¿No quieren hijos o no pueden pagarlos? Jóvenes revelan qué hay detrás de la caída de la natalidad en CDMX

Metzli Escalante 23 septiembre, 2026

¿Por qué los jóvenes ya no tienen hijos? Dinero, vivienda y trabajo explican parte de la caída de la fecundidad en México que registró el INEGI en la Encuesta Intercensal 2025

 ©Especial. - Caída de la natalidad en México.

México tiene menos hijos y envejece. La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI muestra que la fecundidad mantiene una tendencia descendente: la Tasa Global de Fecundidad pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024. Al mismo tiempo, la edad mediana de la población aumentó de 29 a 32 años entre 2020 y 2025. Dinero, vivienda, estabilidad laboral, escolaridad y la decisión de postergar la maternidad aparecen entre los factores detrás del cambio.

Tener hijos ya no es una decisión automática para una parte de los jóvenes mexicanos. Antes de pensar en formar una familia, algunos hacen cuentas: cuánto cuesta una vivienda, qué tan estable es su empleo, cuánto tendrían que ganar cada mes y qué tendrían que sacrificar de su desarrollo personal.

Los testimonios de jóvenes de poco más de 30 años que viven la CDMX muestran algunas de esas preocupaciones. Mientras Ian Peña, ingeniero en Computación de 31 años, compartió con GuillermoOrtega.com que sí quiere tener hijos pero considera que primero necesita estabilidad económica y una vivienda, Diana Ortiz, animadora digital de 32 años, explica que ella y su pareja actualmente decidieron no tenerlos debido, principalmente, al factor económico.

Por su parte, Alex Pérez, emprendedor y profesor de esgrima, asegura que el tema de desarrollo personal y los cuestionamientos para ejercer una paternidad o maternidad responsable, son clave.

Sus experiencias coinciden con un cambio demográfico más amplio: México crece a un ritmo menor, tiene menos hijos y su población envejece.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó el 22 de septiembre los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025, levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025 en más de 7.3 millones de viviendas.

El ejercicio estima que en México viven 130 millones 911 mil 314 personas, una cifra tres millones menor a la estimada previamente. Del total, 51.9% son mujeres y 48.1% hombres.

Pero uno de los cambios más importantes está en la estructura por edades y en el número de hijos.

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¿Cuánto cayó la fecundidad en México?

Los datos del INEGI muestran que la disminución de la fecundidad continúa. La Tasa Global de Fecundidad pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024.

La tasa de reemplazo poblacional establece que se requieren, en promedio, 2.1 hijos por mujer para que una población pueda mantenerse estable a largo plazo. Con una tasa de 1.2, México se encuentra por debajo de ese nivel.

Otro indicador permite observar el mismo fenómeno desde una perspectiva distinta. El promedio de hijas e hijos nacidos vivos entre las mujeres de 12 años y más pasó de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025.

Esto no significa que todas las mujeres mexicanas tengan 1.9 hijos. Se trata de un promedio estadístico correspondiente a la población considerada.

Mauricio Rodríguez Abreu, director general de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, explicó que los resultados permiten observar la disminución de la fecundidad a nivel nacional y las diferencias que existen entre las entidades federativas.

 ©INEGI. - Nacimientos registrados.

¿Por qué los jóvenes ya no quieren tener hijos?

Los datos estadísticos muestran la dimensión del cambio, pero los testimonios permiten observar algunos de los factores que intervienen al momento de decidir si tener hijos.

Ian Peña, de 31 años, sí quiere ser padre. Sin embargo, antes considera necesario resolver dos aspectos: dinero y vivienda.

“Yo creo que lo que más pesaría sería el dinero y la vivienda”.

El ingeniero en Computación calcula que necesitaría ganar poco más de 20 mil pesos mensuales para poder cubrir lo necesario para un hijo. Su decisión cambiaría si tuviera mayor estabilidad.

“Si ya tuviera casa, ya tuviera un trabajo estable, sí, ya tendría hijos”.

Para Ian, también tendrían que cambiar las condiciones de acceso a la vivienda y las oportunidades laborales. Considera que actualmente el precio de la vivienda es muy alto y que existe poca estabilidad en los empleos.

La situación es poco distinta para Diana Ortiz, animadora digital de 32 años. Ella y su pareja actualmente no quieren tener hijos y atribuyen su decisión principalmente al factor económico.

“Definitivamente, con el sueldo de entre nosotros dos no nos alcanza para mantener a un hijo”.

Después de hacer cuentas, Diana calcula que necesitarían alrededor de 45 mil pesos mensuales entre ambos para ofrecer a un hijo las condiciones que consideran adecuadas y, al mismo tiempo, conservar estabilidad para la familia.

Pero el monto no es el único problema.

Diana trabaja de manera independiente y señala que sus ingresos pueden variar considerablemente de un mes a otro. Para ella, tener un ingreso fijo resulta determinante.

Asegura que, con mejores condiciones económicas, su decisión podría cambiar y sí contemplaría tener un hijo.

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Dinero, vivienda y trabajo: ¿qué pesa al decidir tener hijos?

Los testimonios muestran que el debate no se limita al deseo de ser padres.

