque del Mundial 2026. La obra incluye repavimentación, balizamiento, pintura en fachadas y mejoras urbanas, pero llegó a la cuenta final sin estar completamente abierta.

Otro pendiente es el Trolebús Cacomixtle, también conocido como Ruta Silvestre de Los Pedregales. El plan contempla una ruta eléctrica de aproximadamente 11 kilómetros entre el CETRAM Huipulco, cerca del estadio, y la estación Universidad de la Línea 3 del Metro.

El proyecto fue presentado como una alternativa para mejorar la conectividad del sur de la ciudad y beneficiar a colonias de Coyoacán y Tlalpan. Sin embargo, a pocos días del Mundial, no existe una fecha definitiva de inauguración pública ni una operación consolidada para incorporarlo al flujo de aficionados.

 ©RRSS - La ajolotización de Brugada ha sido criticada y ha sufrido cambios.

Una ciudad entre entregas, maquillaje urbano y presión ciudadana

La CDMX también aceleró intervenciones en avenidas como Calzada de Tlalpan, Insurgentes, Eje Central y Paseo Acoxpa, además de trabajos de iluminación, fachadas, espacios públicos y entorno urbano cerca del estadio. Estas obras buscan mejorar la imagen de la capital ante el evento deportivo más visto del mundo.

Pero para los usuarios cotidianos, la experiencia ha sido distinta. En estaciones del Metro, el avance de los trabajos se mezcla con polvo, ruido, escaleras detenidas, accesos reducidos y vendedores afectados por las remodelaciones. La crítica ciudadana no apunta solo al retraso, sino a la sensación de que varias intervenciones se concentraron en la imagen antes que en resolver problemas de fondo del transporte.

A esto se suma la llamada “ajolotización” de la ciudad, una estrategia visual impulsada por el gobierno capitalino con pintura morada, figuras de ajolotes y nuevas piezas decorativas en espacios públicos. Aunque busca crear una identidad para recibir el Mundial, también ha generado críticas cuando aparece en zonas donde todavía hay obras abiertas o servicios incompletos.

La capital sí presume avances: la primera fase del AICM, la nueva Terminal Taxqueña del Tren Ligero, ciclovías, iluminación y rehabilitación de vialidades. Sin embargo, el arranque del Mundial llega con pendientes visibles en movilidad, transporte público y accesos que serán puestos a prueba por turistas, aficionados y habitantes que seguirán usando la ciudad todos los días.

El reto para la Ciudad de México no será solo recibir partidos, sino demostrar que las obras hechas rumbo al Mundial 2026 pueden funcionar más allá de la foto inaugural. Entre el aeropuerto, el Metro y los accesos al estadio, la cuenta regresiva ya no mide promesas, sino capacidad real para mover a millones de personas sin convertir la fiesta deportiva en otro día de caos urbano.

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