Prima de Gaby "N" la engañó para entregarla, así fue la cita: ¿Pueden enfrentar cargos sus familiares?

Metzli Escalante 11 febrero, 2026

El papel de la familia en la huida de Gaby “N”, la enfermera que atropelló al motociclista Roberto Hernández en Iztapalapa: ¿qué pasará con ellos?

 ©Especial. - Gaby "N".

Durante más de un mes, Gaby “N” desapareció. Tras atropellar, arrastrar y causar la muerte del motociclista Roberto Hernández en calles de Iztapalapa el pasado 3 de enero, la mujer dejó su domicilio en Nezahualcóyotl y huyó a Oaxaca. Pensó que la distancia bastaría para enfriar el caso. No fue así.

La noche del lunes 9 de febrero, agentes de la Policía de Investigación (PDI), en coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado de Oaxaca, ejecutaron la orden de aprehensión en su contra en el municipio de la Heroica Ciudad de Ejutla de Crespo. La clave, según reveló el periodista Carlos Jiménez (C4 Jiménez), fue la intervención de una prima que, tras semanas de presión sobre el círculo cercano, la citó para entregarla.

La captura: una cita, una capilla y una gasolinera

De acuerdo con la información difundida, Gaby “N” fue convocada por su prima a reunirse en una gasolinera de Ejutla de Crespo, en inmediaciones de una capilla. Ahí la esperaban agentes de investigación.

Al momento de su detención, la enfermera vestía una chamarra Gucci y llevaba mochilas listas. Se mostró tranquila, incluso sonriente. “Tenía que pasar esto”, le dijo un agente. “Sí, yo lo sé”, respondió ella. Antes de ser trasladada, abrazó a una mujer y firmó con calma la documentación correspondiente.

Horas después fue llevada a instalaciones de la Fiscalía de Oaxaca, donde se le notificó formalmente la orden de aprehensión por homicidio calificado. Posteriormente fue trasladada a la Ciudad de México (CDMX), ingresada a la Fiscalía en Iztapalapa y, tras la certificación médica, al Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla.

 ©C4 Jiménez. - Capilla donde estaba Gaby "N".

37 días prófuga: cateos, análisis telefónicos y cerco familiar

La Fiscalía capitalina informó que, tras el crimen, se realizaron análisis de videograbaciones, entrevistas, dictámenes periciales en mecánica, reconstrucción de hechos y labores de seguimiento técnico. Las investigaciones incluyeron cateos en al menos dos inmuebles: uno en Chimalhuacán, Estado de México, y otro en Pochutla, Oaxaca.

En uno de los operativos solo fue localizada una prima, quien aseguró que Gaby “N” seguía huyendo. Sin embargo, el cerco se fue cerrando mediante análisis telefónicos y el seguimiento de movimientos tanto de la sospechosa como de personas de su entorno.

Según la investigación periodística, la mujer permaneció oculta durante más de un mes en distintos municipios de Oaxaca, entre ellos Pochutla, Ocotlán y Ejutla. Había elegido ese estado porque lo consideraba “un lugar muy tranquilo”, tras haber vacacionado ahí con su hija y porque familiares contaban con propiedades en la entidad.

¿Protección familiar? Lo que dice la ley

Durante las diligencias, autoridades detectaron que familiares la habrían protegido durante cinco semanas. La presión sobre su círculo cercano fue determinante para que finalmente aceptara acudir al punto donde fue detenida.

El artículo 400 del Código Penal Federal establece penas de tres meses a tres años de prisión y de 15 a 60 días de multa a quien:

  • Preste auxilio o cooperación al autor de un delito con conocimiento de ello.

  • Oculte o favorezca el ocultamiento del responsable.

  • Impida que se investigue el delito o no dé auxilio a las autoridades cuando sea requerido.

No obstante, la misma norma contempla excepciones: no se impondrá sanción cuando quien oculte al responsable sea ascendiente, descendiente, cónyuge, concubina o concubinario, o pariente consanguíneo hasta cuarto grado o por afinidad hasta segundo grado, o cuando exista un vínculo por amor, respeto, gratitud o estrecha amistad derivado de motivos nobles.

Movimientos en la familia

Otro elemento que llamó la atención durante la búsqueda fue el presunto cambio de domicilio de algunos familiares. El 8 de enero trascendió que David, hermano de la acusada, habría cruzado la frontera hacia Estados Unidos, mientras que su esposo e hija cambiaron de residencia.

Sin embargo, también se informó que algunos familiares mantuvieron comunicación con autoridades. El 26 de enero se dio a conocer que la familia notificó que Gaby “N” se había puesto en contacto con ellos para informar que seguía oculta.

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La primera audiencia y el acceso restringido

Más de un mes después del crimen, Gaby “N” enfrentó su primera audiencia este 11 de febrero ante un juez de control en las instalaciones del Poder Judicial de la Ciudad de México, en la colonia Doctores.

El acceso fue limitado: a Odilia Vázquez, madre de Roberto Hernández, y a uno de sus hijos se les permitió ingresar; el hermano y la pareja de la víctima fueron retirados de la sala minutos antes de iniciar la diligencia.

La Fiscalía sostiene que cuenta con pruebas periciales, videos y reconstrucciones técnicas para sustentar la acusación por homicidio calificado.

La detención de Gaby “N” no solo cerró 37 días de fuga, sino que abrió nuevas preguntas sobre el papel del entorno familiar tras el crimen que conmocionó a Iztapalapa. Mientras el proceso judicial avanza, la atención también se centra en determinar si hubo responsabilidades adicionales por el presunto ocultamiento y qué consecuencias legales podrían derivarse de ello.

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