Diana considera que su generación enfrenta diferentes factores al mismo tiempo y cuestiona que la decisión de no tener hijos pueda reducirse a un acto egoísta. Desde su perspectiva, hacen falta una economía más estable, empleos dignos y mayores oportunidades.

También identifica otro cambio generacional junto con Alex Pérez: algunas personas priorizan su desarrollo personal y ya no aceptan automáticamente la idea de sacrificar todos sus proyectos por tener hijos.

"Creo que estamos en un momento en el que muchos de nosotros estamos más comprometidos con la vocación, con la carrera profesional, con otras cosas, y estamos cuestionándonos si realmente somos capaces de poder ejercer una paternidad responsable con todo lo que nos queremos echar encima. Creo que es muy sano que ahora nos estemos cuestionando el 'quiero ser o no quiero ser papá o mamá'", reflexionó el emprendedor.

Ian, por su parte, coloca la vivienda y la estabilidad laboral como condiciones que tendrían que mejorar antes de convertirse en padre.

Diana también cuestionó la manera en que algunos gobernantes y políticos han abordado la decisión de las nuevas generaciones de no tener hijos. Desde su perspectiva, el fenómeno suele analizarse de forma superficial y presentarse como una elección egoísta, cuando detrás existen factores económicos, laborales y personales que influyen directamente en la decisión de formar una familia.

"De las pocas entrevistas que he visto sobre diferentes gobernantes y políticos hablando del tema, siento que lo ven muy superficial y que lo ven como un acto egoísta o algo de nuestra generación cuando son demasiados factores. Definitivamente creo que se tienen que preocupar más por generar generar una economía muchísimo más estable, tener empleos más dignos y más oportunidades".

Para Diana, la discusión debería considerar las condiciones que enfrentan actualmente los jóvenes. Por ello, considera necesario generar una economía más estable, empleos dignos y mayores oportunidades, además de reconocer que su generación también otorga mayor importancia al desarrollo personal y cuestiona la idea de que tener hijos necesariamente implique sacrificar todos los demás proyectos de vida.

Los dos testimonios coinciden en un punto: una mayor estabilidad económica podría modificar su decisión sobre tener hijos.

CDMX tiene la fecundidad más baja de México

Las diferencias también son importantes entre los estados.

Chiapas registró la Tasa Global de Fecundidad más alta, con 1.8 hijos por mujer. Le siguieron Guerrero, con 1.6, y Durango y Zacatecas, con 1.5 cada uno.

En el extremo contrario aparecen Querétaro, con 1.1; Baja California, con 1.0, y Ciudad de México, con 0.8 hijos por mujer.

Jalisco registró una tasa de 1.2 hijos por mujer. La Ciudad de México tiene así la tasa más baja del país.

Si la capital mexicana fuera considerada un país, se encontraría entre los territorios con menor fecundidad. Las cifras incluidas en los datos comparativos señalan tasas particularmente bajas en Macao, Hong Kong y Corea del Sur.

La disminución de la fecundidad no significa únicamente que se tengan menos hijos. También se observa un desplazamiento de la maternidad hacia edades más avanzadas, mientras los hogares tienen, en promedio, menos integrantes.

 ©INEGI. - Tabla de fecundidad.

México tiene menos niños y una población de mayor edad

El descenso de la fecundidad ocurre al mismo tiempo que México atraviesa un proceso de envejecimiento demográfico.

En 2020, la mitad de la población mexicana tenía 29 años o menos. Para 2025, la edad mediana aumentó hasta los 32 años.

Al comparar 2015 con 2025, la población de 60 años y más aumentó su participación en cuatro puntos porcentuales, mientras que la población de hasta 19 años disminuyó 6.5 puntos porcentuales.

También existen diferencias considerables entre entidades.

En 2025, Chiapas registró la edad mediana más baja del país, con 26 años, mientras que la Ciudad de México tuvo la más alta, con 37 años.

Esto significa que en Chiapas la mitad de la población tenía 26 años o menos, mientras que en la capital del país la mitad tenía 37 años o menos.

México crece a su menor ritmo en dos décadas

La Encuesta Intercensal estima una población de 130 millones 911 mil 314 habitantes.

El Censo de Población de 2020 contabilizó alrededor de 126 millones de personas, pero entre 2020 y 2025 la tasa promedio anual de crecimiento poblacional fue de apenas 0.7%.

Se trata del menor ritmo de crecimiento en dos décadas y se encuentra por debajo del 1% observado al inicio de la década.

Así, el cambio demográfico mexicano combina tres procesos: menor crecimiento poblacional, caída de la fecundidad y aumento de la edad de sus habitantes.

¿Qué revela realmente la Encuesta Intercensal 2025?

La Encuesta Intercensal permite conocer no sólo cuántas personas viven en México, sino también cómo ha cambiado la población después de la emergencia sanitaria por Covid-19.

Los resultados muestran una transformación que va más allá de una sola cifra: México tiene menos hijos, crece más lentamente y su población tiene cada vez mayor edad.

Detrás de las estadísticas, testimonios como los de Ian, Alex y Diana muestran otra parte del fenómeno: para algunos jóvenes, decidir si tendrán hijos depende cada vez más de responder primero preguntas sobre dinero, vivienda, estabilidad laboral y el proyecto de vida que quieren construir.

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