Revelan los últimos mensajes de Roberto Hernández minutos antes de ser atropellado por Gaby “N” en Iztapalapa
El tatuaje, la llamada y 20 mensajes sin respuesta: En entrevista, Wendy Leyva, pareja de Roberto Hernández, compartió lo que hizo el motociclista horas antes de ser arrastrado por Gaby "N" en Iztapalapa
“En un ratito te veo”. Esa fue la última frase que Roberto Hernández le dijo a Wendy Leyva Ferrer la noche del 3 de enero. Horas después, el motociclista de 52 años, repartidor y amante de los viajes en carretera, moriría tras ser atropellado y arrastrado en Iztapalapa, presuntamente por Gaby "N", enfermera de profesión. Pero antes de que la tragedia marcara sus vidas, hubo una llamada, un mensaje repetido veinte veces y planes que hablaban de futuro.
El día anterior: comida familiar y un tatuaje
Wendy Leyva compartió en entrevista exclusiva con GuillermoOrtega.com que un día antes, el 2 de enero, estuvieron en casa de su mamá. Comieron juntos con su hermana y su sobrina. Roberto se hizo un tatuaje. Disfrutaron la tarde.
Al día siguiente, Wendy lo despidió temprano para ir a trabajar. Le preparó el lunch, como siempre, aunque él le decía que no era necesario.
Él le avisó cuando llegó. Hablaron por la mañana y al mediodía, antes de que ella entrara a trabajar. Durante años, su hora de comida fue sagrada: una hora completa al teléfono, todos los días.
“Ibamos juntos a todos lados”, recuerda. Al mercado, al súper, al médico, a visitar familia. Siempre juntos. Incluso para rezar. "Hacíamos todo juntos porque somos uno. Somos uno... pero ahorita ya nada más es la mitad".
Los planes que quedaron pendientes
El 2026 tenía metas claras: comprar su casa, irse “lejitos”, adquirir otra motocicleta, seguir creciendo juntos. Les gustaba viajar. Siempre que podían tomaban la moto. Roberto prefería la carretera abierta al coche o al camión.
"Decía, 'vámonos en la moto'. Y siempre era andar en la moto. Disfrutaba mucho vivir. Lo disfrutaba siempre, día a día, como si fuera el último".
El proceso legal y el llamado a testigos
Actualmente, Wendy y la familia cuentan con un despacho jurídico que los asesora. Confían plenamente en su trabajo.
“Si la fiscalía hubiera actuado diferente desde el inicio, quizá el resultado sería otro”, señaló ante la tardanza en la detención de Gaby "N". Aun así, asegura que sus abogados han llevado el caso con profesionalismo.
LEER MÁS:
🔴| Sin declaración ni denuncia: Wendy Leyva revela omisiones antes de capturar a #GabyN por el atropello a Roberto Hernández https://t.co/xptEzQSu9L
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) February 11, 2026
La última llamada el día del crimen: “Que Dios te cuide”
Wendy estaba trabajando. Roberto iba por ella, como tantas otras veces. Hablaron alrededor de las 20:00 horas de la noche. Después intercambiaron mensajes poco antes de las 21:30 horas, justo antes de que él saliera de casa.
“Amor, amor, amor, amor, amor…”, escribió él. La palabra se repitió cerca de 20 veces en el chat. Luego preguntó: “¿Te llevo chamarra?”
Fue lo último.
En la llamada, como siempre, se despidieron igual: "Ya en un ratito te veo. Te amo, que Dios te acompaña y te cuide. Todos los santos te cuiden, te ayuden y te protejan”.
A las 10:20 y 10:30 de la noche, Wendy comenzó a llamarlo. Ya no respondió. Ella estaba en el punto donde habían quedado de verse. Esperó. A las 00:00 horas decidió irse a casa de su mamá. Era tarde para trasladarse sola hasta Cuemanco.
En su mente repetía una idea: "está bien, no le pasó nada". No era de irse con amigos ni de fiesta, dice. Aún hoy le cuesta aceptar lo ocurrido.
"No me quito de la cabeza que él no está, él no se fue, él no murió, él está aquí, él llega al ratito. Ese es mi sentimiento hasta el día de hoy... de que él sigue aquí", relató para este medio.
Wendy también hace un llamado:
A quienes opinan sin conocer los hechos, pide prudencia. "Los que no saben, que no opinen... o si van a opinar que sea algo positivo. Que no sean sus comentarios tontos de 'él tuvo la culpa, él la acosó'. No. No, porque él era muy responsable a la hora de manejar".
A los motociclistas, reconoce que algunos pueden ser imprudentes por trabajar contra el tiempo, pero pide mayor empatía de todos los conductores.
"Yo me pongo en el lugar de ellos. la mayoría de los que son así y manejan así es porque trabajan contra el tiempo y tienen que andar rápido, pero también en el andar rápido deben de tener precaución".
Y a los testigos, les suplica que no guarden silencio:
“Que no lo dejen sin dar su testimonio. Que se acerquen y nos ayuden para que esto se resuelva”.
Un mensaje que quedó congelado en el celular
Veinte veces escribió “amor”.
Una pregunta sencilla: “¿Te llevo chamarra?”
Y una despedida de fe: “Que Dios te cuide”.
Para Wendy, ese mensaje sigue ahí. Como si el tiempo se hubiera detenido justo antes de que la tragedia cambiara su vida para siempre.
Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.